Friday, April 30, 2010

El Matrimonio en Utopia



Los utópicos son muy severos en la elección de cónyuge. Os relataré una costumbre que me pareció ridícula: la mujer, sea doncella o viuda, es expuesta ante su futuro esposo desnuda, por una grave y honesta mujer ya entrada en años, y lo mismo se hace con el varón. Y como nosotros nos reímos de ese hábito, diciendo lo que nos extrañaba, se maravillaron de la insensatez de los otros países, donde al comprar un caballo, aunque valga poco dinero, son tan precavidos que, aunque esté casi desnudo, no lo compran si no le quitan los arneses, por miedo a que escondan alguna llaga o imperfección, y en la elección de cónyuge, que puede llenar de placer o de pesar el resto de nuestra vida, son tan descuidados que juzgan el valor de una mujer con sólo haber visto un palmo de ella (ya que sólo descubre el rostro, pues el resto del cuerpo está tapado por las prendas), y se casan sin prever el peligro de no congeniar si luego se encuentran con algún desagradable descubrimiento…. Puede suceder que bajo aquellos vestidos se esconda una deformidad tan repugnante que enfurezca al marido cuando ya no hay remedio…

Tomás Moro, Utopia

Tuesday, April 27, 2010

Vila Matas declara



“Llevo un año y medio sin hacer vida social, encerrado muchas horas en mi casa de Barcelona, viendo a poca gente. Descubrí que no hay nada tan aburrido como la diversión. No estoy escondido, pero evito frecuentar los lugares a los que antes iba. Por lo que sea, en los viajes me muestro (o me siento) más disponible para explorar el exterior. También en las entrevistas. En entrevistas como éstas. A la hora de escribir, comienzo a hacerlo como ahora he comenzado a contestarle a usted. Algo se pone en marcha y yo me dejo llevar. Una entrevista es un viaje. Y un viaje es un libro.”

José Emilio Pacheco



México. “La nube de ceniza que se cierne sobre Europa me tuvo sin saber si podría venir, pero eso no es nada al lado de la violencia que sufre México. Lo terrible es que va ocupando hasta los oasis. Piensen en Cuernavaca, un lugar al que la gente iba a descansar. Siempre se decía que era la ciudad de la eterna primavera. Hoy se dice que es la ciudad de la eterna balacera. Se ha vuelto tan terrible como Ciudad Juárez”.

Poesía para sicarios. “No creo haber influido en la historia de la literatura mexicana. En la sociedad, seguro que no, aunque me hubiera gustado escribir un poema que sirviera para parar la violencia. La sensibilidad por la poesía, como por la música, se tiene o no se tiene. Yo conozco a grandes intelectuales que no la tienen, pero cuando fui al festival de poesía se Medellín, en Colombia, me llevaron, primero a un estadio con 12.000 personas y luego, a una escuela secundaria en la que los chicos eran sicarios (deben de estar todos muertos), y tenían una gran sensibilidad poética. ¿Una definición de poesía? No tengo, lo siento. Yo escribo porque me pasa algo. Un epigrama griego dice que la poesía es pintura que habla y la pintura, poesía del silencio. Antes decía yo que todo conspira contra ella, pero la poesía está en el propio lenguaje. Basta pensar en lo que preguntan los niños. Cosas como: ¿A dónde van los días que pasan?”.

Friday, April 23, 2010

El Mejor Empleo

El mejor empleo que jamás me ofrecieron fue el de administrador de un burdel. En mi opinión, ese es el mejor ambiente en que un artista puede trabajar. Goza de una perfecta libertad económica, está libre del temor y del hambre, dispone de un techo sobre su cabeza y no tiene nada que hacer excepto llevar unas pocas cuentas sencillas e ir a pagarle una vez al mes a la policía local. El lugar está tranquilo durante la mañana. En las noches hay la suficiente actividad social como para que el artista no se aburra; el trabajo le da cierta posición social; todas las empleadas de la casa son mujeres, que lo tratarán con respeto y le dirán "señor". Todos los contrabandistas de licores de la localidad también le dirán "señor". Y él podrá tutearse con los policías. De modo pues, que el único ambiente que el artista necesita es toda la paz, toda la soledad y todo el placer que pueda obtener a un precio que no sea demasiado elevado. Mi propia experiencia me ha enseñado que los instrumentos que necesito para mi oficio son papel, tabaco, comida y un poco de whisky.

