Tuesday, November 08, 2011

La perorata del bombero Por Vicente Molina Foix

De cuando en cuando, llega a la cartelera una película que divide y vence. Tiene laureles en su póster, es anunciada como obra maestra, casi siempre, dura más de dos horas y media. Los críticos la debatimos, los estudiantes de artes visuales corren a reproducirla en cortometrajes, los espectadores abandonan la sala aconsejados por su criterio que distingue la basura del arte, otros más afortunados, disfrazan su intolerancia gracias al bebé de brazos que llevaron a la sala y ahora llora, obligándolos a abandonar la función. Están también los que permanecen en la función y saldrán de ella para divulgar que tienen que ver la película como parte de una tarea de cinéfilos. Es bueno recibir esas películas porque, en una escala menor, nos devuelven a la tradición de interpretación y discusión que alguna vez era parte de ir al cine. Pero estoy seguro que en otras épocas el espectador fue mucho más estimulado, obligado a pensar, a encontrar significados y no sentirse estafado al no recibir, como las piezas de un pollo, tres actos y un clímax.


Hoy pocos leen fuera de Francia a Théodore de Banville, el poeta parnasiano de exquisita técnica al que le debemos uno de los conceptos más brillantes de la nomenclatura estética. En 1880, De Banville estableció un nexo comparativo entre los bomberos franceses (“les pompiers”) y los personajes de la Antigüedad grecorromana de algunos cuadros de Jacques-Louis David y su escuela neoclásica, que combaten desnudos pero con casco: “le pompier qui se déshabille”. A partir de ese texto de De Banville el término pompier se empezó a aplicar, con el consabido éxito mundial, a los cuadros ridículamente enfáticos, y por extensión, desde entonces, a toda forma de representación artística engolada, vacua y pretenciosa.

El árbol de la vida, quinta película de Terrence Malick, es constantemente bombera, aunque en algunos momentos de su larga duración (139 minutos) estemos viendo atisbos del gran director que este hombre nacido en Texas en 1943 sin duda puede ser, con el agravante de que cada una de ellas ha sido peor que la anterior. Malick deslumbró en 1973 con su ópera prima Malas tierras –un fascinante relato, más lírico que violento, de una pareja de asesinos jóvenes–, tocó sesgadamente el western fantasmagórico con Días del cielo y después se retiró veinte años de las vanidades del cine para dar clases de literatura en Francia. Volvió a Hollywood en 98 con La delgada línea roja. Luego vino, ya en el siglo XXI, El nuevo mundo (2005), que tenía algunas hermosas secuencias en torno al personaje de la india Pocahontas.

Friday, November 04, 2011

Amor, Impostor, Amistad, Whisky

Amor.

“Desmayarse, atreverse, estar furioso,/ áspero, tierno, liberal, esquivo,/ alentado, mortal, difunto, vivo,/ leal, traidor, cobarde y animoso,/ no hallar fuera del bien centro y reposo,/ mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,/ enojado, valiente, fugitivo,/ satisfecho, ofendido, receloso;/ huir el rostro al claro desengaño,/ beber veneno por licor suave,/ olvidar el provecho, amar el daño;/ creer que un cielo en un infierno cabe,/ dar la vida y el alma a un desengaño;/ esto es amor: quien lo probó lo sabe”: Lope de Vega.

Impostor

“Me dormí, una tarde de verano en el campo, en una fuente vacía. No daban conmigo por ninguna parte. Una señora, próxima a la familia, me encontró por fin, me llevó a su casa. Después contó que me resistí, que grité incluso, que traté de escaparme. Cuando, mientras me vigilaba, bien guardado, mandó aviso a mis padres, se topó con una respuesta sorprendente: yo había aparecido; estaba en la cocina, cenaba. La señora despidió a mi doble, que huyó aterrorizado. Todavía me queda la duda: ¿Era yo el niño que la señora libertó y despidió aquel atardecer con unos caramelos? ¿Era yo el que cenaba en la silenciosa soledad de los castigos? Si la respuesta es afirmativa corresponde a la primera pregunta, está claro: soy un impostor”. Justo Navarro

