Wednesday, April 30, 2014

La Constitución y las leyes



Por: Francisco Valdés Ugalde

La Constitución es el pacto; el recuento expreso de los derechos que tenemos los mexicanos y la estipulación de la forma en que nos damos gobierno. Son las reglas del juego fundamentales; las que deben dar certidumbre sobre lo que a cada quien corresponde dar y recibir; las que encierran los valores esenciales de la convivencia económica, política, social y cultural. Las segundas son las formas concretas de instrumentar esos valores, reglas y derechos, de ponerlos en práctica, de hacer que se respeten y que sean "justiciables". El valor fundamental de una democracia constitucional es la justicia y sus dos ramas principales la equidad y la solidaridad. Toda acción contraria a ese valor, sea ocasional o sistemática, pone en riesgo al Estado y somete a la sociedad al arbitrio de poderes ilegítimos.
En nuestro sistema constitucional, esa diferencia de dimensiones hace que la Constitución y la ley operen diferente. Por ello hay órganos facultados para decidir o garantizar la constitucionalidad y otros para la legislación ordinaria. Modificar la Constitución requiere mayoría calificada en el Congreso general y el concurso de la mayor parte de las legislaturas de los estados. La legislación federal requiere del acuerdo de la mayoría de ambas cámaras del Congreso o de alguna si se trata de materias exclusivas. Las legislaturas estatales están subordinadas a la Constitución y las leyes federales y deben legislar de conformidad con ellas.
La rigidez de la Constitución impide su transformación a capricho en un medio democrático y competitivo. Lamentablemente no era así cuando estas condiciones no se reunían y el presidente era el gran legislador a través de la subordinación de los poderes Legislativo y Judicial.

Monday, April 21, 2014

Imagenes

Aquelarre de Goya


Jardin de las delicias



Pantagruel


Thursday, February 13, 2014

Desobediencia civil, Constitución... y Salinas


Se busca Constitución
Reformas realizadas a la Constitución durante sus respectivas administraciones: Álvaro Obregón, 8; Plutarco Elías Calles, 18; Emilio Portes Gil, 2; Pascual Ortiz Rubio, 4; Abelardo L. Rodríguez, 22; Lázaro Cárdenas, 15; Manuel Ávila Camacho, 18; Miguel Alemán, 20; Adolfo Ruiz Cortines, 2; Adolfo López Mateos 11; Gustavo Díaz Ordaz, 19; Luis Echeverría, 40; José López Portillo, 34; Miguel de la Madrid, 66; Carlos Salinas de Gortari, 55; Ernesto Zedillo, 77; Vicente Fox, 31; Felipe Calderón, 110; y Enrique Peña Nieto, en un año, lleva 21. Sumados son 573.

Pablo González Casanova, en su memorable libro La democracia en México, editado en 1965, nos brinda el número de iniciativas presidenciales que hasta el año en que publicó la obra, habían sido rechazadas por la Cámara de Diputados. Cero, ninguna. Su idea era probar el poderío del mandatario en turno, su omnipotencia. Hemos cambiado. Ahora, bajo la dictadura de los partidos políticos, todos proponen y vuelven a proponer, aportan las reformas propias a través de legisladores de poca monta.


Bienvenidos a la colonia Carlos Salinas de Gortari
Cuando Salinas concluyó el sexenio, en México había 47 millones de pobres, un millón más que cuando lo arrancó. El 52% de la población de 1994 vivía en esa circunstancia.
El sexenio calderonista concluyó con 59.6 millones de personas en esta circunstancia; es decir, el 51.3% de la población, un aumento de 21% en el número de mexicanos que viven en esa circunstancia, en comparación con las cifras de 2006, la Comisión Económica para América Latina informó que en el último año del calderonismo y el primero de Enrique Peña Nieto, un millón de personas se sumó al universo de la pobreza.
La generación del cambio entrega al país una crisis mayúscula, política, económica y moral.


