Thursday, March 19, 2015
Periodismo y otras notas
Monday, January 26, 2015
Elogio de la irresponsabilidad
Thursday, February 13, 2014
Desobediencia civil, Constitución... y Salinas
Tuesday, January 28, 2014
La Democracia en América
Vale la pena citar en extenso las conclusiones al segundo volumen de la Democracia en América. Ahí Tocqueville describió la sociedad democrática: “las almas no son vigorosas, pero las costumbres son suaves y las leyes humanas. Si bien no hay grandes devociones y hay pocas virtudes que sean muy altas, brillantes y puras, en cambio los hábitos son constantes, la violencia es rara y la crueldad es casi desconocida. Los hombres viven vidas más largas y su propiedad está más segura. La vida no es muy vistosa, pero es muy cómoda y pacífica. Hay pocos placeres que sean muy groseros o muy delicados. Hay poca cortesía en los modales pero muy poca brutalidad en los gustos. Uno raramente encuentra hombres muy ilustrados o poblaciones muy ignorantes. El genio se vuelve escaso y la ilustración más común. La mente humana se desarrolla a través de los pequeños esfuerzos combinados de todos los hombres y no por el impulso poderoso de unos cuantos de ellos. Hay menos perfección, pero más fecundidad en los trabajos… casi todos los extremos se vuelven suaves y romos, casi todos los picos se desgastan para transitar a la medianía, que es a la vez menos alta y menos baja, menos brillante y menos oscura que lo que se había visto en el mundo. Veo esa masa innumerable compuesta de seres similares, en donde nada se eleva o cae. El espectáculo de esta uniformidad universal (y de esta mediocridad) me entristece y me asusta, y estoy tentado a lamentar la sociedad que ya no existe. Cuando el mundo estaba lleno de hombres muy grandes y muy pequeños, muy ricos y muy pobres, muy ilustrados y muy ignorantes (muy afortunados y muy miserables), volteaba la vista de los segundos para fijarme en los primeros y éstos deleitaban mi mirada. Pero entiendo que este placer surgía de mi debilidad; puedo discriminar y escoger de entre tantos objetos aquellos que me placen porque no puedo ver todo lo que me rodea a la vez. No le ocurre así al Ser eterno y todopoderoso, cuyos ojos necesariamente abarcan, a la vez, a toda la humanidad y a cada hombre en particular. Es natural creer que lo que más satisface la vista del creador y preservador de la humanidad no es la prosperidad singular de unos cuantos sino el mayor bienestar de todos, así que lo que me parece decadencia a sus ojos es progreso; lo que me lastima, a él le place. La igualdad es, tal vez, menos alta, pero es más justa y su justicia conforma su grandeza y su hermosura”.
Monday, September 23, 2013
Maneras de que un gobierno envíe mensajes a una sociedad
Hay muchas maneras de que un gobierno envíe mensajes a una sociedad. El manotazo de Díaz Ordaz en el Congreso de la Unión decía no solamente que mantendría una mano dura sino que asumía las consecuencias. O el traje militar de Felipe Calderón. Los ejemplos sobran. En nueve meses de gobierno, Enrique Peña Nieto mandó un primer mensaje relacionado con la impartición de justicia: si Florence Cassez no recibió los beneficios de un sistema judicial justo, debía ser excarcelada. Salió libre. Un triunfo para el debido proceso y una bofetada para un sexenio, el de Calderón, que en aras de una guerra violó los derechos de miles, según organizaciones nacionales e internacionales. Luego vinieron otros mensajes del sexenio de Peña Nieto. En un principio, el arresto de Elba Esther Gordillo se tomó como una causa justa y luego derivó en lo de siempre: un arresto político más. Le siguieron, en cascada, otra serie de liberaciones que hasta la fecha son incomprensibles. Primero Raúl Salinas de Gortari: quedó libre y le regresaron sus bienes. Luego fue la salida del narcotraficante Rafael Caro Quintero. Después, la del asesino intelectual del periodista Manuel Buendía; el ex titular de la extinta Dirección Federal de Seguridad, José Antonio Zorrilla, abandonó la cárcel. Poco antes salieron los generales de prisión, en un caso que remendaba un error deliberado de la justicia en tiempos de Calderón. El último mensaje que ha enviado el sistema judicial en tiempos de Peña Nieto es que no importa la impartición de la justicia, sino el peso que se tiene en el Estado para que se te haga justicia. A los amigos, la benevolencia; a los opositores, la mano dura. En un país en el que un hombre vinculado con el pantano más sucio puede estar libre; en un país donde un maestro indígena lleva 13 años encarcelado sin pruebas, habría que preguntarse cuál es la idea del progreso. Desgraciado, tzotzil Patishtán, que no tiene un hermano ex Presidente, ni cuentas en Suiza, ni pasaportes falsos con un apellido distinto. Desgraciado Patishtán, quien por azares de la vida no es parte del Grupo Atlacomulco, ni se acuesta con españolas hermosas, ni tiene yates ni ranchos incontables, como Raúl Salinas de Gortari.