William Faulkner, Entrevista en The Paris Review, 1956

Wednesday, April 21, 2010

La muerte de los Almanza

El pasado 3 de abril, en la carretera Ribereña en Tamaulipas, las fuerzas armadas desplegaron un retén para hacer frente a un supuesto convoy de delincuentes que se desplazaban en la zona. Por desgracia, otro vehículo circulaba también por la autopista del norte tamaulipeco. La familia Almanza viajaba en una camioneta Tahoe para descansar unos días en la playa. La troca iba repleta: 11 personas, entre ellas seis niños y un bebé de tres meses de edad. De acuerdo con la versión de Cynthia Salazar de Almanza, quien viajaba con sus hijos, los Almanza y sus familiares, los Rangel, se habían dedicado a “ver videos de chistes” para hacer más llevadero el viaje. Entonces se encontraron con el retén. Lo que ocurrió después merece una investigación que siente, de una vez por todas, un precedente no sólo para este largo y doloroso conflicto contra el narcotráfico, sino para la relación del respetado Ejército mexicano con la ciudadanía que ha jurado defender.
La versión del gobierno federal y estatal es de una frialdad asombrosa. Los Almanza tuvieron la mala fortuna de hallarse a la mitad de un enfrentamiento que derivó en una balacera. Punto y se acabó. Lo que narran los sobrevivientes del episodio es algo muy diferente. La propia Cynthia Salazar ha dicho que su esposo, quien conducía la Tahoe, disminuyó la velocidad e hizo evidente que en el vehículo se encontraban siete niños. Dice Salazar que los soldados los dejaron seguir con su camino. Los niños, siendo niños, hasta se despidieron de los militares a través de las ventanillas. A los pocos metros, sin embargo, los soldados comenzaron a disparar sin distinción, alcanzando a los dos hombres mayores y, terriblemente, a dos de los niños: Bryan, de cinco años, y Martín, de nueve. La balacera continuó incluso cuando los adultos trataron de descender del auto y comenzaron a suplicar un cese al fuego por la evidente presencia de los pequeños. Dicen los sobrevivientes que los soldados no sólo no guardaron las armas: se ensañaron (“como locos”, dice Martín Almanza, aún herido en el hospital). Vanessa Velázquez trató de huir “hacia el monte” con su hijo Jesús Alfredo en brazos. Hasta allá la siguieron las balas. Salvó la vida de milagro. Hay versiones de que los militares incluso arrojaron dos granadas a las familias. Al final, los Almanza vieron morir a sus hijos. Bryan se fue en brazos de su padre.
La muerte de los Almanza obliga al gobierno mexicano y al Ejército nacional a comenzar una reflexión profunda sobre dos asuntos fundamentales en cualquier conflagración: las reglas de batalla y la protección a la población civil no-combatiente. : las fuerzas combatientes tienen una obligación no derogable con la población civil y ninguna consideración táctica justifica romper dicha responsabilidad. -- erosiona la legitimidad y el aprecio público de las propias fuerzas armadas.

Thursday, April 15, 2010

Legalizar las drogas


Con un número creciente de consumidores, un saldo de miles de muertos y presos en el planeta y graves violaciones a los derechos humanos nadie puede pretender que la guerra mundial contra las drogas tiene éxito. El balance de un siglo de régimen de prohibición es muy negativo.
En el siglo XIX el comercio de opio, promovido por Gran Bretaña y Francia, era muy lucrativo y en nombre de la libertad de comercio se declararon las famosas “guerras del opio” contra China. Todo cambió al principio del siglo XX con las campañas prohibicionistas en Estados Unidos. Las fuerzas puritanas presionaron al presidente Roosvelt y a partir de 1906 lanzaron una verdadera cruzada para imponer un nuevo orden moral y “proteger a las razas no civilizadas de los peligros del alcohol y las drogas”. La primera conferencia internacional, convocada por Estados Unidos en Shangai en 1909, sentó los fundamentos ideológicos de la lucha contra las drogas, sobre los cuales se diseñaron las estrategias globales prohibicionistas, ignorando la extrema complejidad de un fenómeno tan antiguo como la humanidad. En todo el siglo XX se multiplicaron los convenios internacionales. En el marco de Naciones Unidas, Estados Unidos logró imponer una prohibición general y universal.
Las cantidades producidas y consumidas de mariguana, heroína y cocaína crecen constantemente, como las drogas de síntesis producidas en gran medida en países industrializados. Los mecanismos contra el lavado de dinero no impiden la inyección masiva de capitales ilícitos en la economía legal. La legalización y liberalización del mercado es la única salida realista, pero desmantelar el aparato represivo mundial parece ser una tarea titánica.
El objetivo sería exigir la cancelación de las listas incoherentes de sustancias y plantas prohibidas, como la cannabis o la coca, que son tan naturales como la vid o el tabaco y crecen por todas partes. Un cambio de 180 grados permitiría poner el acento sobre políticas de salud pública de prevención y reducción de riesgos. Las normas globales de libre mercado se podrían aplicar perfectamente a los estupefacientes con un control de calidad y regulaciones nacionales como para cualquier producto farmacéutico.

