Thursday, March 19, 2015

Periodismo y otras notas



El periodismo complaciente no le sirve a nadie, excepto a los que hacen dinero y trafican influencias con él. La función del periodismo en una sociedad abierta es investigar, poner los acontecimientos en su circunstancia, crear contexto y abrir espacios para la deliberación. Ese periodismo, aunque hay quienes lo abominan, satisface las expectativas, en materia de información, de un segmento muy importante de nuestra sociedad. Su presencia en la vida pública es importante y es necesaria.
Raúl Trejo Delarbre


En México el ejercicio de la libertad de prensa pasa a menudo por la voluntad empresarial que la patrocina. En forma escalonada con frecuencia la empresa periodística a su vez, obra así porque es altamente dependiente con otro patrón: el régimen político que a menudo la influye y determina con publicidad gubernamental, utilizando los recursos públicos (en una relación cómplice y corrupta) como premio o castigo. Si el periodismo no es labor de aduladores sino de uno de los más poderosos recursos para develar y acotar las entrañas del poder político con que cuentan las sociedades democráticas, a menudo su ejercicio incomodará los intereses espurios que tratarán de acallarlo. Se precisa tomar en cuenta lo anterior para no simplificar “entre particulares” la relación del periodista y la del empresario que le publica lo que escribe (o por extensión lo que el periodista radiodifunde). En todas sus modalidades, pero particularmente en estas últimas, se explota de manera regulada constitucionalmente una concesión de un bien público y el Estado mexicano debe salvaguardar derechos constitucionales humanos, de libertad de prensa, de derecho a la información y de las audiencias, amén de los contenidos en la Ley Federal de Telecomunicaciones.  
 Guillermo Colín




Tuesday, February 03, 2015

¿Qué es el poder?


Es la capacidad de una persona o una organización para hacer que otros hagan o dejen de hacer algo, ahora o en el futuro. “El poder se ha hecho más fácil de obtener, más difícil de usar y más fácil de perder”
Mejorar, fortalecer, modernizar y adecentar los partidos políticos. Pocas instituciones hoy en día son tan despreciadas y vilipendiadas como los partidos. Las personas decentes sienten que son antros de corrupción, oligarquías excluyentes. Poca gente piensa que los partidos están al servicio de los intereses colectivos. Muchos solo existen para enriquecer a sus dirigentes. Se han ganado su mala reputación, pero la energía política, la participación, tiene que terminar en algo concreto que puede ser un cambio en las políticas públicas, un cambio en las instituciones, un cambio en la manera de gobernar, o un cambio de los gobernantes. Todo eso es lo que en teoría deben hacer los partidos políticos. Interpretar, agregar y canalizar las preferencias y necesidades de la comunidad a la que sirven. No puede existir una democracia sin partidos políticos.

En otros países los partidos monolíticos, permanentes, potentes, históricos e impenetrables –como los que ahora hay en México– desaparecieron… De ninguna manera estoy diciendo que debamos fortalecer a los partidos políticos existentes con todos los vicios que acumulan y que los hacen inaceptables para la gran mayoría de la sociedad. Estoy argumentando que la gente honesta y comprometida tiene que inscribirse y participar en partidos políticos o crear nuevos partidos que no tengan los defectos de los partidos tradicionales. Deben ser más dinámicos y ágiles, más horizontales, más innovadores y más transparentes y más capaces de recoger el sentido y las necesidades de la población y transformarlos en un plan de acción y agendas para gobernar.

Moisés Naím.- Vía LetrasLibres



Monday, January 26, 2015

Elogio de la irresponsabilidad

Elogio de la irresponsabilidad
Jesus Silva-Herzog Marquez

No la del cirujano, ni la de quien maneja un coche, ni la del gobernante. Tampoco la del constructor o el cocinero. Irresponsabilidad para el creador, para el crítico, para el humorista. Irresponsabilidad plena, total. Pongamos tras las rejas al ingeniero que levanta un puente endeble.
Dejemos sin empleo al doctor que olvida el bisturí en la barriga del operado. Votemos contra el político que nos lleva a la ruina. Pero cuidemos el atrevimiento crítico, la insolencia del humorista, la denuncia hiriente. Que no ha de haber código para el arte, ni reglamento de lo risible, ni estatuto para la sátira ha de decirse nuevamente porque han vuelto quienes piensan que hemos de servir sólo a la cordura, al cálculo, a la ética de las consecuencias.