Sinembargo, septiembre13
Wednesday, July 31, 2013
Cifras, Tecnopolitica
Thursday, July 25, 2013
Abstencionismo y federalismo electoral
Es claro que el abstencionismo en materia electoral constituye un problema de educación cívica y responsabilidad social. Sin embargo, si una persona no acude a las urnas, también puede ser producto de una decisión libre y razonada. Consecuentemente, lo primero que hay que distinguir en el abstencionismo es la presencia de una voluntad consciente de no acudir a las urnas, estando calificado para ello. Éste es el abstencionismo activo, que expresa una voluntad manifiesta de no votar, y debe distinguirse del abstencionismo pasivo, en donde el elector enfrenta obstáculos técnicos y estructurales que imposibilitan la votación, como en los casos de quienes se encuentran en el extranjero, cambian su domicilio y no se actualizan en el padrón, o los que simplemente han extraviado su credencial de elector. Una inadecuada organización electoral, condiciones naturales, meteorológicas o el estado de salud del votante, hacen que el resultado sea el mismo: la abstención.El abstencionismo activo tiene varias explicaciones. Unos lo ven como síntoma de un progresivo desencanto hacia la forma de gobierno, otros como una modalidad de protesta contra el sistema o como inconformidad respecto a las opciones que representan los partidos. El abstencionismo activo es la exteriorización de un malestar social respecto a la clase política en su conjunto, que desincentiva el sufragio.El abstencionismo refleja falta de credibilidad en los políticos, alejando al ciudadano de la participación, incrementando la apatía y la indiferencia. El elevado abstencionismo es prueba de un desempeño de los partidos por debajo de las expectativas de los ciudadanos. El agotamiento de su capacidad renovadora, las dificultades para el acceso de los ciudadanos a la contienda electoral, los exagerados gastos de campaña, las tendencias oligárquicas, así como la ausencia de democracia interna en los partidos, son señales preocupantes de nuestro tiempo.
