Wednesday, January 02, 2013
Derecho y penas
Wednesday, March 23, 2011
El porno y la droga
Por Fernando García Ramírez
En México la piratería (me refiero en particular al copiado ilegal de películas y música) es un negocio que emplea más personas y produce más utilidades que el narcotráfico. El año pasado se estimaron las utilidades de la piratería en 74 mil millones de dólares, por encima de los 40 mil millones del narcotráfico, de los 25 mil millones que nos aporta el petróleo, los 21 mil millones que nos reportan las remesas y muy encima de los 11 mil millones de dólares generados por el turismo. En el gran mundo del comercio ilegal, la piratería ocupa la punta de la pirámide. Pero para combatir a la piratería no se moviliza el ejército, ni la marina, ni la AFI y apenas un poco la SSP. Aunque la piratería está casi en cada esquina, no se sabe de enfrentamientos a balazos por la pelea de las plazas. Claro que hay grandes cárteles, no podría no haberlos. ¿Por qué el gobierno federal emplea más de cien mil efectivos para combatir el narcotráfico y en cambio la piratería informal está visible en todos lados? Porque se trata de un producto ilegal tolerado. ¿Por qué no vemos balaceras en las esquinas por la disputa de los puestos de videos piratas? Porque se trata de un mercado regulado, ilegalmente, por las autoridades.
Antes, en el México priista, ocurría eso con las drogas. El gobierno regulaba la producción, arbitraba entre los que las producían y las transportaban, e imponía ciertas reglas: que no vendan ciertas drogas en el país, que no armen balaceras en las ciudades, que sean generosos con la autoridad que los regula. El combate a las drogas (medios inundados de sangre) produce un resultado social –el miedo de los ciudadanos–.
Tuesday, March 23, 2010
Delincuentes unos y otros
Sunday, September 06, 2009
Matan a candidato del PRI y a su familia en Tabasco
El homicidio provocó que el tricolor suspendiera, hasta nuevo aviso, las campañas de todos sus abanderados a las elecciones del 18 de octubre.
Este hecho, el primero en la historia contemporánea de Tabasco donde se asesina a un candidato, conmocionó a las esferas políticas de la entidad, pues incluso también obligó a candidatos del PRD y el PAN a condenar el crimen y, a la vez, suspender el proselitismo en solidaridad y duelo.
Es la tercera ocasión en este año que en Tabasco se registra el homicidio de familias completas, incluidos menores de edad, usando armas de fuego.
El 14 de febrero, en el municipio de Macuspana, fueron acribillados 12 integrantes de una familia y el 14 de mayo, en el municipio de Cunduacán, fueron ejecutados ocho parientes.
Los hechos donde perecieron el candidato del PRI a diputado local, su esposa Lilián Argüelles Beltrán y sus hijos, José Francisco y Fernando Fuentes Argüelles, ocurrió durante la madrugada del sábado.
Sin embargo, la noticia se conoció hasta las 11:00 horas, cuando amigos y familiares fueron a buscarlo a su domicilio, ante la extrañeza porque no contestaba sus teléfonos, pues no había asistido a dos actividades que tenía programadas.
Los asesinatos ocurren en medio del fracaso de las estrategias de seguridad en la capital de la entidad, cuya responsabilidad es de la Secretaría de Seguridad Pública de Tabasco, dependencia que en tres años lleva cuatro titulares, entre ellos tres generales retirados.
Domingo 06 de septiembre de 2009 MONTERREY, NL.— Militares se enfrentaron a balazos con sicarios, lo que dejó como saldo seis muertos y cinco heridos.
Los hechos se suscitaron a la una de la mañana del sábado, cuando se realizaba una fiesta en el embarcadero de la presa Rodrigo Gómez, en el municipio rural de Santiago, Nuevo León. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) indicó que recibieron una denuncia sobre el secuestro de una persona y se realizó un operativo. Al llegar los soldados a la zona comercial de la presa de la Boca fueron recibidos a balazos por los delincuentes e inició un tiroteo que duró más de 40 minutos.
15 en Juarez
Con esta desaparición se incrementa a 15 el número de mujeres jóvenes desaparecidas en Juárez y a 33 del 2007 a la fecha, casos que son considerados en su mayoría de alto riesgo, lo que significa que se encuentran en peligro de muerte.
La unidad detalló que la menor vive en el fraccionamiento Lomas del Valle de esta ciudad y sus padres, ignoran la forma como desapareció ya que salieron a trabajar y al regresar no la encontraron en casa por lo que solicitaron ayuda a corporaciones policíacas para localizarla.
La Subprocuraduría de Justicia Estatal mencionó que tienen tres casos de desaparición pendientes del 2007; 14 del 2008 y en lo que va de este año suman 15 desapariciones con este caso.
La desaparición de las 33 mujeres que tienen de 15 a 22 años de edad ocurrió en diferentes puntos de la ciudad, algunas iban a buscar trabajo, otras, salieron a casa de sus amigas a hacer la tarea de acuerdo a la denuncia que presentaron los padres de familia ante la autoridad investigadora al momento de realizar la denuncia.
Otro de los casos de desaparecidas fue en diciembre del 2008 cuando la estudiante de la carrera de medicina Lidia Ramos Mancha, de 17 años acudió al Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB) de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) para conocer las calificaciones de los exámenes que presentó días atrás.
Entre los casos más recientes en los últimos meses están los de Ada Marlene Cárdenas Puga 16 años, Brenda Berenice Castillo García 17 años, Brenda Guadalupe Méndez Ocho 16 años, Hilda Gabriela Rivas Campos 16 años, Lidia Ramos Mancha, de 17 años, Brenda Lizeth Vera Castro 16 años, María Guadalupe Pérez Morales 17 años, Marisela Ávila Hernández 22 años, Rubí Marisol Frayre Escobedo 17 años.
Friday, February 29, 2008
El sello del narco
Hace más de un año le declaramos la guerra frontal al narco. ¿Nos podría decir, Sr. Presidente, quién va ganando?.
Parece que ya no asombra a nadie que sean asesinados con el sello del narco, policías, jefes policiacos de casi todos los estados del país, responsables de seguridad pública de tal o cual municipio y entidad federativa, jueces locales y hasta federales, periodistas que indagan asuntos vinculados con el narco y hasta candidatos a puestos de elección popular. El caso más reciente se produjo apenas en noviembre de 2007, cuando fue acribillado a tiros el ex diputado y candidato a alcalde por Río Bravo, en Tamaulipas, Juan Antonio Guajardo, a quien los mafiosos amenazaron en repetidas ocasiones y aunque denunció las amenazas, acusó a autoridades municipales, estatales y federales, nadie le hizo caso hasta que fue asesinado. ¿Quién sigue? Hace meses fue el policía de la esquina, hace semanas el jefe policiaco de tal o cual estado, hace días un juzgador, un periodista. ¿Mañana por quién? ¿A quién esperan los políticos y las autoridades estatales y federales que maten los narcos, para hacer algo en serio?
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