Monástica es una sociedad monopolizada por la compostura. Levantarse a la hora justa, participar en los rituales cotidianos, hablar siempre en voz baja y cuando es permitido, no desentonar jamás en el coro, acatar el tabú como el dictado de una segunda fisiología.
Tragarse la opinión propia en aras de la tranquilidad, renunciar a la controversia, halagar los prejuicios. Un código estrictísimo regula cada acción y cada expresión de la vida conventual. Todos han de actuar responsablemente.
Cada monje sabe que el monasterio se mantiene por su disciplina. Cualquier desacato sería catastrófico. Por ello no puede haber ahí espacio para la burla, inaceptable sería una parodia de los textos sagrados, un dibujo ofensivo, una invectiva contra algún monje odioso.
¿Un cabaret dentro del convento? ¿Grafiti en el altar? ¿Anotaciones satíricas al margen de las Escrituras? Una sociedad disciplinaria niega los provechos de la expresión libre, el servicio de la controversia. En cada fricción ve una amenaza, en cualquier polémica un peligro.

Cuidar el claustro es fustigar al crítico que se nos asoma por dentro, es callar al burlón que detecta la presencia de lo ridículo, es hacer de la duplicidad la norma soberana del trato.
Hay quien pretende hacer del código monástico, el estatuto de nuestra sociedad. No seamos salvajes, nos dicen: limitémonos, cuidemos lo que decimos, lo que escribimos, lo que pintamos. La insolencia es inaceptable, la provocación un pecado.
Quien ofende merece la cachetada del ofendido decía recientemente el Papa y hay quien celebra tan aberrante argumento. Lo mismo dicen quienes atribuyen a la vestimenta de las mujeres la violación que sufren. Usaba minifalda, me provocó.
Insultó a mi dios, me provocó. El objetivo de Francisco es claro: proscribir la blasfemia. Cruzados por conflictos, hemos de actuar todos con responsabilidad. Amenazados por la violencia, hemos de actuar siempre con responsabilidad. Cuidar el derecho a blasfemar es cuidar uno de los principios esenciales de la sociedad abierta.

Los nuevos censores quisieran que todos renunciáramos a la opinión hiriente y que nos paralizáramos nuevamente por la idea que alguien tiene de lo sagrado. Ése el costo de la convivencia, dicen. Si a alguien lastima mi opinión es causa suficiente para silenciarla.
Antes de hablar, debo calcular responsablemente el efecto de lo dicho. Si mi idea no aporta nada al otro, no merecería voz. Es vanidad la expresión que no contribuye al bienestar del mundo. Y si, a juicio de alguien, lo entristece, ha de ser excluida.
¿Ha de someterse la expresión independiente al código de la responsabilidad? No. Irresponsables han sido siempre las palabras que desafían la opinión común, las imágenes que cuestionan los prejuicios profundos, los argumentos que destrozan esas fantasías que sellan identidad.

Irresponsable es la denuncia que amenaza la concordia, que ofende al poderoso.
La sociedad monástica nos imagina a todos como soldaditos de la convivencia: guardianes de una ciudad amenazada. Habrá que recordarle a los republicanos de la autocensura que necesitamos también críticos que denuncien los dogmas.
Y que no hay denuncia de los prejuicios que no lastime. Un crítico no puede renunciar al ácido de su pluma sin renunciar a su cometido. Un artista ha de ser libre para profanar lo venerable. Un cartonista ha de ser inclemente en su burla. Irresponsables que han de desentenderse del efecto de sus expresiones.
Las buenas maneras tendrán su sitio pero ese sitio también tiene límites. Los templos de la irreverencia son tan necesarios en la ciudad como los templos de la devoción. ¿Sería habitable una sociedad poblada sólo por circunspectos? Que la prudencia sea un valor no quiere decir que sea el único, ni el supremo en todos los ámbitos de la vida.

La risa, la invención y la denuncia suelen nacer de una insolencia.

Monday, January 12, 2015

Humor y terrorismo

En El País



Mientras nuestra seguridad dependa de la voluntad de un par de fanáticos religiosos dispuestos a entregarse al martirio con alegría, las exhibiciones de fuerza sólo servirán para recortar los derechos de todos.
Los mártires no necesitan recibir instrucciones, mucho menos órdenes, porque su Dios les habla al oído y les promete la gloria eterna. Sólo ha existido un arma capaz de derrotar al fanatismo religioso a lo largo de la historia, y ha sido la libertad.
Almudena Grandes


El instante churchilliano de la V República
Nosotros, los ciudadanos, tenemos el deber de vencer el miedo, de no responder al terror con el espanto y de armarnos contra esa obsesión con el otro y esa ley de la sospecha generalizada que acaban siendo, siempre o casi siempre, la consecuencia de sacudidas como esta.
La unidad nacional es la idea que hace que los franceses hayan comprendido que los asesinos de Charlie no son los musulmanes, sino una ínfima fracción de los musulmanes, compuesta por quienes confunden el Corán con un manual de torturas.
Aquellos que tienen por religión el islam tienen el deber de proclamar en voz muy alta, y de forma muy multitudinaria, su rechazo a esta forma pervertida de la pasión teológico-política.
No en nuestro nombre. Ellos tienen la importante responsabilidad, ante la Historia y ante sí mismos, de gritar el Not in our name de los musulmanes británicos, que quisieron así refutar toda posibilidad de asociación con quienes habían decapitado a James Foley; pero tienen también la responsabilidad, aún más imperiosa, de declinar su nombre, su verdadero nombre, como hijos de un islam de tolerancia, paz y bondad. Hay que liberar al islam del islamismo. Es necesario repetir que asesinar en nombre de Dios es convertir a Dios en un asesino por poderes.
Bernard-Henri Lévy 


