Tuesday, August 03, 2010

La gran prostituta, la gran Babilonia


La gran prostituta, la gran Babilonia
Por: Jean Meyer

La Iglesia católica vestida de púrpura, dedicada a la prostitución con los reyes y los millonarios.
A fines del siglo IX fue electo Papa Sergio III, elección organizada por el senador Teofilacto y su esposa Teódora. La pareja controló el papado durante más de veinte años. Sergio III se acomodó de su tutela, tan bien que tuvo como amante una de sus hijas, Marusia, de veinte años. De tal unión nació un varón que llegaría a ser el papa Juan XI. Luego, a la muerte de Teofilacto, Marusia tomó el relevo; con la ayuda de su esposo, el conde Vito de Toscana, mandó encarcelar, luego matar al papa Juan X que pretendía emanciparse.
Después de nombrar dos papas de transición, Marusia impuso al hijo bastardo que había tenido del papa Sergio; Juan XI fue el instrumento dócil de su madre. Años después, le tocó al nieto de Marusia sentarse en la silla de Pedro, bajo el nombre de Juan XII, cuando acababa de cumplir dieciséis años. La vida privada de aquel Juan, que gustaba de las fiestas ruidosas y de los placeres violentos, escandalizó hasta al pueblo romano, acostumbrado a muchas cosas. Uno de sus sucesores fue otro Juan, el decimotercero, hijo de Teódora la joven, hermana chica de Marusia. Aquella Marusia se encuentra al origen de la leyenda de la papisa Juana, ahora llevada a la pantalla, y lo merece puesto que, en resumen, fue amante de Sergio III, madre de Juan XI, abuela de Juan XII y tía de Juan XIII.
En este periodo oscuro que va del 870 hasta el año 1050, el clero no se encontraba en mejor situación. Los obispos, integrados a la nobleza feudal, consideraban su diócesis como bien de familia y todo se vendía, parroquias, abadías y sacramentos; un sínodo reunido en 909 en Francia lamenta que “malos sacerdotes se pudren en el estiércol de la lujuria y su mala conducta daña la reputación de los que siguen castos, puesto que los laicos tienen tendencia a decir, con razón, “tales son los sacerdotes de la Iglesia”.”

Monday, August 02, 2010

Bebedores




En la barra del Jazz-sta

Saturday, July 31, 2010

Definicion de Porfirio Diaz



Mestizo, Chinaco, Héroe, Estratega, Carismático

Thursday, July 29, 2010

Hospitalidad



Hay que aventurarse en lo desconocido, dejarse guiar por la magia de viajar que actúa como una droga y en la que el camino es el tesoro.

El gran descubrimiento del hombre no fue la rueda sino ese Otro cuando la primera tribu-familia de 150 miembros que vivía entre los dos ríos de Mesopotamia se topo con otra tribu-familia y ambos se dieron cuenta de que no estaban solos ¿qué hacer con este hallazgo? Tres reacciones son la constante en la historia: ignorarlo, entablar contacto (comercio) o guerrear.

El origen de la hospitalidad, acoger al desconocido, darle cobijo y alimento es una de las improntas de la civilización griega. Una tradición que se conserva en muchos lugares de África en los que el que nada tiene comparte todo con el extranjero. Esta costumbre se basa en la creencia griega de que el visitante podía ser un hombre o un dios disfrazado. Esa acogida llevaba pareja una responsabilidad: la seguridad el invitado. Ya nadie conoce de donde procede esta costumbre ancestral que entiende el encuentro con otra persona como un acontecimiento, como una oportunidad y como algo celebrable.

Cuando había pocos seres humanos en el planeta los peligros eran numerosos y las herramientas escasas para hacer frente a los animales salvajes y a la naturaleza. Primaba la tribu porque fuera de ella era imposible la supervivencia. Al desarrollarse la tecnología para luchar contra esos peligros con la llegada del progreso, surge el individuo. Ya no es necesaria la pertenencia al grupo para sobrevivir.

Wednesday, July 28, 2010

Plegaria




Plegaria

Monday, July 26, 2010

64 años con Fidel



El 26 de julio de 1954, hoy se cumplen 64 años, Fidel Castro dio inicio al proceso conocido como la Revolución Cubana. Vivo todavía su principal actor, ese fenómeno histórico se ha transformado y ahora enfrenta el desafío de modernizarse bajo la presión de la Unión Europea. En estos días están saliendo de La Habana y llegando a Madrid ex presos políticos liberados por esas presiones, con algunos miembros de sus familias.
Su libertad será uno de los motivos de explicación política que ofrecerá en el esperado discurso conmemorativo Raúl Castro, hermano menor de Fidel y desde hace dos años responsable de los poderes que abandonó el patriarca de la revolución a causa de su deficiente salud, que lo ha minado ostensiblemente, pero que no ha sido capaz todavía de poner fin a sus días.

