Thursday, April 21, 2011

José Emilio Pacheco a Javier Sicilia

José Emilio Pacheco

La poesía no puede revivir a los muertos ni detener la mano de quienes torturan y asesinan. sus poderes son otros

2 Carifílides: Salvación

No llores en mi tumba, caminante.

He aceptado la muerte con alegría.

Al menos me evitó lo más terrible:

que antes de mí murieran los que

amo.

5 Teognis: Nadie

En el país de la injusticia

nadie

puede sentirse a salvo.

8 Alceo: Agravios

La miseria es el peor agravio que

puedes

hacerle a un pueblo.

Y es más terrible

cuando se une a su hermana:

la impotencia.

Saturday, April 16, 2011

Nada es irremediable, hasta que sucede



No es casual que la iglesia católica sea hoy una de las pocas estructuras de poder en Occidente en la que no existe una sola mujer. En el siglo XXI hay médicas, toreras, ministras de la Suprema Corte, pero una misa, la ceremonia central del culto en la que los fieles comulgan con Dios, no puede ser oficiada por una monja.

“El Papa amigo”, carismático, incansable, recorrió el planeta tratando de persuadir a los ciudadanos de las democracias que se retractaran de sus nuevas libertades de elección. Llenó estadios de fieles en Europa Oriental y en Latinoamérica y África predicando contra los condones y las píldoras anticonceptivas, contra el divorcio y el amor carnal entre prójimos del mismo sexo.

Nada es irremediable, hasta que sucede. Otra pudo ser la postura del Vaticano en el siglo de las democracias. El Vaticano pudo haberse reformado en cuanto a los géneros como se ha reformado en otros asuntos. Y al contrario de obsesionarse contra el aborto, pudo reconsiderarlo. Después de todo en la Biblia se le menciona una sola vez, en el libro del Éxodo.

A mayor rechazo de la iglesia católica de las nuevas libertades del siglo XX, mayor la deserción de sus fieles. Y otro fenómeno se ha vuelto evidente, la relajación de la obediencia al Vaticano entre los que se declaran fieles. Acostumbrados al derecho de decidir sobre sus propias vidas, los católicos que viven en las democracias ya no obedecen ciegamente al Vicario de Dios.

Caifanes



cartel para la banda

Sunday, April 10, 2011

No al comercio electoral electrónico

MIGUEL ÁNGEL GRANADOS CHAPA

Por fin la Suprema Corte resolvió el amparo de intelectuales contra la reforma constitucional que impide el comercio electoral en los medios electrónicos. El amparo fue solicitado en diciembre de 2007. Ha transcurrido tanto tiempo que por lo menos uno de los quejosos, Héctor Aguilar Camín, ya olvidó la fecha de la reforma. Cree que ocurrió en 2008, acaso confundiendo ese año con la reforma al código electoral que fue posible tras la operación constitucional. Pero él mismo y sus cofirmantes impugnaron las enmiendas constitucionales, no las de la ley secundaria respectiva. La Corte no resolvió el fondo del asunto que no toca a la libertad de expresión como sostienen los quejosos, sino a la libertad de comercio, porque no impide a nadie expresarse en materia electoral. Sólo prohíbe a los partidos contratar espacios en radio y televisión, como lo hicieron desde que en 1996 su prosperidad financiera les permitió pagar los elevados costos de tal tipo de emisión.

A fin de evitar el fraude a la ley, que consistiría en que intermediarios adquieran esos espacios vedados a los partidos, la reforma constitucional amplió universalmente los sujetos impedidos: nadie puede pagar por aparecer haciendo propaganda en los medios electrónicos. Lo que vemos actualmente todas las noches, por ejemplo Enrique Peña Nieto figurando en los noticieros hasta cuando estornuda, es una infracción a dicha disposición constitucional. Tal reforma dio lugar al establecimiento de un nuevo modelo de comunicación en el ámbito electoral, previsto en el código respectivo y a cargo del IFE. Parte de ese modelo es un complicado mecanismo de programación y monitoreo de la propaganda electoral que se aplicó por primera vez en la elección federal de 2009, y en las estatales de ese año y los dos siguientes.