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| Autodefensas |
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| Maraton |
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| Planton |
Tuesday, July 09, 2013
Carta de Lincoln al maestro de su hijo
Saturday, June 01, 2013
Semana: El Facebook de Cortazar y los jovenes y la cultura
El equivalente de mandar al diablo, como lo hizo Andrés Manuel López Obrador, unas instituciones dominadas por la trampa, la corrupción, la simulación y la ineficacia.Pero esa equivalencia la pasaron por alto funcionarios estatales y federales, empresarios, dirigentes de partidos y ciertos medios. Si un político se propone tomar por los cuernos al toro de la desigualdad, qué terrible y condenable; si una actitud semejante, pero en otro sentido proviene de un político que se concibió en su adolescencia como un guerrillero desde la cima de su fortuna, qué admirable y enaltecedor. Con tal que les garantizara su seguridad, ¿por qué reprocharle actuar como los mismos a los que combatía y enviar al caño el estado de derecho por el que claman cada vez que ven afectados sus muy particulares intereses?Mauricio Fernández se expresa, además, con la libertad que lo hace un López Obrador o un Fernández Noroña; éstos, empero, no son ricos. Vivimos en un país donde son pocos los que se expresan así, y de los pocos que lo hacen la mayoría no tiene el imán que le atribuyen al dinero los que sustituyen la posibilidad de ser más por la de poseer más: los acosados al extremo por la necesidad, los nuevos ricos, los clasemedieros trepadores.Otra cosa es que una población decida autodefenderse. Pero esto hace que los hipócritas pongan el grito en el cielo. Si los ricos pueden pagarse su grupo de rudos, ¿por qué las comunidades pobres no pueden tener su policía propia? Ni unos ni otros debieran, si hubiese autoridades incorruptibles y eficaces para garantizar la seguridad de todos. No las hay.En El alcalde, Mauricio Fernández dice que no aspira a la gubernatura. “Sólo un pendejo o un corrupto” querría ser gobernador. Él no. ¿Tampoco presidente de la República? Si las elecciones son susceptibles de compra y él pudo comprar el esqueleto de un apatosaurio en 20 millones de dólares, todo es que lo desee.
Tuesday, November 27, 2012
René Delgado, Mal Fin
Thursday, November 24, 2011
columnas: 24 de noviembre
Los medios deben tolerar un mayor grado de crítica que los individuos, incluso en presuntas cuestiones de honor. Recuerdo haber leído en los años nacientes de La Jornada un artículo de Eduardo Galeano donde rechazaba la moda de la ambigüedad y la niebla, y exaltaba la alegría de tomar partido y elegir. Bienvenidos, pues, la polémica y el riesgo. Bienvenida la confrontación de ideas y puntos de vista. Ciro Gómez Leyva
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Ahora que lo pienso, Peña Nieto se siente tan seguro de su triunfo que por eso menosprecia las precampañas, se niega a debatir con nadie y sacó a empellones a Don Beltrone de la contienda, sin importarle siquiera la posibilidad de quedarse sin su Juanito legítimo. Cree tener tan ganada de calle la contienda electoral, que comienza a cometer el peor error, además de defender a Moreira como si fuera su nuevo inspector Baz Baz: sentirse winner como Justin Bieber, y comportarse a sus alturas, cuando todavía no se gana realmente nada, salvo los panegíricos desmedidos de los pedigüeños y los oportunistas. Jairo Calixto Albarrán
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Aunque en los primeros momentos de la presentación se hace una referencia al libro autobiográfico de Barack Obama, inmediatamente Héctor Aguilar Camín nos regresa a la sensatez cuando pregunta a Peña cómo creer las buenas y concretas ideas del libro México, la gran esperanza, si el virtual candidato no le pide al presidente de su partido, Humberto Moreira, que rinda cuentas de las finanzas de Coahuila, o si no nos explica cómo se hará una reforma educativa aliado con Elba. O si no nos dice cómo se logrará el desarrollo sustentable con un aliado como el Verde, al que le urge la pena de muerte. Carlos Puig
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No sería la primera vez que un candidato puntero al inicio de una competencia electoral pierda súbitamente la ventaja frente a sus rivales y termine en segundo y hasta tercer lugar. Las razones de su derrota pueden ser muchas y muy diversas; sin embargo, no son pocos los casos en que los antes afortunados se tropiezan con sus propios errores, o incurren en comportamientos autodestructivos que los conducen al fracaso. Soledad Loaeza