Fidel Castro y un grupo de jóvenes se opusieron al arribo al poder del general Fulgencio Batista, que como en décadas anteriores, desde que era sargento, en los treintas, estaba presente en todas las combinaciones militares que, con el apoyo y el impulso de la embajada norteamericana frustraron una y otra vez las tentativas democráticas de un país que fue colonia de España a todo lo largo del Siglo 19 y al mediar el 20 seguía padeciendo esa condición.
Convencidos de que la vía electoral era estrecha, y conducía a la frustración o a la corrupción eligieron el camino revolucionario. Intentaron su primera audaz acción en el oriente cubano: un asalto en busca de armamento al cuartel Moncada, en Santiago. La tentativa fracasó y sus protagonistas fueron hechos prisioneros y sometidos a proceso.

La partida de fallidos combatientes fue dejada en libertad y varios de ellos viajaron a México, refugio de demócratas despedidos de sus países por dictaduras militares. Aquí rehicieron su menguada fuerza y perseveraron en su propósito, por lo que en 1956 retornaron a Cuba
a bordo del Granma, en cuyo honor se llama así todavía el principal diario habanero.
Insertos en la Sierra Maestra, combatieron a la dictadura de Batista, que estaba podrida moralmente y terminó derrumbándose a fines de 1958. El primero de enero de 1959 Fidel Castro entró victorioso a la capital, y desde entonces, contra viento y marea, en medio de las mayores adversidades se ha mantenido como cabeza de la Revolución.

Pronto el movimiento revolucionario halló sus límites y para romper la atadura que había lastrado el progreso cubano Castro proclamó el socialismo en su patria. En el clima de la guerra fría que imperaba entonces quedó vinculado al gobierno de Moscú, como pieza de las tensiones entre las dos potencias mundiales.
El Gobierno de Washington juzgó que ese gobierno era un peligroso foco de contagio al sur de la frontera y le declaró la guerra. A veces, literalmente, como al intentar una invasión armada que contaría, según los errados cálculos de la CIA y la porción derechista del exilio cubano, con el entusiasta y masivo apoyo de la población. Cuando eso no ocurrió así Estados Unidos resolvió ahogar por hambre al régimen de La Habana, y de paso a su pueblo, mediante un bloqueo que fue contrarrestado con la cooperación socialista.

En la primera década de la Revolución Cubana México apareció como claramente solidario con el régimen isleño. El general Lázaro Cárdenas y su Movimiento de Liberación Nacional fueron un factor de presión para impedir que los gobiernos de López Mateos y de Díaz Ordaz se sometieran al de Washington y no se aflojó siquiera el lazo de unión entre los pueblos de Cuba y de México.
Después de entonces, las relaciones se estabilizaron hasta llegar a la mutua complicidad, pues Castro aceptó estar presente en la toma de posesión de Carlos Salinas, no obstante la impugnación cardenista. Zedillo comenzó la etapa de enfriamiento de la relación con La Habana, que llegó a su peor momento cuando, ya Fox en la Presidencia, el presidente cometió el desliz pueril de pretender que Castro estuviera presente en una reunión internacional sólo durante unas horas, a fin de no lastimar el nuevo vínculo que el ranchero de San Cristóbal pretendía establecer con el de Crawford, Texas.

Friday, July 16, 2010

Best Seller?



Best seller

La fragilidad de la democracia



A poco más de 15 años de pronósticos tan optimistas, cabe preguntarse qué tan satisfechos estamos con el cambio político.


Los mexicanos identificamos la democracia con elecciones libres y competidas y con pluralidad partidista. Todo eso hemos tenido por lo menos desde 1994. ¿Qué ha pasado desde entonces que ha minado el apoyo a la democracia entre nosotros? ¿Son demasiadas elecciones, demasiados partidos?.

En 1996 se introdujeron las reformas al Cofipe que fortalecieron la confianza de los ciudadanos en el voto y de los partidos en la autoridad electoral; en 1997 el PRI perdió la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y el presidente Zedillo se vio atrapado en una difícil experiencia de gobierno dividido que, sin embargo, era prueba de que la pluralidad política se había instalado efectivamente entre nosotros. En 2000, Vicente Fox derrotó al candidato del PRI y desde entonces la alternancia en el poder perdió excepcionalidad.