Por qué el humor nos libra de nuestros fantasmas
El humor y la sátira, que implican siempre una crítica al poder.
Si hay algo típicamente humano es el humor. No los miedos, ni la violencia, que también existen en el reino animal. Una de las manifestaciones del arte es la posibilidad de ridiculizar al poder y a nosotros mismos como antídoto contra las tentaciones de omnipotencia.
Odian a los humoristas y satíricos todos los poderes. Tanto más los odian cuanto más tiranos se muestren.
Duele la sátira porque nos desnuda, nos revela nuestros límites, castiga nuestra pretensión de creernos importantes e intocables.
Amenaza al poder porque lo coloca en sus límites ya que los que lo detentan sea en el ámbito político, religioso o cultural, pueden resbalar en la tentación de considerarse intocables.
Pocas cosas son tan liberadoras, en todos los ámbitos, como una viñeta inteligentemente sarcástica sobre cualquier poder político o religioso.
No hay prueba mejor para una democracia o institución que la capacidad para aceptar la ironía sobre lo que representa
El humor es humor y basta y puede y debe “profanar” todos los excesos de poder y prevaricación de los poderes que intentan frustrar nuestros anhelos de libertad.
El valor y la fuerza del humor radican en su misma esencia provocadora, estridente, enemiga de todo tipo de dogma.
El humor no mata. Son los dogmas, de cualquier color político y religioso los que han sembrado de cadáveres a la Humanidad a lo largo de la Historia.
La libertad es risueña; el poder de los dogmas, prohibiciones y amenazas, tiene casi siempre el ceño fruncido. No sabe reír, por miedo a desmoronarse.
Juan Arias 

Friday, August 22, 2014

Plurinominales y partidocracia

Interesantisima la intervención de Ignacio Marván

https://www.youtube.com/watch?v=zObhp-i2k3Y&feature=youtu.be


Aquí la intervención de José Woldenberg en Noticias MVS primera emisión

http://aristeguinoticias.com/2108/mexico/reducir-plurinominales-podria-premiar-al-pri-woldenberg/


Y acáel articulo de Agustin Basave sobre su concepto de partidoclasia

http://www.eluniversalmas.com.mx/editoriales/2014/08/71957.php


Thursday, August 14, 2014

México, un país que pareciera premiar la traición

[Recordemos] siempre, sus abusos y cinismos. No olvidando a quienes abusaron del poder. Prohibido olvidar. Eso sí está en nuestras manos. Increpándolos públicamente. Dejándoles por siempre la etiqueta de “corruptos”. Cancelarles su futuro político. Emilio Gamboa Patrón y sus relaciones amafiadas. Luis Alberto Villarreal y sus “moches” y bacanales. Los senadores apoyadores del duopolio televisivo. Recordemos a Javier Lozano cuando pida el voto para ser gobernador de Puebla...  En México, un diputado recibe al mes más de 148 mil pesos entre dieta neta mensual (74 mil pesos) y “apoyos económicos” que incluyen 45 mil 786 pesos por “asistencia legislativa” (¡por ir a trabajar!), y solo 28 mil pesos para atención ciudadana... Los gastos de los diputados por viajes al extranjero, ascendieron, en lo que va del año, a 55.6 millones de pesos... ¿Hasta cuándo terminarán los abusos de los legisladores? Hasta que los ciudadanos se asuman como una sociedad más crítica y menos tolerante a sus pillerías. A los abusos del poder legislativo, la intolerancia de la población a su justa medida. De no hacerlo, sigamos viendo cómo saquean presupuestos y se enriquecen al amparo del erario público. De no hacerlo, no nos quejemos entonces.
Entren a http://representantes.pati.to/ ubiquen a sus diputados, senadores y representantes locales, manden un e-mail o llamen a sus oficinas preguntándoles qué van a hacer con los bonos de este año, si están comprometid@s con la transparencia y en específico qué hacen por ella y sigan haciéndolo así al menos una vez al mes con los temas que les interesen. 10 minutos de nuestro tiempo al mes, al menos para que los diputados usen algo de esos 28 mil pesos en atención ciudadana.
Por: Martín Moreno 

 