Sunday, June 26, 2011
Un aldabonazo en la puerta de la desdicha

El argumento de El extranjero de A. Camus, se inicia narrando la cotidianidad mediocre de Mersault, -un ciudadano blanco, oficinista menor de la burocracia estatal. Ese hombre común, de carácter apático pero entusiasta del goce sensual (el sexo, el sol, el mar), es llamado un sábado al asilo de ancianos donde ha fallecido su madre, y después de cumplir sin dolor manifiesto con los ritos comunes de la velada fúnebre, de la ceremonia religiosa y del entierro, reemprende inmediatamente su monótona vida habitual: esa misma tarde sabatina va al cine con su amante a ver una película cómica. Al día siguiente, domingo, va con su amigo Raymond a una playa común aledaña de un barrio árabe. Allí, y en el único momento violento de la novela, los amigos tienen una reyerta con dos árabes que perseguían a Raymond por un lío con una mujer. Apuñalado en un brazo, Raymond trata de disparar un revólver, Mersault se lo arrebata para impedir el asesinato, y, agobiado por el insoportable calor canicular, vaga por la playa, reencuentra por casualidad al árabe heridor de su amigo y desapasionadamente, como cediendo a un abotagamiento bajo la conspiración del sol cegador, el calor, el revólver inconscientemente empuñado y el propio hastío, dispara contra el árabe. “Y el disparo fue como un aldabonazo en la puerta de la desdicha”.
Objeto de la justicia, no asumiéndose como un criminal, se siente extranjero en la realidad común, un hombre desligado de los valores morales que pretenden dar sentido a la vida. Ahora es un (no profesional) pensador del absurdo: indiferente al bien y al mal, para él lo que llamamos vida es sólo existencia pura y simple, el mundo no tiene ni acata una significación, es impasible ante el goce o el dolor de los hombres. En Mersault ha nacido una suerte de conscientemente inútil revuelta interior: la vida es absurda y sólo consentir lúcidamente (¿e irónicamente?) en ello le da un sentido.
Friday, June 03, 2011
sobre la reforma política de México
Cómo construir mayorías en el Legislativo. Una es operar sobre el sistema de partidos. Otra es operar sobre el sistema electoral, es decir, sobre la manera que se traducen votos en escaños. No hay un solo método para construir una mayoría legislativa.
Un presidente que para sacar sus reformas acuda de manera regular al referéndum, haría prácticamente decorativas a las instituciones mediadoras donde se expresa la pluralidad política. Me refiero al Congreso. El referéndum tiene que ser una fórmula extrema y complementaria de la democracia representativa, no una catapulta para desgastar aún más al circuito representativo.
El proceso legislativo es lento, difícil, laborioso, porque traduce fielmente la pluralidad ideológica. La esencia de la democracia representativa es identificar soberanía popular con mayoría legislativa. Pueden existir, para distintos tipos de decisiones, diferentes tipos de mayoría: simple, absoluta o calificada. Puede uno, excepcionalmente, sustituir la mayoría calificada de la democracia representativa por la mayoría simple de la democracia directa: eso es el referéndum constitucional.
No es fácil conciliar el derecho de las mayorías a decidir con el derecho de las minorías a discrepar. Es el viejo problema de la democracia representativa: cómo establecer reglas para que unos pocos, en nombre de algunos, gobiernen a todos.
Para resolver esa encrucijada se necesita garantizar que la mayoría hecha gobierno no obstruya la posibilidad de la alternancia política, que es la esencia del respeto a las minorías. Si ningún partido tiene mayoría es porque el electorado no quiere darle demasiado poder a nadie. Y si diversos partidos minoritarios no logran ponerse de acuerdo es porque carecen de cultura democrática. Pero eso es una doble falacia. No existe una voluntad ciudadana abstracta independiente de reglas electorales concretas. La voluntad del electorado define qué mayoría particular se constituye, no cómo se construyen en general las mayorías. Por otro lado, los partidos políticos existen para ganar elecciones y llegar al poder y sólo se ponen de acuerdo con partidos opuestos si eso les ayuda a ganar elecciones para llegar al poder.