No hay violaciones a la libertad de expresión. Lo han probado en su práctica profesional cotidiana al menos la tercera parte de los quejosos, participantes profesionales en emisiones de radio y televisión, que no han sido objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa por abordar asuntos electorales. No han requerido, por lo tanto, acudir a los tribunales a denunciar violaciones a su libertad de expresión. Una jueza federal desechó la demanda de amparo por notoria improcedencia, al considerar que ese juicio de garantías no alcanza a proteger a los ciudadanos contra reformas constitucionales. Los quejosos lograron que la Corte atrajera el caso en octubre de 2008, y en enero pasado ese máximo órgano judicial se dispuso a resolverlo. Pero no consiguió hacerlo, por un empate. Había entonces una vacante y se produjo un empate, no sobre si había violaciones a la libertad de expresión, extremo al que no se llegó, sino sobre la procedencia, en el sentido de pertinencia, no de origen, del amparo. Cinco ministros sostuvieron que la Corte no puede revisar las reformas constitucionales, pues de hacerlo se situaría por encima del poder reformador, integrado por el Congreso federal y los estatales, es decir la representación popular, y cinco más opinaron que sí debe y puede hacerlo, pero que el amparo no es la vía adecuada para hacerlo.

El Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo es del mismo parecer que los del segundo grupo y deshizo con su voto el empate. De esa manera se confirmó el desechamiento dictado por la jueza en el comienzo de esta peripecia. Es previsible que la Corte atraiga la multitud de juicios semejantes, más de 200, que están sin resolverse en última instancia. La mayor parte de ellos fueron iniciados por el Consejo Coordinador Empresarial y los centros patronales con que funciona la Confederación Patronal de la República Mexicana. De haberse pronunciado la Corte en sentido contrario, por lo pronto los intelectuales y periodistas que demandaron el amparo hubieran quedado investidos de un extraño privilegio. Serían una especie de dueños de una patente que les permitiría comprar espacios vedados al resto de los ciudadanos, pues el amparo no surte efectos universales. Aun si el privilegio se extendiera después al resto de los quejosos no dejaría de producirse una situación extraña, pues como dijo el nuevo Ministro, estarían vigentes dos constituciones, una para los más y otra para los menos.

Saturday, April 09, 2011

El sobreviviente

Poema de Javier Sicilia en su libro Tríptico del desierto:


Toda ausencia es atroz/ y, sin embargo, habita como un hueco que viene de los muertos,/ de las blancas raíces del pasado./ ¿Hacia dónde volverse?;/ ¿hacia Dios, el ausente del mundo de los hombres?; /¿hacia ellos, que lo han interpretado hasta vaciarlo?/ ¿Hacia dónde volverse que no revele el hueco,/ el vacío insondable de la ausencia?/ Hacia ellos, los muertos, que guardan la memoria/ y saben que no estamos contentos en un mundo interpretado...


*


Estar vivo es penoso,/ y nosotros, nosotros, que los necesitamos con sus graves secretos,/ nosotros, que sabemos que no podrán volver a un mundo interpretado,/ a veces escuchamos, como un ligero viento, ascender de las sombras/ la música primera/ que forzando la nada trajo a Eurídice al mundo;/ una nota tan tenue, tan pura como el Cirio/ que promete su vuelta en medio de las sobras/ y nos trae el consuelo.


Sunday, April 03, 2011

¿Qué política contra las drogas?


Fernando Escalante Gonzalbo

La actual politica contra las drogas : ¿ha impedido que llegue la droga a los mercados? No. ¿Ha reducido el consumo? No. ¿Ha impedido que haya nuevos adictos? No. ¿Ha encarecido la droga, por lo menos, para hacerla menos asequible? No. La política vigente no ha servido en absoluto para conseguir ninguno de los fines proclamados. Es absurdo discutirla diciendo que la droga es mala: ¡claro que es mala! Se trata de evitar su consumo, y resulta que la política actual no sirve para eso. No me digan que la droga es mala. También es malo inhalar pegamento. Sencillamente, esta política es un fracaso, un fracaso absoluto e irreparable, ¿por qué insistir?