Wednesday, April 30, 2014

La Constitución y las leyes



Por: Francisco Valdés Ugalde

La Constitución es el pacto; el recuento expreso de los derechos que tenemos los mexicanos y la estipulación de la forma en que nos damos gobierno. Son las reglas del juego fundamentales; las que deben dar certidumbre sobre lo que a cada quien corresponde dar y recibir; las que encierran los valores esenciales de la convivencia económica, política, social y cultural. Las segundas son las formas concretas de instrumentar esos valores, reglas y derechos, de ponerlos en práctica, de hacer que se respeten y que sean "justiciables". El valor fundamental de una democracia constitucional es la justicia y sus dos ramas principales la equidad y la solidaridad. Toda acción contraria a ese valor, sea ocasional o sistemática, pone en riesgo al Estado y somete a la sociedad al arbitrio de poderes ilegítimos.
En nuestro sistema constitucional, esa diferencia de dimensiones hace que la Constitución y la ley operen diferente. Por ello hay órganos facultados para decidir o garantizar la constitucionalidad y otros para la legislación ordinaria. Modificar la Constitución requiere mayoría calificada en el Congreso general y el concurso de la mayor parte de las legislaturas de los estados. La legislación federal requiere del acuerdo de la mayoría de ambas cámaras del Congreso o de alguna si se trata de materias exclusivas. Las legislaturas estatales están subordinadas a la Constitución y las leyes federales y deben legislar de conformidad con ellas.
La rigidez de la Constitución impide su transformación a capricho en un medio democrático y competitivo. Lamentablemente no era así cuando estas condiciones no se reunían y el presidente era el gran legislador a través de la subordinación de los poderes Legislativo y Judicial.

Monday, April 21, 2014

Imagenes

Aquelarre de Goya


Jardin de las delicias



Pantagruel


Thursday, February 13, 2014

Desobediencia civil, Constitución... y Salinas


Se busca Constitución
Reformas realizadas a la Constitución durante sus respectivas administraciones: Álvaro Obregón, 8; Plutarco Elías Calles, 18; Emilio Portes Gil, 2; Pascual Ortiz Rubio, 4; Abelardo L. Rodríguez, 22; Lázaro Cárdenas, 15; Manuel Ávila Camacho, 18; Miguel Alemán, 20; Adolfo Ruiz Cortines, 2; Adolfo López Mateos 11; Gustavo Díaz Ordaz, 19; Luis Echeverría, 40; José López Portillo, 34; Miguel de la Madrid, 66; Carlos Salinas de Gortari, 55; Ernesto Zedillo, 77; Vicente Fox, 31; Felipe Calderón, 110; y Enrique Peña Nieto, en un año, lleva 21. Sumados son 573.

Pablo González Casanova, en su memorable libro La democracia en México, editado en 1965, nos brinda el número de iniciativas presidenciales que hasta el año en que publicó la obra, habían sido rechazadas por la Cámara de Diputados. Cero, ninguna. Su idea era probar el poderío del mandatario en turno, su omnipotencia. Hemos cambiado. Ahora, bajo la dictadura de los partidos políticos, todos proponen y vuelven a proponer, aportan las reformas propias a través de legisladores de poca monta.


Bienvenidos a la colonia Carlos Salinas de Gortari
Cuando Salinas concluyó el sexenio, en México había 47 millones de pobres, un millón más que cuando lo arrancó. El 52% de la población de 1994 vivía en esa circunstancia.
El sexenio calderonista concluyó con 59.6 millones de personas en esta circunstancia; es decir, el 51.3% de la población, un aumento de 21% en el número de mexicanos que viven en esa circunstancia, en comparación con las cifras de 2006, la Comisión Económica para América Latina informó que en el último año del calderonismo y el primero de Enrique Peña Nieto, un millón de personas se sumó al universo de la pobreza.
La generación del cambio entrega al país una crisis mayúscula, política, económica y moral.