Amistad

“Para que dos hombres sean íntimamente amigos deben atraerse y rechazarse sin cesar por algún concepto: se necesita que estén dotados de genios de igual fuerza, pero de diferente especie; de opuestas opiniones, pero de principios semejantes; de odios y de amores diferentes, pero de la misma sensibilidad en el fondo; de temperamentos contradictorios, pero de inclinaciones idénticas; en resumen, de grandes contrastes de carácter y de grandes armonías de corazón.” Chateaubriand

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Whisky

Las ventajas del whisky sobre los perros son legión; para empezar, el whisky nunca te lamerá la mano; tampoco necesita que lo alimenten, ni que lo desparasiten con regularidad; no requiere de una perrera, ni que le recorten las uñas, tampoco que lo corten el pelo. El whisky se queda quieto y en silencio en un rincón hasta que se le necesita. A decir verdad, el whisky tiene la horrible costumbre de acabarse, pero los perros también. W. C. Fields

Tuesday, November 01, 2011

Moreira, un final anunciado

Humberto Moreira está indignado. ¿Cómo es posible que malos funcionarios menores del gobierno que él mantenía bajo su control con mano de hierro (aun después de haberlo dejado físicamente como coartada para dar paso a su hermano) lo hubieran podido engañar, dándole dinero a manos llenas para gastar como mandatario que ante la súbita abundancia tal vez creía que lo era no de Coahuila sino de Dubai? Por eso, el primer alto priísta en sumarse al movimiento de los indignados ha hecho plantón declarativo para exigir que sigan investigando y castigando a esos malos funcionarios menores que endeudaron a aquel estado norteño

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Las burlas personales de Humberto Moreira hacia el ex secretario de Hacienda y candidato del Presidente en la carrera interna del PAN, podrían ser los coletazos terminales de un político que arrancó mal y terminará mal. Desde que tomó posesión como presidente del PRI, Humberto Moreira quiso chacotear con el Presidente y hacer gracejadas a costa de su investidura y de su equipo. Su explicación sobre la falsificación de documentos para contraer deuda para su estado, no ha convencido a nadie. El enriquecimiento súbito y deslumbrante de su colaborador de apellido Chayres, no ha sido explicado.

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Acontrapelo de los aires de justicia distributiva que corren en masa por varias partes del mundo, aquí un aspirante priísta a la Presidencia, Enrique Peña Nieto, muestra, sin tapujos, las feroces intenciones regresivas de la derecha. Y no es la suya cualquier facción de la derecha, sino esa que es monopólica, corrupta y depredadora. Esa derecha que ha sido, por su desbocada ambición de poder y riqueza, detonante de la inconformidad mundial y de los enormes bolsones de miseria y marginación en naciones como la nuestra. Esa derecha irresponsable e improductiva que se atrinchera tras un tramposo pensamiento de modernidad y eficiencia. Derecha que, como pregona ahora este joven producto neto de la mercadología televisiva, se afilia con cinismo a los fundamentalismos del financierismo especulador y privatizante. No bien empieza la contienda oficial cuando el ex gobernador se lanza, de manera subordinada, a la conquista de sendos grupos de presión. Sus guiños, bien se sabe, no han estado dirigidos al pueblo. Él atiende, presuroso, a los intereses de aquellos que, en este caso especial, se mueven en las alturas decisorias.

Saturday, October 22, 2011

retornar al blog

Después de mas de dos meses sin escribir retomo la bitacora con algunos apuntes

Impunidad política

Como si su triunfo fuera un destino inexorable, el priista Enrique Peña ha perdido todo pudor para mostrarse no como un precandidato con posibilidad de ganar la Presidencia de la República, sino como el socio benefactor de los grupos de interés de su predilección y como el principal promotor de vicios que enorme daño han causado al desarrollo de la democracia nacional. Impulsa y mantiene en la dirigencia de su partido al hombre más emblemático de la impunidad política: Humberto Moreira. Rehabilita y reactiva a exgobernadores que, quizá, en vez de estar en la escena política, deberían ocupar algún camerino en Almoloya.


Miss Bala

Sin mostrar un gramo de droga ni el pintoresco rostro del narco deshumanizado, sin solazarse tampoco en el vía crucis de la víctima inocente, Gerardo Naranjo consigue en su película armar un complejo relato de acción, en el que se confunden los apetitos de ambición de la víctima y el verdugo, y en el que una oscura sensualidad carnal se integra sin dificultades al clima de corrupción generalizada, para disolver en el estupor que da paso al cinismo moral los últimos restos de una inocencia mancillada.