Desobediencia civil
Isidro H. Cisneros

Promotor de la no violencia, Gandhi utilizó frente a la opresión colonial británica, métodos de lucha social novedosos como la huelga de hambre, la negativa al pago de impuestos o la desobediencia de las leyes. Pregonó como forma de lucha la totalidad fidelidad a los dictados de la conciencia, desarrollando una enorme influencia moral sobre el proceso político que llevaría a la independencia de la India de la dominación inglesa. Gandhi enseña que la desobediencia es civil, porque quien la cumple afirma no cometer un acto de transgresión de su propio deber en cuanto ciudadano, sino todo lo contrario, considera que se comporta como buen ciudadano más bien desobedeciendo que obedeciendo las leyes emanadas de un orden político percibido como injusto y opresivo.
Diversos pensadores como Henry David Thoreau en su obra Desobediencia Civil o John Locke en sus Dos Tratados Sobre el Gobierno Civil plantean el problema de la felicidad pública y de las reglas morales que hacen posible la libertad de los ciudadanos en un Estado democrático. Sus argumentos sobre el derecho a la desobediencia civil en contra de la opresión son verdaderamente actuales. Dice Thoreau: “El gobierno en sí, que es únicamente el modo escogido por el pueblo para ejecutar su voluntad, está igualmente sujeto al abuso y la corrupción antes de que el pueblo pueda actuar a través suyo. La única obligación que tengo el derecho de asumir es la de hacer a cada momento lo que considero justo”, mientras que Locke agrega: “Allí donde acaba la ley empieza la tiranía, quien ejerciendo autoridad se excede en el poder que le fue otorgado por la ley, y se sirve de la fuerza para cargar sobre sus súbditos obligaciones que la ley no establece, deja de ser un magistrado y se le puede ofrecer resistencia”.
Las justificaciones de la desobediencia civil se encuentran en una ley moral superior a las leyes de cualquier gobierno. La eficacia de la resistencia civil radica en que es una forma de disenso que tiene motivaciones de conciencia. Busca renovar el orden jurídico y ciertas políticas de gobierno. Se entiende que la resistencia civil se presenta como último recurso cuando han fracaso los caminos de la persuasión y el diálogo. Representa una reivindicación del poder ciudadano frente a los políticos tradicionales, así como el derecho a la expresión pública y pacífica del disenso social. Es una forma de protesta legítima en los sistemas democráticos. La resistencia civil cuestiona la eficacia del orden constituido sin meterlo en crisis. Es considerada civil, porque acentúa el componente ciudadano en oposición a la sociedad política, y por el carácter público, pacífico y demostrativo de los actos de resistencia. Las dos características que la distinguen son la acción de grupo y la no violencia.
Cuando se habla de desobediencia civil es necesario tener presente que los dos polos de la acción política son la obediencia y la resistencia, y que el deber fundamental de toda persona sujeta a un ordenamiento jurídico es obedecer las leyes. Este deber se llama obligación política. La general y constante obediencia a las leyes es al mismo tiempo la condición y la prueba de la legitimidad del sistema político. El poder legitimo es aquel poder cuyos mandatos son, independientemente de sus contenidos, obedecidos. La desobediencia civil se lleva a cabo con el objetivo de demostrar públicamente la injusticia de una ley y para inducir al legislador a cambiarla. Expresa las esferas de autonomía de la sociedad civil.
El deber de la obediencia y el derecho a la resistencia son dos temas clásicos de la teoría política. El estudio de las formas de adquisición, ejercicio y conquista del poder, nunca abandonó la reflexión sobre las modalidades de resistencia a la opresión. La práctica de la desobediencia ciudadana es quizá, la única forma de presión legítima que sirve para modificar las relaciones de poder vigentes en el interés de los gobernados. No hay duda de que el viejo tema de la resistencia civil adquiere actualidad en el contexto que estamos viviendo. La saludable reactivación de la sociedad civil mexicana implica, sin embargo, el riesgo latente de un despertar caracterizado por las convocatorias fundamentalistas a la antipolítica y al rechazo de las instituciones y de sus representantes.

Tuesday, January 28, 2014

La Democracia en América

Escribe José Antonio Aguilar Rivera en Nexos:

Vale la pena citar en extenso las conclusiones al segundo volumen de la Democracia en América. Ahí Tocqueville describió la sociedad democrática: “las almas no son vigorosas, pero las costumbres son suaves y las leyes humanas. Si bien no hay grandes devociones y hay pocas virtudes que sean muy altas, brillantes y puras, en cambio los hábitos son constantes, la violencia es rara y la crueldad es casi desconocida. Los hombres viven vidas más largas y su propiedad está más segura. La vida no es muy vistosa, pero es muy cómoda y pacífica. Hay pocos placeres que sean muy groseros o muy delicados. Hay poca cortesía en los modales pero muy poca brutalidad en los gustos. Uno raramente encuentra hombres muy ilustrados o poblaciones muy ignorantes. El genio se vuelve escaso y la ilustración más común. La mente humana se desarrolla a través de los pequeños esfuerzos combinados de todos los hombres y no por el impulso poderoso de unos cuantos de ellos. Hay menos perfección, pero más fecundidad en los trabajos… casi todos los extremos se vuelven suaves y romos, casi todos los picos se desgastan para transitar a la medianía, que es a la vez menos alta y menos baja, menos brillante y menos oscura que lo que se había visto en el mundo. Veo esa masa innumerable compuesta de seres similares, en donde nada se eleva o cae. El espectáculo de esta uniformidad universal (y de esta mediocridad) me entristece y me asusta, y estoy tentado a lamentar la sociedad que ya no existe. Cuando el mundo estaba lleno de hombres muy grandes y muy pequeños, muy ricos y muy pobres, muy ilustrados y muy ignorantes (muy afortunados y muy miserables), volteaba la vista de los segundos para fijarme en los primeros y éstos deleitaban mi mirada. Pero entiendo que este placer surgía de mi debilidad; puedo discriminar y escoger de entre tantos objetos aquellos que me placen porque no puedo ver todo lo que me rodea a la vez. No le ocurre así al Ser eterno y todopoderoso, cuyos ojos necesariamente abarcan, a la vez, a toda la humanidad y a cada hombre en particular. Es natural creer que lo que más satisface la vista del creador y preservador de la humanidad no es la prosperidad singular de unos cuantos sino el mayor bienestar de todos, así que lo que me parece decadencia a sus ojos es progreso; lo que me lastima, a él le place. La igualdad es, tal vez, menos alta, pero es más justa y su justicia conforma su grandeza y su hermosura”. 