Desobediencia civil
Isidro H. Cisneros

Promotor de la no violencia, Gandhi utilizó frente a la opresión colonial británica, métodos de lucha social novedosos como la huelga de hambre, la negativa al pago de impuestos o la desobediencia de las leyes. Pregonó como forma de lucha la totalidad fidelidad a los dictados de la conciencia, desarrollando una enorme influencia moral sobre el proceso político que llevaría a la independencia de la India de la dominación inglesa. Gandhi enseña que la desobediencia es civil, porque quien la cumple afirma no cometer un acto de transgresión de su propio deber en cuanto ciudadano, sino todo lo contrario, considera que se comporta como buen ciudadano más bien desobedeciendo que obedeciendo las leyes emanadas de un orden político percibido como injusto y opresivo.
Diversos pensadores como Henry David Thoreau en su obra Desobediencia Civil o John Locke en sus Dos Tratados Sobre el Gobierno Civil plantean el problema de la felicidad pública y de las reglas morales que hacen posible la libertad de los ciudadanos en un Estado democrático. Sus argumentos sobre el derecho a la desobediencia civil en contra de la opresión son verdaderamente actuales. Dice Thoreau: “El gobierno en sí, que es únicamente el modo escogido por el pueblo para ejecutar su voluntad, está igualmente sujeto al abuso y la corrupción antes de que el pueblo pueda actuar a través suyo. La única obligación que tengo el derecho de asumir es la de hacer a cada momento lo que considero justo”, mientras que Locke agrega: “Allí donde acaba la ley empieza la tiranía, quien ejerciendo autoridad se excede en el poder que le fue otorgado por la ley, y se sirve de la fuerza para cargar sobre sus súbditos obligaciones que la ley no establece, deja de ser un magistrado y se le puede ofrecer resistencia”.
Las justificaciones de la desobediencia civil se encuentran en una ley moral superior a las leyes de cualquier gobierno. La eficacia de la resistencia civil radica en que es una forma de disenso que tiene motivaciones de conciencia. Busca renovar el orden jurídico y ciertas políticas de gobierno. Se entiende que la resistencia civil se presenta como último recurso cuando han fracaso los caminos de la persuasión y el diálogo. Representa una reivindicación del poder ciudadano frente a los políticos tradicionales, así como el derecho a la expresión pública y pacífica del disenso social. Es una forma de protesta legítima en los sistemas democráticos. La resistencia civil cuestiona la eficacia del orden constituido sin meterlo en crisis. Es considerada civil, porque acentúa el componente ciudadano en oposición a la sociedad política, y por el carácter público, pacífico y demostrativo de los actos de resistencia. Las dos características que la distinguen son la acción de grupo y la no violencia.
Cuando se habla de desobediencia civil es necesario tener presente que los dos polos de la acción política son la obediencia y la resistencia, y que el deber fundamental de toda persona sujeta a un ordenamiento jurídico es obedecer las leyes. Este deber se llama obligación política. La general y constante obediencia a las leyes es al mismo tiempo la condición y la prueba de la legitimidad del sistema político. El poder legitimo es aquel poder cuyos mandatos son, independientemente de sus contenidos, obedecidos. La desobediencia civil se lleva a cabo con el objetivo de demostrar públicamente la injusticia de una ley y para inducir al legislador a cambiarla. Expresa las esferas de autonomía de la sociedad civil.
El deber de la obediencia y el derecho a la resistencia son dos temas clásicos de la teoría política. El estudio de las formas de adquisición, ejercicio y conquista del poder, nunca abandonó la reflexión sobre las modalidades de resistencia a la opresión. La práctica de la desobediencia ciudadana es quizá, la única forma de presión legítima que sirve para modificar las relaciones de poder vigentes en el interés de los gobernados. No hay duda de que el viejo tema de la resistencia civil adquiere actualidad en el contexto que estamos viviendo. La saludable reactivación de la sociedad civil mexicana implica, sin embargo, el riesgo latente de un despertar caracterizado por las convocatorias fundamentalistas a la antipolítica y al rechazo de las instituciones y de sus representantes.

Tuesday, January 28, 2014

La Democracia en América

Escribe José Antonio Aguilar Rivera en Nexos:

Vale la pena citar en extenso las conclusiones al segundo volumen de la Democracia en América. Ahí Tocqueville describió la sociedad democrática: “las almas no son vigorosas, pero las costumbres son suaves y las leyes humanas. Si bien no hay grandes devociones y hay pocas virtudes que sean muy altas, brillantes y puras, en cambio los hábitos son constantes, la violencia es rara y la crueldad es casi desconocida. Los hombres viven vidas más largas y su propiedad está más segura. La vida no es muy vistosa, pero es muy cómoda y pacífica. Hay pocos placeres que sean muy groseros o muy delicados. Hay poca cortesía en los modales pero muy poca brutalidad en los gustos. Uno raramente encuentra hombres muy ilustrados o poblaciones muy ignorantes. El genio se vuelve escaso y la ilustración más común. La mente humana se desarrolla a través de los pequeños esfuerzos combinados de todos los hombres y no por el impulso poderoso de unos cuantos de ellos. Hay menos perfección, pero más fecundidad en los trabajos… casi todos los extremos se vuelven suaves y romos, casi todos los picos se desgastan para transitar a la medianía, que es a la vez menos alta y menos baja, menos brillante y menos oscura que lo que se había visto en el mundo. Veo esa masa innumerable compuesta de seres similares, en donde nada se eleva o cae. El espectáculo de esta uniformidad universal (y de esta mediocridad) me entristece y me asusta, y estoy tentado a lamentar la sociedad que ya no existe. Cuando el mundo estaba lleno de hombres muy grandes y muy pequeños, muy ricos y muy pobres, muy ilustrados y muy ignorantes (muy afortunados y muy miserables), volteaba la vista de los segundos para fijarme en los primeros y éstos deleitaban mi mirada. Pero entiendo que este placer surgía de mi debilidad; puedo discriminar y escoger de entre tantos objetos aquellos que me placen porque no puedo ver todo lo que me rodea a la vez. No le ocurre así al Ser eterno y todopoderoso, cuyos ojos necesariamente abarcan, a la vez, a toda la humanidad y a cada hombre en particular. Es natural creer que lo que más satisface la vista del creador y preservador de la humanidad no es la prosperidad singular de unos cuantos sino el mayor bienestar de todos, así que lo que me parece decadencia a sus ojos es progreso; lo que me lastima, a él le place. La igualdad es, tal vez, menos alta, pero es más justa y su justicia conforma su grandeza y su hermosura”. 