Saturday, April 10, 2010

TAZA DE CAFE



(via 079210)

Friday, April 09, 2010

Una necesidad general e imperiosa cuya satisfacción estaba prohibida por la ley.


La Cámara de Representantes de los Estados Unidos de América voto una decimoctava enmienda a la Constitución del país, la llamada Ley Volstead, que entró en vigor el 17 de enero de 1920. Esta ley prohibía «la preparación de cualquier bebida embriagante». Las asociaciones de abstemios, que durante decenios habían hecho campaña en favor de la ley, prorrumpieron en vítores de la siguiente manera:

«Esta noche, un minuto después de las doce, nacerá una nueva nación. El demonio de la bebida hace testamento. Se inicia una era de ideas claras y limpios modales. Se acabó el imperio de las lágrimas... Los barrios bajos serán pronto cosa del pasado. Las cárceles y correcionales quedarán vacíos; los transformaremos en fábricas y graneros. Todos los hombres volverán a marchar erguidos, sonreirán todas las mujeres y reirán todos los niños. Se cerraron para siempre las puertas del infierno».

El resultado no se hizo esperar mucho. Apenas promulgada la ley, la nación fue acometida por unas locas ansias de ese zumo prohibido. Establecimientos especializados en levaduras, lúpulo, malta y alambiques abrieron repentinamente sus puertas. Todos los almacenes se vieron inundados por una avalancha de artículos con las instrucciones precisas para fabricar vino y cerveza en el propio hogar. Brotaban del suelo tabernas clandestinas, los llamados speakeasies. Nueva York, que un año antes contaba con 15.000 bares legales, pudo jactarse en el año 1921 de la imponente cifra de 32.000 tabernas con mirilla. [...] El primer decenio de la prohibición arrojó el balance siguiente: medio millón de detenciones; penas de prisión por un total de treinta y tres mil años; dos mil muertos en la guerra del aguardiente de los gánsteres; y treinta y cinco mil víctimas de intoxicación por alcohol.

Thursday, April 08, 2010

Burocracias


La principal diferencia entre un país desarrollado y otro que no lo está no radica en el ingreso ni el consumo de los habitantes, sino en la operación de sus burocracias. Más allá de la informalidad donde se sobrevive robando algo, en los países subdesarrollados la improductividad es evidente en el gobierno. Su lógica no es la de maximizar la eficiencia en su operación, como lo es en un país desarrollado donde la satisfacción del ciudadano es el objetivo central.
En México la burocracia se construyó con un eje rector: el control político. Durante mucho tiempo todo se valía y casi a cualquier costo mientras los responsables fueran leales. Nuestras burocracias transpiran un exceso de personal. Mucha gente no hace gran cosa, mientras que otros hacen tareas incomprensibles.
En la época del priísimo esa burocracia podía funcionar en algunas aéreas impulsadas por un ejército de mandos medios y asesores que le apostaban todo al éxito político de su jefe. No había ciudadanos que reclamaran sus derechos. Bastaba atender a las clientelas políticas y para esa tarea no importaba una buena operación basada en reglas sino la discrecionalidad.
Que los trabajadores del sector público deben estar adecuadamente pagados es justificable si trabajan de forma productiva y si sus derechos laborales no son superiores a los del ciudadano con las mismas calificaciones. En principio un trabajador público tiene como única justificación el ciudadano al que le provee servicios. Cuando el trabajador en el sector público tiene condiciones de vacaciones, pensión, horario y seguridad en el empleo muy superiores a las de los ciudadanos promedio el gobierno es caro y poco eficaz.

Tuesday, April 06, 2010

De los diarios de Gombrowicz


Humor. "El humor consiste en la inversión de todo, hasta el punto de que un verdadero humorista nunca puede ser únicamente lo que es; es lo que es y es lo que no es al mismo tiempo... Saquemos de ello una moraleja: que en los momentos en que las circunstancias catastróficas nos obligan a transformarnos interiormente del todo, la risa es nuestra salvación. La risa nos libera de nosotros mismos y permite que nuestra humanidad sobreviva a pesar de los dolorosos cambios de nuestro envoltorio".

Witold Gombrowicz, Diario (1953-1969), Barcelona, Seix Barral, 2005.