Tuesday, March 11, 2008

Alves y Compañía


“Aquella tarde, Godofredo da Conceiçao Alves, próspero comerciante, volvía a casa ansioso por festejar con su Lulú el cuarto aniversario de bodas. Había encargado de camino la cena, y acariciaba con entusiasmo una pulsera de oro y rubíes en forma de serpiente que representaba en su imaginario amor eterno. Entró sigilosamente al advertir que la puerta estaba abierta. Ya podía ver la cara de alegría, de sorpresa, que su preciosa mujer pondría al recibirlo, los abrazos y besos, las palabras de afecto. Excitado como se encontraba, apenas podía dominarse. Avanzó hacia el salón tan escurridizo como una sombra para convertirse súbitamente en estatua muda, en escenografía inútil. La deliciosa Lulú yacía extasiada en los brazos de Machado, su socio. Ese cuerpo lechoso y rubicundo en los brazos de quien Alves había educado y protegido. ¡Y en el sofá amarillo que tanto le gustaba! El universo se desmoronaba y volvía a erigirse en un segundo.”


José Maria Eça de Queirós

Con irreverencia destructora, Eça de Queirós desgrana las tribulaciones morales del marido traicionado que oscila entre una sangrienta venganza y el terror a la casa vacía. Noches vagabundas, días salpicados por el ridículo, abatimiento suicida, el estómago revuelto y la pregunta ¿por qué? Mientras los vecinos arriba, felices, tocan el piano.

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