Wednesday, December 18, 2013

El PRI arropa a su hijo

El PRI arropa a su hijo
Carlos Romero es nuestro compañero. Nuestro respeto, nuestra solidaridad y nuestro reconocimiento a don Carlos Romero, compañero, Senador; no sólo como Senador, sino como líder del sindicato, que se ha portado a la altura y que ha estado colaborando para que haya una nueva reforma energética en México”. 
David Penchyna, presidente de la Comisión de Energía del Senado de la República.


■■■

Ninguna democracia puede o debe erradicar las manifestaciones sociales porque no todos los intereses caben dentro de los partidos y porque los partidos a menudo se convierten en promotores no de los intereses de sus representados sino de los suyos propios.

■■■ 

Según un viejo relato, en el infierno están los peores profesionistas para mayor tormento de quienes ahí pagan sus pecados: los toreros son suecos, los periodistas son rusos, los cocineros son ingleses, los policías son españoles, los militares son italianos y los políticos son mexicanos.

Thursday, December 05, 2013

“Un mundo más atractivo”

Al celebrar los 60 años de la revista Dissent, Michael Walzer, su director, habla de sus ideales:

Creemos en la posibilidad no de justicia perfecta, no del reino mesiánico,  ni siquiera de una sociedad sin clases, sino de lo que Irving llamó “un mundo más atractivo”, más atractivo que el mundo en el que vivimos: un “mejor lugar” es un lugar donde no haya reverencias, no más escalofríos atemorizados en presencia del rico y poderoso; no más arrogancia; no más deferencia; no más amos; no más esclavos.

Friday, November 22, 2013

Cuando las cosas se complican, los políticos duros se ponen a trabajar

Escribe Avishai Margalit:
Cuando las cosas se complican, los políticos duros se ponen a trabajar. Las relaciones entre política y ética tienen dos capas: una capa elevada que incluye decisiones sobre la vida y la muerte, y una capa rutinaria que entraña decisiones tediosas para conservar el poder. Romper la moralidad en la capa más elevada significa cometer un crimen. Romperla en la capa más baja tiene que ver con las faltas. Hablo de “crímenes” y “faltas” en el sentido moral, no necesariamente legal… El problema de Maquiavelo era una combinación de las dos capas: ¿Qué debe hacer el príncipe, el gobernante, para permanecer en el poder de forma gloriosa, de manera que permanecer en el poder también signifique aparecer en los libros de historia? La respuesta de Maquiavelo es proverbialmente familiar: eso requiere implacabilidad y astucia, engaño y una crueldad calculada. Maquiavelo pensaba que lo que exige la política es incompatible con la humildad.

Tuesday, October 29, 2013

Reformas, Ibargüengoitia, humor cruel



- En la perspectiva recaudatoria, es obvio que el IVA que pagan los ricos le deja más a Hacienda que el IVA de los pobres, porque consumen más. Pero, en la perspectiva de los contribuyentes, es obvio que eliminar la tasa cero es más gravoso para los pobres, porque gastan un porcentaje mayor de sus ingresos en alimentos y medicinas. El IVA es un impuesto muy cómodo y recaudador para Hacienda, pero regresivo.


- Cuando se habla de privatizar (o no) la mayor empresa del país, se olvida que es un conglomerado ineficaz de operaciones que no tienen por qué estar integradas a un gigante, ni público, ni privado. Habría que empezar por separarlas, no desde arriba, como se ha hecho (creando gigantitos como Pemex Refinación), sino desde abajo. Lo malo de las burocracias no es, en primer lugar, a quién pertenecen; sino el desperdicio de tiempo, iniciativas, recursos y talento en una maraña de interconexiones.

Gabriel Zaid

* * * * *


El humorismo no sé qué es. Un señor que hace chistes no me interesa. Sé que ciertas cosas son chistosas, y puedo hacer chistes, pero no me parece que la risa tenga ninguna virtud ni que sea una ventaja. Lo que a mí me interesa es presentar la realidad y si la presentación puede ser chistosa está muy bien. Pero hacer un chiste de algo que no es chistoso me parece grotesco. La muerte de alguien, la muerte de un canalla por ejemplo, puede ser la cosa más chistosa del mundo. Pero en el momento en que la presentas así pierdes una perspectiva, la escena queda fuera de su dimensión particular.”

