Thursday, May 13, 2010

Defensas


Defensas
Por Pedro Miguel
El señor Gómez Mont se siente a salvo porque se pone enfrente, porque protege a los suyos y porque desprecia a los cobardes que tienen miedo. Es una persona excepcional: su valentía a toda prueba tiene, además, la coadyuvancia de un blindaje nivel 4 y de una nube de guaruras que lo salvan de todo mal. Los mexicanos comunes y corrientes (quién les manda) viven en pánico no sólo frente a las granadas y los AK-47, sino también (qué cobardes) ante una pistola .22 o un cuchillo, blandidos por una delincuencia modesta pero casi siempre impune. Y cuando la carcacha de una familia cualquiera pasa al lado de un retén militar, es muy posible que el conductor se muera mil veces de susto y aparezca en su mente las imágenes de padres, madres e hijos cosidos a balazos por los gatillos nerviosos de los efectivos castrenses. Las fuerzas armadas están para abatir la capacidad de fuego de los delincuentes, pero de cuando en cuando se escabechan también a estudiantes, a campesinos, a señoras que iban de compras o a señores que tenían cara de narcos.

Y es que, por las razones que hayan sido, el calderonato decidió que decenas de miles de vidas humanas podían ser sacrificadas en la guerra impuesta al país, optó por la destrucción de la seguridad pública y determinó que, en lo sucesivo, y durante un tiempo indefinido, los mexicanos no sólo tendrían que temer por su comida, sino también por su vida.
Por las razones que sea: por un honesto compromiso con la vigencia del estado de derecho; o por el afán de hacer demostraciones prácticas de garrotes, tanquetas y artillería a una población exasperada; o por personales pulsiones patológicas de destrucción; o porque se buscaba negociar, a balazos, un nuevo pacto entre los poderes políticos y empresariales que dictan las acciones del régimen, por un lado y, por el otro, los poderes del narcotráfico y las otras corporaciones que tienen en la infracción penal su ramo principal de actividades.

La otra parte del problema es que el calderonato decidió seguir y profundizar un modelo económico que hace más ricos a los ricos y más pobres a los pobres, que genera desempleo y miseria y obliga a muchos a dejar sus lugares de origen o residencia y a buscar mejor suerte en otro lado.
Pero es de mal gusto hablar de eso, sobre todo ahora, cuando la economía se encuentra en franca recuperación, así sea en el terreno de las percepciones.

Sunday, May 09, 2010

El país de Calderón


Felipe Calderón fue a Berlín a vender un país que no existe como lo presentó. Ni la gripe A-H1N1 fue tan grave como la quisieron presentar las autoridades, ni está totalmente superada. Sabemos que las muertes que provocó fueron menos que las de la gripe común que cada año hace estragos en todo el mundo, pero también fuimos testigos de una alarma irresponsable, de parte del gobierno, que encerró a miles de personas en sus casas y llevó a pérdidas considerables a los dueños de lugares de esparcimiento y alimentación. Los únicos beneficiados fueron los productores de inútiles tapabocas, de antivirus, no todos efectivos, y de tardías vacunas, algunas contraproducentes.
Su segundo problema del “que estamos saliendo con determinación” es la crisis económica que, mientras no sea superada cabalmente en Estados Unidos, tampoco lo será en México, dada nuestra creciente dependencia de la economía de ese país. Los datos optimistas que nos presentan las autoridades económicas soslayan que sus comparaciones se basan en los primeros meses de 2009, es decir el año en que la actividad económica disminuyó casi 10 por ciento en relación con el mismo periodo de 2008. Por si no fuera suficiente, el empleo no eventual ha aumentado en cantidades minúsculas, en tanto que los precios de bienes y servicios han crecido y el costo de la canasta básica alimentaria subió a 156.76 pesos (La Jornada, 4/05/10). El consumo interno, por lo tanto, ha disminuido y cientos de pequeñas y medianas empresas se han visto obligadas a cerrar.
La actividad económica de México, sobre todo en el rubro del comercio establecido (que paga impuestos), también se ha visto afectada por la inseguridad y por el crecimiento de la economía informal (que evade impuestos), tanto en giros legales como ilegales (contrabando, por ejemplo). La guerra contra el crimen organizado ha cobrado más de 22 mil vidas y no se le ve salida a corto y mediano plazos. Del respeto a los derechos humanos, de la formación de grupos paramilitares, de la muerte de periodistas, de leyes restrictivas que invaden o tratan de invadir la esfera de lo privado.
En la esfera de la política las cosas no son mejores. Los partidos están dominados por grupos oligárquico-burocráticos que sólo ven para su santo, con independencia de posiciones ideológicas y políticas definidas y diferenciadas.
El Congreso de la Unión no ha sido capaz, hasta ahora, de presentar y aprobar reformas necesarias y alternativas a las propuestas por el Ejecutivo en materia fiscal, laboral, de telecomunicaciones y medios en general. todo quedó en la congeladora (más de 700 iniciativas). Para colmo, algunas iniciativas que fueron aprobadas en la Cámara de Diputados no fueron ratificadas en el Senado, y viceversa (en la primera cámara dominan los priístas, en la segunda los panistas).
¿Ante este panorama, será cierto, como dijo Calderón, que México está en excelente lugar para convertirse en una de las economías más competitivas del mundo? Yo no lo creo, ¿le habrán creído los empresarios a los que se dirigió en Berlín?