Siempre está la posibilidad de construir mayoría a través de la negociación y el acuerdo. Existe hoy una contradicción entre sistema electoral y sistema de gobierno. Entonces hay que definir: o me quedo con el primero y cambio el segundo, o me quedo con el segundo y cambio el primero. Una cosa son las mayorías electorales y otra son las mayorías parlamentarias. Son dos fenómenos distintos que responden a factores y lógicas distintas. Se puede crear mayorías electorales y no tener mayorías parlamentarias. Se puede crear mayorías electorales antes de las urnas (coaliciones) o en las propias urnas (el voto mayoritario a un partido) pero después no traducirse en coaliciones al interior del Congreso.
La discusión es cómo se construye la mayoría. Uno, operar sobre el sistema de partidos, intentar diseñar un sistema bipartidista que por definición genera mayoría. La otra fórmula es la de otorgar por ley la mayoría absoluta en el Congreso a quien obtiene la mayoría relativa de votos en las urnas. Creo que la representación en el Congreso debe mantener una correlación lo más exacta posible entre votos y escaños. Si la solución no es excluir partidos ni artificialmente convertir a una mayoría relativa de votos en una mayoría absoluta de representantes, hay que operar sobre el sistema de gobierno para facilitar la edificación de una mayoría.
Estoy en contra de la retórica que ha puesto en pie las candidaturas independientes: esa confrontación entre ciudadanos y políticos, en donde los ciudadanos serían los portadores de los valores positivos y los políticos de los valores negativos. Nos vamos a encontrar con que los candidatos independientes son partidos que no dicen su nombre. Pensemos en los candidatos independientes a la presidencia de
El sistema presidencial tiene ese problema; se requiere el acuerdo de dos poderes para procesar las decisiones.
Los temas de referéndum, plebiscito, iniciativa popular, pueden ser procesados y ojalá no se sobrevenda la idea de que nos van a resolver los problemas de gobierno. Ésas son fórmulas que pueden ser adicionales a la democracia representativa, que pueden ser utilizadas de vez en vez, pero que no pueden ni deben sustituir los mecanismos de la democracia representativa.
Madison lo dijo bien: el Congreso debe ratificar a los miembros del gabinete pero sólo el presidente puede nombrarlos y removerlos: no debe comprometerse la independencia política del Ejecutivo frente al Legislativo.
Una reforma que conciliara mejor equidad en la representación política con eficacia en la acción legislativa.
Me parece que en este país hace falta una reforma del poder, más que una reforma política: una reforma del poder que acabe con la impunidad, con los privilegios de los sindicatos, los privilegios de los monopolios, la tramitología, la incapacidad y corrupción burocráticas. Lo que urge cambiar son las instituciones económicas y de impartición de justicia, y los incentivos que generan.
Wednesday, June 01, 2011
La democracia y sus límites
Para formular un juicio sobre el desarrollo de la democracia en un país determinado no se debe hacer la pregunta ‘¿quién vota?’ sino ‘¿en cuáles asuntos puede uno votar?’. La democracia es compatible con la desigualdad, la injusticia, el cumplimiento parcial de las leyes, las mentiras y la ofuscación, un estilo político tecnocrático, e incluso con una buena dosis de violencia arbitraria. La vida cotidiana de la política democrática no es un espectáculo que inspire reverencia: una riña sin fin entre ambiciones mezquinas, retórica cuyo propósito es ocultar y engañar, dudosas conexiones entre el poder y el dinero, leyes que no pretenden siquiera ser justas, políticas que refuerzan el privilegio. No sorprende, por tanto, que después de la liberalización, la transición y la consolidación, hayamos descubierto que hay algo que todavía falta mejorar: la democracia. Como John Stuart Mill observó en alguna parte, “sin salarios decentes y alfabetismo universal, ningún gobierno de opinión pública es posible”. Mas no hay nada en la democracia per se que garantice que los salarios serán decentes y el alfabetismo universal. La solución del siglo XIX a este problema fue restringir la ciudadanía a quienes estuvieran en condiciones de ejercerla. Pero hoy la ciudadanía es nominalmente universal, al tiempo que muchas personas no disfrutan de las condiciones necesarias para ejercerla.