Jorge Ibargüengoitia

* * * * *

En un país infestado de solemnidad y cortesía hipócrita, donde casi nadie puede ascender en el organigrama de una oficina, en el mundo universitario o en la pirámide burocrática sin darse importancia, el humor cruel es quizá la única herramienta eficaz para diagnosticar las patologías sociales. La vida mexicana ofrece un gran atractivo para un crítico de la impostura, y en la segunda mitad del siglo XX, cuando la mascarada nacional adquirió tintes particularmente grotescos, por la decadencia de un monolito institucional que empezaba a resquebrajarse, Jorge Ibargüengoitia la retrató con una rara mezcla de sutileza y causticidad que para muchos sigue teniendo un efecto catártico. 

Enrique Serna

Monday, October 21, 2013

Pulp Fiction (carteles)

TODO DE MI PELÍCULA FAVORITA

Carteles que descartados y otras curiosidades







Friday, October 18, 2013

Economía salinista

Los tecnócratas salinistas implementaron una política de ajuste económico para que las finanzas  públicas funcionaran en equilibrio; creían que al atraer grandes cantidades de capital al país. Este dinero sería invertido en nuevas empresas productivas y abarataría el endeudamiento estatal. Para atraer los capitales extranjeros trataron de crear estabilidad monetaria, incentivos económicos como mano de obra barata, se contrajo el presupuesto para los sectores públicos y se liberalizaron los mercados. Los especialistas dijeron que no era suficiente actuar en el espacio específico de los precios y no bastaba con eliminar el componente de excesivo gasto público e inflación, sino que había que eliminar los elementos inerciales de esa inflación. “Al final del sexenio de Salinas sabíamos todos -dentro de nuestra inteligencia-, que la economía estaba soportada en buena parte de la credibilidad externa, de los flujos de capitales externos, que se habían reflejado en el incremento de los llamados Tesobonos, pero había confianza en que lo que se decía que se iba a hacer, se hacía. Eso fue lo que dio credibilidad a la política económica de Salinas y de Aspe.
 
***
 
En tan sólo diez meses, nuevamente en manos de los priistas, la economía muestra síntomas más que preocupantes. Y es inevitable recordar que es el punto débil del PRI: su irresponsabilidad al manejar las finanzas públicas; sus derroches; sus endeudamientos; su corrupción. López Portillo y su frivolidad; Salinas de Gortari y su irresponsabilidad y sus espejismos y su corrupción; y allí están los Hank, los Moreira, los Montiel, los Yarrington, los Marín. La lista es interminable. Todos ellos son emblemas de los desastres financieros, del uso de recursos públicos para su beneficio personal. Historia y actualidad: el INEGI ya ubica a la economía en un “ciclo recesivo”. “La economía mexicana ya se encuentra en una recesión”, advierte el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas. A Videgaray habría que mostrarles los bolsillos de los mexicanos. Cada día es mayor la queja de aumento de precios generalizado, sigiloso, pero letal para la economía familiar. Así está el costo del combustible: haciendo agujeros en las carteras de millones poco a poquito, sin hacer mucho ruido, pero dañando los ingresos. El litro de Magna ya está, prácticamente, a 12 pesos. Once gasolinazos van en el gobierno de Peña. Prácticamente todas las estimaciones apuntan a un crecimiento, para 2013, del 1%. El FMI, el de las recetas amargas, señala que México, alumno aplicado, crecerá sólo 1.2%. Será otro año perdido para la economía nacional. El desempleo es la manifestación más cruel dentro de la economía. La creación de empleos es, hasta hoy, el gran fracaso en la conducción económica. Las cifras lo confirman: durante junio únicamente se crearon… ¡2,519 empleos!, un 96% menos al mismo mes en 2012. Hay casi tres millones de desempleados. No nos extrañe entonces que tres de cada cinco empleos en el país sean informales. La retórica de Peña Nieto y de Videgaray se ha agotado. El recurso de la palabrería ya no les funciona. La saliva por encima de la eficacia tiene fecha de caducidad y, en este gobierno, ese ciclo ya no funciona

 Martín Moreno

Nota: Los fragmentos de artículos fueron reproducido aquí sin permiso expreso del autor(es). En caso de que éste último lo requiera, será retirado inmediatamente. El material que publica este blog sólo tiene un fin informativo,  sin ánimo de lucro.

Wednesday, October 09, 2013

Michael Ignatieff

El diálogo entre tú y yo en este momento se basa en la buena fe: tú y yo estamos haciendo el mayor esfuerzo para entendernos. Sabemos que a veces no decimos exactamente lo que intentamos decir y nos permitimos la caridad fundamental de corregir lo que decimos. En política la situación es diferente. Se trata de un mundo de lunáticos de la literalidad en donde solo lo que se dice cuenta. Es un mundo fundado en la mala fe. Si tú eres un político, tus oponentes no están para aceptar lo que dices en buena fe. Ellos existen para escucharte con absoluta mala fe. Ese es su trabajo. Uno tiene que entender que no se la debe tomar personal. Yo tuve muchos oponentes políticos a quienes apreciaba personalmente pero que sabía que deseaban mi fracaso. Y mi trabajo como político era hacer lo mismo. Nadie debería entrar en la política sin entender antes que se trata de un juego con reglas muy precisas diferentes a las de la vida normal.