Acuerdo Nacional: bla, bla, bla

Hace tres años, en una aparatosa ceremonia efectuada en el Palacio Nacional, el empresario Alejandro Martí lanzó la excitativa que le dio celebridad: "Si no pueden, váyanse". Nadie hizo caso a su indignada petición. Ninguno de los destinatarios renunció a su cargo. Todos disimularon, como si la exigencia se dirigiera a otros. Ha transcurrido tanto tiempo desde aquel aplaudido reclamo que un buen número de los firmantes del Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad ya no están en sus cargos, pero no por pudor ante su ineficacia, sino porque vencieron los plazos para los que habían sido elegidos o nombrados.

De los funcionarios suscriptores del Acuerdo sólo se fue Eduardo Medina Mora, entonces Procurador General de la República. Pero no lo hizo como resultado de una sanción impuesta por su jefe el Presidente de la República. De haber sido así, su cese no se hubiera traducido en un exilio dorado. Es el embajador ante la Corona británica, con las comodidades y aun los lujos que se deparan a algunos representantes diplomáticos.

Wednesday, August 03, 2011

Sunday, July 31, 2011

Woodman




fotos

Schopenhauer

Schopenhauer asiste siempre a la misma cafetería y se sienta en la misma silla. Al tomar asiento deja una moneda sobre la mesa. Todos los días recoge la moneda luego de tomar café y se va. Una tarde, una mesera le pregunta porqué lo hace. Responde que pone la moneda sobre la mesa para entregarla al primero que diga algo interesante en las mesas contiguas. Pero cada día saca y guarda la misma moneda.

Friday, July 22, 2011

Utilitaristas, libertarios e igualitaristas

Supongamos que tres niños discuten sobre la posesión de una flauta; uno de los niños pasó horas construyéndola, otro es el único que sabe tocarla y el tercero no tiene ninguna otra posesión. Los argumentos de cada uno para poseer la flauta se basan precisamente en estos elementos: uno cree que es justo que se la quede dado que le dedicó tiempo y esfuerzo a construirla, otro arguye que la disfrutará más que los otros ya que es el único que sabe tocarla, y el tercero reclama la flauta para sí por motivos de equidad. ¿Quién debe quedarse con la flauta desde una perspectiva de justicia?

La idea de la justicia, de Amartya Sen

Saturday, July 16, 2011

Rostros





Rostros de los 60


Monday, July 11, 2011

La reforma

El origen de la inequidad en el acceso a los medios está en la estructura de la industria, no en el carácter comercial de la venta de spots. Una industria concentrada en muy pocas manos genera poder de discreción, de veto y de influencia indebida sobre las campañas, pero el modelo de acceso gratuito no es la solución. Lo que envilece a la política y polariza a la sociedad no es la crítica o la denigración, sino la desigualdad, la corrupción y la impunidad. Lo malo en una democracia no es que se exhiba el lado oscuro de los políticos, sino que esa democracia carezca de los instrumentos para castigar a políticos ineptos e irresponsables.

El problema de fondo de la democracia electoral es la escasa representatividad y rendición de cuentas de los partidos políticos. Esa enfermedad que algunos llaman partidocracia es la que genera enojo, hartazgo, desencanto y fomenta movimientos como los del voto nulo. En realidad, no es a través de la legislación electoral que se puede terminar con la inequidad que producen los medios de comunicación electrónica. La única manera de hacerlo es a través de modificar la estructura duopólica de la televisión: un mercado sin competencia que se traduce en la posibilidad de fijar precios pero también en el poder de discriminación.

Dotar a cada una de las autoridades electorales de las funciones para las que están preparadas: el IFE a organizar y administrar, y el TEPJF a impartir justicia electoral. Somos el único país que mantiene una burocracia electoral federal permanente y 32 burocracias locales, también permanentes. Más aún, si el gobierno federal decidiera hacer buena su obligación de la credencial de identidad, en automático se podría ahorrar el 40% del presupuesto del IFE, que es el que se dedica al registro electoral y emisión de credenciales.

En todo caso, pocas reglas sencillas, claras, operables y a las cuales esté atada una sanción creíble son siempre la mejor receta para una reforma exitosa. Derechos y deberes razonables, razonados y exigibles, son un buen camino para aminorar la crisis de representación.