Los gobiernos que emanan de elecciones democráticas pueden ser: ineficientes e incapaces, corruptos e irresponsables, cortos de miras y dominados por intereses particulares. Se dio por sentado que el fin del dominio del PRI traería en automático una etapa en la que las políticas consensuadas produjeran políticas públicas que respondieran mejor al “interés público”, entendidas como aquellas que alientan el crecimiento económico, servicios públicos universales y de calidad, más justicia social, menor corrupción y sobre todo nuevas formas del ejercicio del poder. La ecuación de la democracia tiene dos lados. Conlleva y exige no sólo la representación plural sino la cooperación entre los integrantes de esa pluralidad, no sólo la clara delimitación entre las facultades de las ramas de gobierno sino su colaboración, no sólo el establecimiento de nuevas reglas de la competencia sino la disposición a respetarlas, no sólo la creación de órganos autónomos sino el compromiso de no capturarlos y acogerse a sus decisiones. Pusimos en práctica las primeras pero no las segundas.
Más que el arreglo político que define la forma de gobierno —sistemas parlamentarios exitosos y desastrosos, presidencialismos prósperos y ruinosos, multipartidismos productivos e ineficaces, gobiernos divididos en pleitos paralizantes y capaces de llegar a acuerdos— son las instituciones económicas y legales las que modelan la conducta de las elites y de los ciudadanos. Por eso habría que apostar a aquellas reformas que lleven al crecimiento económico y al fortalecimiento de la legalidad. Seguimos siendo un país de fueros y privilegios y no uno de igualdad ante la ley.
Friday, February 11, 2011
Elegía de los candados
Fernando Escalante
La crisis de seguridad sirve para justificar cualquier cosa, porque la gente tiene miedo, y está dispuesta a admitir lo que sea: penas de cincuenta años, cadena perpetua, pena de muerte, más policías, mando único, el ejército, la marina, ¡lo que sea! Si se trata de detener a los malos o de matarlos ¡qué más da que los federales abran el equipaje de los turistas! O que graben conversaciones, que intervengan teléfonos, que abran correspondencia, que revienten cerraduras, que entren donde sea, con orden judicial o sin ella… En ésas estamos. Nos hemos ido acostumbrando a ver cateos sin mandato judicial, conversaciones telefónicas grabadas que circulan en los medios, paquetes abiertos, hallazgos impensados de cuentas bancarias. Y nadie se atreve a levantar la voz. Ni se atreverá cuando veamos que con esos mismos métodos se trata de defenestrar candidatos dentro de un año.
Se ha ido legitimando en los hechos una práctica policiaca cada vez menos escrupulosa, cada vez menos cuidadosa de los derechos humanos y de las garantías procesales. Todo se explica por la espantosa amenaza que representa “el crimen organizado”, y se justifica, finalmente, con la invocación iracunda del estado de derecho... La receta es simplísima, y más vieja que andar a pie. Se trata de administrar el miedo para aumentar los poderes de la policía, sortear las garantías procesales y derogar en la práctica el derecho a la privacidad. Lo malo es que así ni siquiera se gobierna: apenas se manda, y eso por un rato. Mientras se destruye todo lo demás.
Sunday, January 16, 2011
Advertidos

Monday, December 13, 2010
La Providencia al poder

Tuesday, October 05, 2010
Ladridos de insolencia

De su homónimo Diógenes de Sinope relata que sólo él elogiaba a un citarista al que todos criticaban. Cuando le preguntaron por qué, respondió: “Porque con esa corpulencia se dedica a tocar la cítara y no a ladrón de caminos”.