La diferencia entre el narcotráfico y crímenes como la extorsión o el secuestro, es que en la narcoventa los delincuentes gozan de la complicidad de sus víctimas. Los consumidores de drogas prohibidas quieren consumir, buscan a sus proveedores: son la mitad activa del delito. Los secuestrados y extorsionados, no. Todo lo contrario: huyen de sus victimarios. Para los criminales es más riesgoso, y al final menos rentable, obtener una ganancia de quien los rehúye que de quienes establecen con ellos un acuerdo voluntario de comercio para comprar drogas ilegales.


Saturday, April 02, 2011

Morir de pie


Cártel de película


Friday, April 01, 2011

Algunos apuntes reunidos para reflexionar en este viernes


Voltaire decía que ningún problema puede aguantar el asalto del pensamiento sostenido. Voltaire, cuyo verdadero nombre era François-Marie Arouet, tenía muchas cosas sustanciosas, ingeniosas y brillantes que decir (mi favorito es “Dios es un comediante actuando para un público que tiene miedo a reírse”). Mucho de lo que escribió nos resultaría muy útil.

*

Un oyente llama a una cadena de radio de la antigua Unión Soviética y pregunta: “¿Es verdad que Grigori Grigoriewitsch Grigoriew ha ganado un automóvil en el campeonato de obreros de Moscú?” La respuesta oficial es “En principio sí; pero, primero, no fue Grigori Grigoriewitsch Grigoriew sino Wassili Wassiljewitsch Wassiljew; segundo, no fue en el campeonato de obreros de Moscú sino en el festival del deporte de la granja colectiva de Gamsatschiman; tercero, no fue un auto sino una bicicleta; y, cuarto, no es que la ganó sino que se la robaron.”

*

Cuando el naturalista alemán Alexander von Humboldt le dijo a un amigo, un doctor parisino, que quería conocer a un loco, el doctor planeó una cena. Unos días más tarde, Humboldt se encontró sentado a la mesa del comedor entre dos hombres. Uno era cortés, algo reservado, y casi no participaba en la conversación. El otro, vestido con desaliño, no cesaba de parlotear sobre lo que fuera, gesticulaba salvajemente y hacía caras horribles. Cuando acabó la cena, Humboldt se volvió hacia su anfitrión: “Me gusta tu loco”, le susurró, indicando al hombre que no paraba de hablar. El anfitrión frunció el ceño: “Pero el loco es el otro. El hombre al que tú señalas es Monsieur Honoré de Balzac”.

*

agélastes, una palabra tomada del griego que significa los que no ríen, los que no tienen sentido del humor



Friday, March 25, 2011

Cómo reducir la violencia en México

Entre 2008 y 2010 la violencia registró un aumento drástico: cinco mil 207 ejecuciones en 2008; seis mil 587 en 2009 y quizá unas 11 mil 800 en 2010. El 80% de las ejecuciones registradas entre diciembre de 2006 y julio de 2010 han ocurrido en 162 de los dos mil 456 municipios del país.

Para disminuir la violencia, los esfuerzos de la autoridad deben concentrarse en acciones que eleven considerablemente el costo de asesinar. Si los criminales perciben que el costo de asesinar es cero o cercano a cero, las tasas de violencia tenderán a aumentar, lo que agravará a su vez el problema de la impunidad. Una vez dentro del círculo vicioso de la violencia, el reto es aumentar las capacidades de aplicación de la ley para que sea posible amenazar creíblemente a los delincuentes.

Si la aplicación de la ley estuviera enfocada en las organizaciones criminales más violentas, en lugar de las más grandes, más visibles o más vulnerables, una organización criminal revaloraría los beneficios de la violencia como una herramienta útil de negocios frente a la desventaja de convertirse en un objetivo de las agencias policiales y militares.