Wednesday, May 05, 2010

Mayorías y democracia


La democracia ha sido concebida como el régimen en el cual la toma de decisiones políticas pasa por el respaldo de las mayorías. La idea que subyace a la adopción de la regla de la mayoría, como mecanismo para decidir, es que el mayor número de individuos que estarán sometidos a una decisión (los gobernados) estén de acuerdo con ella y, por eso, se encuentren en una situación de libertad entendida como autonomía. Esa idea se manifiesta en la máxima de Rousseau de que el fin de la democracia es que los individuos sometidos al vínculo político sigan siendo tan libres como lo eran antes de que surgiera el Estado.
La democracia persigue, para decirlo con Kelsen, la maximización del principio de libertad política que se traduce en que lo que los individuos están obligados a hacer (el contenido de la decisión política que, por su naturaleza es vinculante) coincida con lo que la mayoría de ellos quiere hacer. Por eso, ante la inviabilidad de la unanimidad, los regímenes democráticos han adoptado la regla de la mayoría para procesar las decisiones colectivas. Se trata de un mecanismo que permite garantizar la libertad de los más a costa de la libertad de los menos.

Pero, en las democracias constitucionales, es decir, en los regímenes que son democráticos, pero que a la vez reconocen y garantizan los derechos fundamentales de todos los individuos, las mayorías (o sus representantes) no pueden decidir lo que quieran; toda decisión de las mayorías tiene límites, en primer lugar, por los derechos de las minorías. De otra forma estaríamos frente a lo que Tocqueville identificó como el mayor peligro que enfrentan los sistemas democráticos: la tiranía de la minoría.
Lo anterior revela por qué, si somos consecuentes con los principios de la democracia, no es aceptable la formación de mayorías de manera artificial en los órganos de representación política. Si mediante fórmulas como la adopción de un sistema electoral definido, o a través de mecanismos como las “cláusulas de gobernabilidad”, se induce la formación de una mayoría, podríamos formar una fracción parlamentaria mayoritaria que, en los hechos no refleje la voluntad de la mayoría de los gobernados.

De ahí la importancia de subrayar, como lo ha hecho Michelangelo Bovero, que no toda representación política es democrática y que ese carácter lo adquiere sólo, siempre y cuando, además de ser el resultado de una elección fundada en el sufragio universal y en el respeto irrestricto de los derechos políticos de los ciudadanos, el órgano representativo efectivamente refleja la composición política de la sociedad.
Por eso, la adopción de mecanismos que distorsionan la calidad representativa de los parlamentos inevitablemente genera una merma de la calidad democrática del sistema político.
Cuando el pluralismo político se asienta en una sociedad y en consecuencia ningún partido obtiene la mayoría en el parlamento, la formación de mayorías se complica porque todas las decisiones sin excepción tienen que pasar por un proceso, en ocasiones muy complicado, de negociación y de acuerdo. Esos son los costos naturales de la democracia.

Hoy, ante el inminente escenario de una reforma política, diversos actores se han pronunciado por la necesidad de introducir mecanismos que induzcan artificialmente la formación de mayorías lo que, inevitablemente, se traduce en una merma del pluralismo. Si realmente nos tomamos en serio la meta de generar una democracia de calidad debemos resistir esas tentaciones y apostar por la única vía democrática para generar mayorías en un contexto de gran competitividad política: la permanente búsqueda del consenso mediante el acuerdo y la negociación entre las partes.

Tuesday, May 04, 2010

Poder político de jure… y el otro


Hay que distinguir entre el poder político de jure y el poder político de facto. El primero es el que otorgan las instituciones políticas (las leyes, el sistema electoral). El poder de facto es el que surge de la acción colectiva y del despliegue de recursos privados, trátese de mecanismos como el cabildeo, la corrupción o el uso de la fuerza. La política se trata de “a quién le toca qué”. Para saberlo hay dos caminos: o se evalúa la forma en que se toman las decisiones o se evalúa quién las tomó a partir de los resultados. El mejor camino es analizar qué le toca a cada quién para ver quién estuvo detrás de la decisión. Los monopolios públicos y privados han hecho mas daño que los pleitos y la falta de acuerdos entre la clase política. Para disminuir los privilegios hay dos vías: a) las reformas legales que pongan fin a concesiones y prerrogativas que no tienen lugar en las sociedades eficientes: leyes de competencia, reformas legales progresivas, leyes laborales modernas; b) acuerdos entre las élites política y económica en la dirección de un pacto por la productividad, la competitividad, la libertad y la equidad de los actores que concurren al espacio público.