El Poder Legislativo es un auténtico contrapeso al Ejecutivo. En términos generales, los mínimos del régimen democrático parecen haberse afianzado. ¿La democracia es menos atractiva ahora que conocemos su funcionamiento? ¿Qué nos disgusta de la democracia? ¿Sus costos? ¿Sus políticos? Creo que lo que nos disgusta son sus limitaciones. Es decir, siempre supimos que la democracia en sí misma no serviría para resolver problemas tan fundamentales como la desigualdad o la pobreza, al menos en el corto plazo. Creímos que contribuiría a frenar la corrupción, incluso a castigarla, pues un funcionario reconocido por su conducta criminal jamás obtendría un solo voto.

Todo lo contrario ha sucedido. Todos los días la prensa publica información a propósito de problemas de desvío de recursos en los que están involucrados presidentes municipales, diputados, gobernadores de todos los partidos. Los líderes de los antiguos sindicatos del PRI nunca habían sido tan prósperos. La permeabilidad de la democracia a la corrupción podría ser una de las explicaciones de que haya perdido apoyo entre nosotros, aunque muchos piensan que es la incompetencia de muchos funcionarios públicos, el desempleo, o, por encima de todas las cosas, la inseguridad.
No sólo a los mexicanos nos ha desilusionado la democracia. Algunos autores hablan de que en años recientes se ha extendido una suerte de “fatiga”, de “melancolía”.

Wednesday, July 14, 2010

"Alex" bajo la mirada de Diego Huerta

Gracias a Marcela Corral he podido ver el brillante y revelador trabajo del fotografo regiomontano avecindado en EE.UU. Diego Huerta sobre la catástrofe ocasionada por el huracán Alex en Monterrey y la zona metropolitana. Aqui una breve muestra:









Tuesday, July 13, 2010

Poder y naturaleza



Afectados por la alteración del poder de la naturaleza y por la distorsión de la naturaleza del poder, la agenda de prioridades se trastorna hasta perderse. Lo urgente desplaza a lo importante y allí andan los gobernantes que, a pesar de la circunstancia, buscan tomarse fotos con los miserables para hacer creer que ahí estuvieron.
Casi por temporada, los gobernantes anuncian desastres naturales, reclamando la solidaridad urgente que, a la hora de ejercer el presupuesto, niegan a la ciudadanía. Entre el mal tiempo y el mal gobierno el numero de damnificados forma ya parte de la estadística nacional. Año tras año, la inercia del calendario impone la desgracia natural en turno que, superada en su expresión mas trágica, deja ver enormes capas de negligencia e indiferencia frente a algo que pese a su carácter natural, tenía mucho de error humano.
Vienen los llamados urgentes a buscar alimentos enlatados, agua, pañales, depósitos en cuenta y pasada la emergencia, las malas costumbres y las viejas rutinas regresan, apelando al azar para que el año entrante no se repita el desastre correspondiente.
Pasada la emergencia viene el descuido. Las políticas de fondo se abandonan. Los planes para reubicar colonias, para evitar la deforestación se aflojan. Entre el cambio climático y el gobierno defectuoso, año tras año, algún grupo de paisanos se topan con la perdida del patrimonio, de la osalud o de la vida. La foto de aquel hombre que arrastra el rio, de la casa con paredes pero sin techo, la imagen captada donde infinidad de manos claman una despensa. Todas esas ya no son estampas nuevas.
Anima ver como la ciudadanía se organiza para ayudar a sus vecinos y se moviliza para hacerles sentir que no están solos. Pero desanima que solo ante la emergencia se reconoce la gravedad de que no se ha hecho lo que se debe. Lo pero es que superada la emergencia provocada por el poder de la naturaleza, viene la denuncia de la naturaleza del poder que, a sabiendas de lo que podía ocurrir, desvió los recursos, abandono la obra, olvido el mantenimiento, tolero el asentamiento humano donde no debía o licito la obra a quien nunca la hizo.
En tiempos normales, fuera de emergencias, es de lo mas común ver como mas de un servidor publico conserva su cargo a pesar del escarnio que hace del mismo. Pedirle a la ciudadanía que se una sin reparo frente a las desgracias, se guarde su desconfianza ante las autoridades y obedezca lo que le pida es francamente imposible. Si cuando no hay desastres la arbitrariedad y la impunidad es marca de la conducta de muchos de quienes ocupan un cargo de representación o ejercen un mandato, no se puede pedir a la ciudadanía depositar en ellos su confianza y seguridad a la hora de los desastres.