Monday, January 14, 2008

Carta abierta a mi amigo Juan Armando Ruiz Chávez-Camacho

Iba yo a platicarles sobre lo que me deprime o sobre la campaña gringa, pero el feliz encuentro virtual con mi amigazo de la facultad de derecho me impulsó a recordar aquella época tan memorable.
Monterrey, 10 de enero de 2008
Estimado Juanete:
No sabes el entusiasmo y la ilusión que me dio saber de ti leyendo tu comentario en este forito libertario. Casualmente diste conmigo gracias al minidebate que sostuve con un periodista culturoso en las páginas de una estupenda revista local -cada que me respondiera yo iba a contestarle, pero en vez de portarse machito, se pandeó de feo modo-. Jamás pensé que la siguieras leyendo. Y ahora prometes seguirle la pista a las ideas que aquí publique. ¿Qué puedo yo decirte? Me hubiera encantado estar contigo durante el concierto de los Héroes -a propósito: soy el único en Mty. que tiene su concierto de Zaragoza-. Te busqué con la mirada pero entre tanta multitud era imposible localizarnos. ¿Qué te pareció? ¿No estuvo genial?. Y es que cada que oigo La herida o La chispa vienen a mi memoria tú y Maribel (nuestra Flaca adorada, nuestra Nelly Furtado de petatiux que ve tu a saber por qué cosas andará pasando) y cómo los tres teníamos estos gustos tan parecidos, y cómo gozábamos tanto de la compañía mutua. Y eso porque la facultad fue la mejor época de mi vida porque para mí la secundaria fue un asco y la prepa una mierda (usaba en aquél entonces el pelo largo y me amarraba camisas de cuadros en la cintura, al estilo grounge, muy lastimoso).
Tu mejor época supongo ha de ser la que hoy estás viviendo. Decía sobre aquélla época que compartí con ustedes: con Elena, con Gera, con David (ha¡ curiosamente, me estoy encontrando a cada rato con él en el camión¡¡¡), con Brenda (la Bubulubu, jaja), Rosy, Jessica, ¿si te acuerdas, verdad? Y las pachangas aquéllas, infinitas, en la casa de Maribel y los cumbiancheros cumpleaños de Nena en la Niño Artillero, donde todos sus invitados nos veían como extraños porque, pues nosotros éramos sus "amigos universitarios", los abogados, los leidos y escrebidos. Y también tengo muy presente una reunión en casa de Gerardo donde dos amigos de ustedes se fumaron un churro de mota y contaron el chiste más largo, estúpido y divertido que he escuchado... y todas ésas tonterías, ¿sería que éramos más jóvenes? Y el desmadre, y los ideales y las pendejadas, y los exámenes, y tú siempre sonriente cuando sorpresivamente pasabas un examen que creías seguro ibas a reprobar.
Y me acuerdo muy pero muy bien de nuestras pláticas políticas, porque sólo tú, yo y Carlos "Maynez" (el único izquierdoso que te debatía y te arrinconaba y no te daba tregua con sus argumentos, que luego se volvió masón) éramos de los pocos que se interesaban en esos temas, porque la gran mayoría de nuestros compañeritos de generación no eran mas que unos pelmazos que no tenían ni puta idea de lo que estábamos hablando (¡uno queriendo elevar el nivel de la plática y ellos saliendo con un montón de idioteces! "¡Puaj!" como diría Mafalda). Hasta coincidimos en una conferencia de Rincón Gallardo de quien hacías burla descabellada. Tú, tan inteligente, tan conocedor de un montón de temas, tan panista por herencia, tan conservador al principio, tan burgués en un inicio, con ese donaire, con ese físico a veces quijotesco por lo flaco y esos moditos solo tuyos que atraían a tantas viejas, la mayoría hipócritas niñas babosas. Pero también esa relación tuya con tu padre: tan ríspida, tan confusa pero también tan novelesca, y de cómo te conté que vi su foto en alguna propaganda en uno de mis viajes al DeeFe porque tuvo la ocurrencia de lanzarse para candidato a una delegación, pero tú me platicabas en aquél tiempo: "la política Julius, a mi papá le hicieron política" y ya no pudo seguir siendo candidato (por cierto, ¿qué pasó con la página donde solo a cuatro o cinco privilegiados nos contabas tus historias?, recuerdo muy bien un espléndido texto tuyo sobre tu abuelo). Ya después te casaste (perdón, me puse pedísimo en tu boda, ¡qué vergüenza¡) con una mujer -Selene- lindísima físicamente y supongo que también espiritualmente, si no no hubiera conquistado (en ti sí que aplica la palabra, canijillo) a un tipo como tú (hay todavía dos o tres insolentes que se preguntan cómo le hizo).
Me presumes que fuiste a Uruapan, por cierto, ¿ya no ruedan cabezas? ¡Invítame, cabrón!
Más o menos en un mes es tu cumpleaños y sería un estupendo pretexto para vernos y platicar y encontrarnos y decirnos un montón de cosas. O si no pon tú el día y la hora y le aviso al David (Gayvid) y nos reunimos. Lamentablemente no puedo dejar comentarios en tu fotolog pero estoy empezando a ver tus fotos y estás igualito méndigo, o ¿qué te ha hecho el matrimonio? ¡Nada! Sólo te ha vuelto un hombre más feliz y más sonriente. Por favor, mándame un mensaje al celular (sigo teniendo el mismo número) o mándame un correo (jaboy2k@hotmail.com) con tus datos y yo te llamo.
Perdóname por la improvisación de esta carta escrita bajo el arrebato provocado por el entusiasmo. Recibe un gran y afectuoso abrazo.
PC. Luna en latín viene de lux. La luna en griego se llamaba men, de donde viene mensual. Pero acabó llamándose selána o seléne, que era su epíteto: la luminosa.

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