Friday, April 30, 2010

El Matrimonio en Utopia



Los utópicos son muy severos en la elección de cónyuge. Os relataré una costumbre que me pareció ridícula: la mujer, sea doncella o viuda, es expuesta ante su futuro esposo desnuda, por una grave y honesta mujer ya entrada en años, y lo mismo se hace con el varón. Y como nosotros nos reímos de ese hábito, diciendo lo que nos extrañaba, se maravillaron de la insensatez de los otros países, donde al comprar un caballo, aunque valga poco dinero, son tan precavidos que, aunque esté casi desnudo, no lo compran si no le quitan los arneses, por miedo a que escondan alguna llaga o imperfección, y en la elección de cónyuge, que puede llenar de placer o de pesar el resto de nuestra vida, son tan descuidados que juzgan el valor de una mujer con sólo haber visto un palmo de ella (ya que sólo descubre el rostro, pues el resto del cuerpo está tapado por las prendas), y se casan sin prever el peligro de no congeniar si luego se encuentran con algún desagradable descubrimiento…. Puede suceder que bajo aquellos vestidos se esconda una deformidad tan repugnante que enfurezca al marido cuando ya no hay remedio…

Tomás Moro, Utopia

Tuesday, April 27, 2010

Vila Matas declara



“Llevo un año y medio sin hacer vida social, encerrado muchas horas en mi casa de Barcelona, viendo a poca gente. Descubrí que no hay nada tan aburrido como la diversión. No estoy escondido, pero evito frecuentar los lugares a los que antes iba. Por lo que sea, en los viajes me muestro (o me siento) más disponible para explorar el exterior. También en las entrevistas. En entrevistas como éstas. A la hora de escribir, comienzo a hacerlo como ahora he comenzado a contestarle a usted. Algo se pone en marcha y yo me dejo llevar. Una entrevista es un viaje. Y un viaje es un libro.”

José Emilio Pacheco



México. “La nube de ceniza que se cierne sobre Europa me tuvo sin saber si podría venir, pero eso no es nada al lado de la violencia que sufre México. Lo terrible es que va ocupando hasta los oasis. Piensen en Cuernavaca, un lugar al que la gente iba a descansar. Siempre se decía que era la ciudad de la eterna primavera. Hoy se dice que es la ciudad de la eterna balacera. Se ha vuelto tan terrible como Ciudad Juárez”.

Poesía para sicarios. “No creo haber influido en la historia de la literatura mexicana. En la sociedad, seguro que no, aunque me hubiera gustado escribir un poema que sirviera para parar la violencia. La sensibilidad por la poesía, como por la música, se tiene o no se tiene. Yo conozco a grandes intelectuales que no la tienen, pero cuando fui al festival de poesía se Medellín, en Colombia, me llevaron, primero a un estadio con 12.000 personas y luego, a una escuela secundaria en la que los chicos eran sicarios (deben de estar todos muertos), y tenían una gran sensibilidad poética. ¿Una definición de poesía? No tengo, lo siento. Yo escribo porque me pasa algo. Un epigrama griego dice que la poesía es pintura que habla y la pintura, poesía del silencio. Antes decía yo que todo conspira contra ella, pero la poesía está en el propio lenguaje. Basta pensar en lo que preguntan los niños. Cosas como: ¿A dónde van los días que pasan?”.

Friday, April 23, 2010

El Mejor Empleo

El mejor empleo que jamás me ofrecieron fue el de administrador de un burdel. En mi opinión, ese es el mejor ambiente en que un artista puede trabajar. Goza de una perfecta libertad económica, está libre del temor y del hambre, dispone de un techo sobre su cabeza y no tiene nada que hacer excepto llevar unas pocas cuentas sencillas e ir a pagarle una vez al mes a la policía local. El lugar está tranquilo durante la mañana. En las noches hay la suficiente actividad social como para que el artista no se aburra; el trabajo le da cierta posición social; todas las empleadas de la casa son mujeres, que lo tratarán con respeto y le dirán "señor". Todos los contrabandistas de licores de la localidad también le dirán "señor". Y él podrá tutearse con los policías. De modo pues, que el único ambiente que el artista necesita es toda la paz, toda la soledad y todo el placer que pueda obtener a un precio que no sea demasiado elevado. Mi propia experiencia me ha enseñado que los instrumentos que necesito para mi oficio son papel, tabaco, comida y un poco de whisky.