*

Isaiah Berlin tiene un ensayo llamado “Sobre el juicio político”. En él, se pregunta cuál es el conocimiento práctico característico del gran estadista. Una virtud importante es la de conocer cuánto poder se tiene en situaciones particulares y qué es posible en cierto contexto. Los políticos trabajan en un horizonte temporal. Tener juicio político es tener sentido de la oportunidad, de saber si hay que actuar o no. Los políticos no están interesados en las ideas per se, sino en si ha llegado el momento de aplicarlas.

*


El liberalismo en sí mismo enfrenta profundos desafíos. Nuestros regímenes democráticos en Occidente son en realidad oligarquías. Las democracias no pueden ser exitosas si el crecimiento económico no genera seguridad para las mayorías. Nuestras economías no están generando los resultados que le permitan a la gente sentirse segura y confiada. Como dije, el mundo está fracturado en regímenes autoritarios de capitalismo de Estado y oligarquías capitalistas generadoras de desigualdad.

Wednesday, October 02, 2013

‘¡a éste ya me lo chingué!’

Acabo de leer esta estupenda anécdota en un articulo publicado en Proceso por Enrique Krauze:
La escena ocurrió en el departamento de Octavio Paz, durante la visita oficial de Jimmy Carter, en febrero de 1979. México vivía el delirio petrolero y López Portillo atravesaba el cenit de su presidencia imperial. Llegó eufórico y lenguaraz. “Vino hacia mí Carter –nos contó– y en el momento en que le apreté la mano me dije: ‘¡a éste ya me lo chingué!’”. Se burlaba del “pobre” Carter, que mientras “pedía perdón” a los mexicanos en el Congreso sufría la “venganza de Moctezuma”. ¡Qué perdón ni qué ocho cuartos! Ahora, con la nueva e inagotable riqueza petrolera, “administrando la abundancia”, México vengaría la afrenta de 1847 (que él, como descendiente de una vieja familia criolla, vivía con un resentimiento contemporáneo). Sirvieron las copas y propuso un brindis: “¡por la Reconquista!”... Conocemos el desenlace.

Monday, September 23, 2013

Maneras de que un gobierno envíe mensajes a una sociedad

Hay muchas maneras de que un gobierno envíe mensajes a una sociedad. El manotazo de Díaz Ordaz en el Congreso de la Unión decía no solamente que mantendría una mano dura sino que asumía las consecuencias. O el traje militar de Felipe Calderón. Los ejemplos sobran. En nueve meses de gobierno, Enrique Peña Nieto mandó un primer mensaje relacionado con la impartición de justicia: si Florence Cassez no recibió los beneficios de un sistema judicial justo, debía ser excarcelada. Salió libre. Un triunfo para el debido proceso y una bofetada para un sexenio, el de Calderón, que en aras de una guerra violó los derechos de miles, según organizaciones nacionales e internacionales. Luego vinieron otros mensajes del sexenio de Peña Nieto. En un principio, el arresto de Elba Esther Gordillo se tomó como una causa justa y luego derivó en lo de siempre: un arresto político más. Le siguieron, en cascada, otra serie de liberaciones que hasta la fecha son incomprensibles. Primero Raúl Salinas de Gortari: quedó libre y le regresaron sus bienes. Luego fue la salida del narcotraficante Rafael Caro Quintero. Después, la del asesino intelectual del periodista Manuel Buendía; el ex titular de la extinta Dirección Federal de Seguridad, José Antonio Zorrilla, abandonó la cárcel. Poco antes salieron los generales de prisión, en un caso que  remendaba un error deliberado de la justicia en tiempos de Calderón. El último mensaje que ha enviado el sistema judicial en tiempos de Peña Nieto es que no importa la impartición de la justicia, sino el peso que se tiene en el Estado para que se te haga justicia. A los amigos, la benevolencia; a los opositores, la mano dura. En un país en el que un hombre vinculado con el pantano más sucio puede estar libre; en un país donde un maestro indígena lleva 13 años encarcelado sin pruebas, habría que preguntarse cuál es la idea del progreso. Desgraciado, tzotzil Patishtán, que no tiene un hermano ex Presidente, ni cuentas en Suiza, ni pasaportes falsos con un apellido distinto. Desgraciado Patishtán, quien por azares de la vida no es parte del Grupo Atlacomulco, ni se acuesta con españolas hermosas, ni tiene yates ni ranchos incontables, como Raúl Salinas de Gortari.

 Sinembargo, septiembre13