Los delincuentes tienden a ser individuos que valoran más la gratificación presente que el castigo futuro. Por tanto, mientras más tiempo medie entre la violación de la ley y la aplicación de sanciones, menor será la capacidad disuasiva de la pena. Asimismo, si hay incertidumbre en el vínculo entre crimen y castigo (i.e., si los criminales piensan que una sanción es producto de la mala suerte y no el resultado de su conducta) los efectos disuasivos de la pena se debilitan.

Para Kleiman, aumentar la capacidad disuasiva de un castigo implica que éste sea rápido y cierto en lugar de severo. La severidad implica utilizar una gran cantidad de recursos en un reducido número de delincuentes, y entre más severa sea la sentencia es menos probable que ésta sea impuesta, además de que el proceso requerirá más tiempo. En cambio, la lógica básica de la disuasión para un actor racional, dice Kleiman, consiste en suponer que un sujeto nunca violará la ley si tiene certeza de que será castigado y de que la multa por violar la ley será superior a las ganancias que genera tal violación.

Trans-Border Institute de la Universidad de San Diego (-), en 2001 se registraron mil 80 ejecuciones, en 2002 mil 230, en 2003 mil 290, en 2004 mil 304, en 2005 mil 776, en 2006 dos mil 120 y en 2007 dos mil 280.


*


Felipe Calderón Hinojosa, el comandante en jefe de las fuerzas armadas; el autodenominado “hijo desobediente”; el “ganador” de la presidencia por medio punto porcentual de la votación emitida; el de los desplantes autoritarios más bien cercanos al berrinche; el que quiere tapar con más sangre la de los niños asesinados en la Guardería ABC, en Hermosillo; el que ha acompañado su guerra militar con una guerra contra el trabajo digno y el salario justo; el del calculado autismo frente a los asesinatos de Marisela Escobedo y Susana Chávez; el que reparte etiquetas mortuorias de “miembros del crimen organizado” a los niños y niñas, hombres y mujeres que fueron y son asesinados porque sí, porque les tocó estar en el calendario y la geografía equivocados, y no alcanzan siquiera el ser nombrados porque nadie les lleva la cuenta ni en la prensa, ni en las redes sociales.

De diciembre de 2006 al final de 2010 se contabilizaron 34 mil 612 crímenes, de las cuales 30 mil 913 son casos señalados como “ejecuciones”; tres mil 153 son denominados como “enfrentamientos” y 544 están en el apartado “homicidios-agresiones”.

Wednesday, March 23, 2011

El porno y la droga

Por Fernando García Ramírez

En México la piratería (me refiero en particular al copiado ilegal de películas y música) es un negocio que emplea más personas y produce más utilidades que el narcotráfico. El año pasado se estimaron las utilidades de la piratería en 74 mil millones de dólares, por encima de los 40 mil millones del narcotráfico, de los 25 mil millones que nos aporta el petróleo, los 21 mil millones que nos reportan las remesas y muy encima de los 11 mil millones de dólares generados por el turismo. En el gran mundo del comercio ilegal, la piratería ocupa la punta de la pirámide. Pero para combatir a la piratería no se moviliza el ejército, ni la marina, ni la AFI y apenas un poco la SSP. Aunque la piratería está casi en cada esquina, no se sabe de enfrentamientos a balazos por la pelea de las plazas. Claro que hay grandes cárteles, no podría no haberlos. ¿Por qué el gobierno federal emplea más de cien mil efectivos para combatir el narcotráfico y en cambio la piratería informal está visible en todos lados? Porque se trata de un producto ilegal tolerado. ¿Por qué no vemos balaceras en las esquinas por la disputa de los puestos de videos piratas? Porque se trata de un mercado regulado, ilegalmente, por las autoridades.

Antes, en el México priista, ocurría eso con las drogas. El gobierno regulaba la producción, arbitraba entre los que las producían y las transportaban, e imponía ciertas reglas: que no vendan ciertas drogas en el país, que no armen balaceras en las ciudades, que sean generosos con la autoridad que los regula. El combate a las drogas (medios inundados de sangre) produce un resultado social –el miedo de los ciudadanos–.