Wednesday, December 18, 2013

El PRI arropa a su hijo

El PRI arropa a su hijo
Carlos Romero es nuestro compañero. Nuestro respeto, nuestra solidaridad y nuestro reconocimiento a don Carlos Romero, compañero, Senador; no sólo como Senador, sino como líder del sindicato, que se ha portado a la altura y que ha estado colaborando para que haya una nueva reforma energética en México”. 
David Penchyna, presidente de la Comisión de Energía del Senado de la República.


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Ninguna democracia puede o debe erradicar las manifestaciones sociales porque no todos los intereses caben dentro de los partidos y porque los partidos a menudo se convierten en promotores no de los intereses de sus representados sino de los suyos propios.

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Según un viejo relato, en el infierno están los peores profesionistas para mayor tormento de quienes ahí pagan sus pecados: los toreros son suecos, los periodistas son rusos, los cocineros son ingleses, los policías son españoles, los militares son italianos y los políticos son mexicanos.

Thursday, December 05, 2013

“Un mundo más atractivo”

Al celebrar los 60 años de la revista Dissent, Michael Walzer, su director, habla de sus ideales:

Creemos en la posibilidad no de justicia perfecta, no del reino mesiánico,  ni siquiera de una sociedad sin clases, sino de lo que Irving llamó “un mundo más atractivo”, más atractivo que el mundo en el que vivimos: un “mejor lugar” es un lugar donde no haya reverencias, no más escalofríos atemorizados en presencia del rico y poderoso; no más arrogancia; no más deferencia; no más amos; no más esclavos.

Friday, November 22, 2013

Cuando las cosas se complican, los políticos duros se ponen a trabajar

Escribe Avishai Margalit:
Cuando las cosas se complican, los políticos duros se ponen a trabajar. Las relaciones entre política y ética tienen dos capas: una capa elevada que incluye decisiones sobre la vida y la muerte, y una capa rutinaria que entraña decisiones tediosas para conservar el poder. Romper la moralidad en la capa más elevada significa cometer un crimen. Romperla en la capa más baja tiene que ver con las faltas. Hablo de “crímenes” y “faltas” en el sentido moral, no necesariamente legal… El problema de Maquiavelo era una combinación de las dos capas: ¿Qué debe hacer el príncipe, el gobernante, para permanecer en el poder de forma gloriosa, de manera que permanecer en el poder también signifique aparecer en los libros de historia? La respuesta de Maquiavelo es proverbialmente familiar: eso requiere implacabilidad y astucia, engaño y una crueldad calculada. Maquiavelo pensaba que lo que exige la política es incompatible con la humildad.

Tuesday, October 29, 2013

Reformas, Ibargüengoitia, humor cruel



- En la perspectiva recaudatoria, es obvio que el IVA que pagan los ricos le deja más a Hacienda que el IVA de los pobres, porque consumen más. Pero, en la perspectiva de los contribuyentes, es obvio que eliminar la tasa cero es más gravoso para los pobres, porque gastan un porcentaje mayor de sus ingresos en alimentos y medicinas. El IVA es un impuesto muy cómodo y recaudador para Hacienda, pero regresivo.


- Cuando se habla de privatizar (o no) la mayor empresa del país, se olvida que es un conglomerado ineficaz de operaciones que no tienen por qué estar integradas a un gigante, ni público, ni privado. Habría que empezar por separarlas, no desde arriba, como se ha hecho (creando gigantitos como Pemex Refinación), sino desde abajo. Lo malo de las burocracias no es, en primer lugar, a quién pertenecen; sino el desperdicio de tiempo, iniciativas, recursos y talento en una maraña de interconexiones.