Al ver unos baños sucios, dijo: “¿Dónde se bañan luego los que se han bañado aquí?”
Apodado “el Perro”, Diógenes llamaba a las representaciones dionisiacas “grandes espectáculos para necios”, “siervos de la masa” a los demagogos y “tiempo perdido” a la filosofía de Platón.
Elogiaba a los que se disponían a casarse y no se casaban, a los que iban a hacerse a la mar y no zarpaban, a los que iban a entrar en política y no lo hacían, a los que iban a criar a sus hijos y no los criaban y a los que estaban preparados para servir de consejeros a los poderosos y no se acercaban a ellos.
Después de masturbarse a la vista pública en el ágora, dijo: “Ojalá fuera posible frotarse también el vientre para no tener hambre”.
En ocasión de un banquete, a manera de burla, comenzaron a tirarle huesecillos como a un perro “y él se fue hacia ellos y los meó encima, como un perro”.
Cuando le preguntaron por qué daban limosna a los pobres y no a los filósofos, respondió: “Porque piensan que pueden llegar a ser cojos o ciegos, pero nunca a filosofar”.
En otra ocasión, cuando Platón definió en la Academia al hombre como “bípedo implume”, el cínico arrancó las plumas a un gallo dejándolo andar por ahí y aseguró “He ahí el hombre de Platón”.
Alguna vez escupió en la cara de un rico que lo había invitado a su casa, alegando no haber encontrado otro lugar más sucio para hacerlo.
El cronista Laercio cuenta que Crates, esposo de Hiparquia, que se despojó de todas sus riquezas y abandonándolo todo siguió a Diógenes, aseguró que lo único que había conseguido de la filosofía era “un cuartillo de lentejas y el no preocuparse por nada”.
De Metrocles, cuñado de Crates, sabemos que al escapársele un pedo en medio de un ejercicio de lectura en la escuela, se encerró en su casa abatido por la desesperación con la intención de dejarse morir de desánimo. Al enterarse, Crates ingirió grandes cantidades de lentejas y visitó a Metrocles para persuadirle con razonamientos de que no había nada de malo en el hecho de ventosear. Ante la negativa de Metrocles, Laercio asegura que Crates recurrió a pedorrearse para convencerle y desde entonces Metrocles lo siguió por la senda del cinismo. Metrocles es dueño de la siguiente máxima: “Con dinero se compra una casa, y con tiempo y dedicación se compra la educación”.
No obstante, la comparación con el can a menudo constituía una grave ofensa en la Grecia antigua. Por eso, escribe Carlos García Gual en La secta del perro, a la escuela cínica, kynikoí, del vocablo griego kyon, “can” o “perro”, se le comparó despectivamente con ese cuadrúpedo: con su frugal modo de vida, su desfachatez y su desvergüenza. Los cínicos deambulaban tomando el sol en el ágora ateniense o el mercado de Corinto, practicando su sabiduría, envueltos en un atuendo mínimo y mendicante.
Los filósofos cínicos tomaron al perro como su emblema y lo adecuaron a la perfección a sus fines. El perro, animal urbano y familiar, no se oculta para cubrir sus necesidades ni para sus tratos sexuales. Es impúdico por naturaleza, roba alimentos a los dioses y mea en las estatuas sin ostentar reparo alguno. Los cínicos vieron en la figura del perro la oposición a las reglas del respeto mutuo y el decoro, y como tal la instituyeron.
Diógenes fue vendido como esclavo a Xeniades, quien le devolvió la libertad y lo convirtió en preceptor de sus hijos. Sobre su muerte circulan varias versiones: una quiere al filósofo dejándose morir voluntariamente reteniendo la respiración; otra sugiere que se habría indigestado tras comer un pulpo crudo rechazando la civilización y ejerciendo su teoría de que “toda naturaleza es ley”; la tercera sugiere que habría perdido la vida tras una caída a causa de la mordedura de un perro.