Gabriel Zaid

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El humorismo no sé qué es. Un señor que hace chistes no me interesa. Sé que ciertas cosas son chistosas, y puedo hacer chistes, pero no me parece que la risa tenga ninguna virtud ni que sea una ventaja. Lo que a mí me interesa es presentar la realidad y si la presentación puede ser chistosa está muy bien. Pero hacer un chiste de algo que no es chistoso me parece grotesco. La muerte de alguien, la muerte de un canalla por ejemplo, puede ser la cosa más chistosa del mundo. Pero en el momento en que la presentas así pierdes una perspectiva, la escena queda fuera de su dimensión particular.”

Jorge Ibargüengoitia

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En un país infestado de solemnidad y cortesía hipócrita, donde casi nadie puede ascender en el organigrama de una oficina, en el mundo universitario o en la pirámide burocrática sin darse importancia, el humor cruel es quizá la única herramienta eficaz para diagnosticar las patologías sociales. La vida mexicana ofrece un gran atractivo para un crítico de la impostura, y en la segunda mitad del siglo XX, cuando la mascarada nacional adquirió tintes particularmente grotescos, por la decadencia de un monolito institucional que empezaba a resquebrajarse, Jorge Ibargüengoitia la retrató con una rara mezcla de sutileza y causticidad que para muchos sigue teniendo un efecto catártico. 

Enrique Serna

Monday, October 21, 2013

Pulp Fiction (carteles)

TODO DE MI PELÍCULA FAVORITA

Carteles que descartados y otras curiosidades







Friday, October 18, 2013

Economía salinista

Los tecnócratas salinistas implementaron una política de ajuste económico para que las finanzas  públicas funcionaran en equilibrio; creían que al atraer grandes cantidades de capital al país. Este dinero sería invertido en nuevas empresas productivas y abarataría el endeudamiento estatal. Para atraer los capitales extranjeros trataron de crear estabilidad monetaria, incentivos económicos como mano de obra barata, se contrajo el presupuesto para los sectores públicos y se liberalizaron los mercados. Los especialistas dijeron que no era suficiente actuar en el espacio específico de los precios y no bastaba con eliminar el componente de excesivo gasto público e inflación, sino que había que eliminar los elementos inerciales de esa inflación. “Al final del sexenio de Salinas sabíamos todos -dentro de nuestra inteligencia-, que la economía estaba soportada en buena parte de la credibilidad externa, de los flujos de capitales externos, que se habían reflejado en el incremento de los llamados Tesobonos, pero había confianza en que lo que se decía que se iba a hacer, se hacía. Eso fue lo que dio credibilidad a la política económica de Salinas y de Aspe.
 
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En tan sólo diez meses, nuevamente en manos de los priistas, la economía muestra síntomas más que preocupantes. Y es inevitable recordar que es el punto débil del PRI: su irresponsabilidad al manejar las finanzas públicas; sus derroches; sus endeudamientos; su corrupción. López Portillo y su frivolidad; Salinas de Gortari y su irresponsabilidad y sus espejismos y su corrupción; y allí están los Hank, los Moreira, los Montiel, los Yarrington, los Marín. La lista es interminable. Todos ellos son emblemas de los desastres financieros, del uso de recursos públicos para su beneficio personal. Historia y actualidad: el INEGI ya ubica a la economía en un “ciclo recesivo”. “La economía mexicana ya se encuentra en una recesión”, advierte el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas. A Videgaray habría que mostrarles los bolsillos de los mexicanos. Cada día es mayor la queja de aumento de precios generalizado, sigiloso, pero letal para la economía familiar. Así está el costo del combustible: haciendo agujeros en las carteras de millones poco a poquito, sin hacer mucho ruido, pero dañando los ingresos. El litro de Magna ya está, prácticamente, a 12 pesos. Once gasolinazos van en el gobierno de Peña. Prácticamente todas las estimaciones apuntan a un crecimiento, para 2013, del 1%. El FMI, el de las recetas amargas, señala que México, alumno aplicado, crecerá sólo 1.2%. Será otro año perdido para la economía nacional. El desempleo es la manifestación más cruel dentro de la economía. La creación de empleos es, hasta hoy, el gran fracaso en la conducción económica. Las cifras lo confirman: durante junio únicamente se crearon… ¡2,519 empleos!, un 96% menos al mismo mes en 2012. Hay casi tres millones de desempleados. No nos extrañe entonces que tres de cada cinco empleos en el país sean informales. La retórica de Peña Nieto y de Videgaray se ha agotado. El recurso de la palabrería ya no les funciona. La saliva por encima de la eficacia tiene fecha de caducidad y, en este gobierno, ese ciclo ya no funciona

 Martín Moreno

Nota: Los fragmentos de artículos fueron reproducido aquí sin permiso expreso del autor(es). En caso de que éste último lo requiera, será retirado inmediatamente. El material que publica este blog sólo tiene un fin informativo,  sin ánimo de lucro.