William Faulkner, Entrevista en The Paris Review, 1956

Wednesday, April 21, 2010

La muerte de los Almanza

El pasado 3 de abril, en la carretera Ribereña en Tamaulipas, las fuerzas armadas desplegaron un retén para hacer frente a un supuesto convoy de delincuentes que se desplazaban en la zona. Por desgracia, otro vehículo circulaba también por la autopista del norte tamaulipeco. La familia Almanza viajaba en una camioneta Tahoe para descansar unos días en la playa. La troca iba repleta: 11 personas, entre ellas seis niños y un bebé de tres meses de edad. De acuerdo con la versión de Cynthia Salazar de Almanza, quien viajaba con sus hijos, los Almanza y sus familiares, los Rangel, se habían dedicado a “ver videos de chistes” para hacer más llevadero el viaje. Entonces se encontraron con el retén. Lo que ocurrió después merece una investigación que siente, de una vez por todas, un precedente no sólo para este largo y doloroso conflicto contra el narcotráfico, sino para la relación del respetado Ejército mexicano con la ciudadanía que ha jurado defender.
La versión del gobierno federal y estatal es de una frialdad asombrosa. Los Almanza tuvieron la mala fortuna de hallarse a la mitad de un enfrentamiento que derivó en una balacera. Punto y se acabó. Lo que narran los sobrevivientes del episodio es algo muy diferente. La propia Cynthia Salazar ha dicho que su esposo, quien conducía la Tahoe, disminuyó la velocidad e hizo evidente que en el vehículo se encontraban siete niños. Dice Salazar que los soldados los dejaron seguir con su camino. Los niños, siendo niños, hasta se despidieron de los militares a través de las ventanillas. A los pocos metros, sin embargo, los soldados comenzaron a disparar sin distinción, alcanzando a los dos hombres mayores y, terriblemente, a dos de los niños: Bryan, de cinco años, y Martín, de nueve. La balacera continuó incluso cuando los adultos trataron de descender del auto y comenzaron a suplicar un cese al fuego por la evidente presencia de los pequeños. Dicen los sobrevivientes que los soldados no sólo no guardaron las armas: se ensañaron (“como locos”, dice Martín Almanza, aún herido en el hospital). Vanessa Velázquez trató de huir “hacia el monte” con su hijo Jesús Alfredo en brazos. Hasta allá la siguieron las balas. Salvó la vida de milagro. Hay versiones de que los militares incluso arrojaron dos granadas a las familias. Al final, los Almanza vieron morir a sus hijos. Bryan se fue en brazos de su padre.
La muerte de los Almanza obliga al gobierno mexicano y al Ejército nacional a comenzar una reflexión profunda sobre dos asuntos fundamentales en cualquier conflagración: las reglas de batalla y la protección a la población civil no-combatiente. : las fuerzas combatientes tienen una obligación no derogable con la población civil y ninguna consideración táctica justifica romper dicha responsabilidad. -- erosiona la legitimidad y el aprecio público de las propias fuerzas armadas.

Thursday, April 15, 2010

Legalizar las drogas


Con un número creciente de consumidores, un saldo de miles de muertos y presos en el planeta y graves violaciones a los derechos humanos nadie puede pretender que la guerra mundial contra las drogas tiene éxito. El balance de un siglo de régimen de prohibición es muy negativo.
En el siglo XIX el comercio de opio, promovido por Gran Bretaña y Francia, era muy lucrativo y en nombre de la libertad de comercio se declararon las famosas “guerras del opio” contra China. Todo cambió al principio del siglo XX con las campañas prohibicionistas en Estados Unidos. Las fuerzas puritanas presionaron al presidente Roosvelt y a partir de 1906 lanzaron una verdadera cruzada para imponer un nuevo orden moral y “proteger a las razas no civilizadas de los peligros del alcohol y las drogas”. La primera conferencia internacional, convocada por Estados Unidos en Shangai en 1909, sentó los fundamentos ideológicos de la lucha contra las drogas, sobre los cuales se diseñaron las estrategias globales prohibicionistas, ignorando la extrema complejidad de un fenómeno tan antiguo como la humanidad. En todo el siglo XX se multiplicaron los convenios internacionales. En el marco de Naciones Unidas, Estados Unidos logró imponer una prohibición general y universal.
Las cantidades producidas y consumidas de mariguana, heroína y cocaína crecen constantemente, como las drogas de síntesis producidas en gran medida en países industrializados. Los mecanismos contra el lavado de dinero no impiden la inyección masiva de capitales ilícitos en la economía legal. La legalización y liberalización del mercado es la única salida realista, pero desmantelar el aparato represivo mundial parece ser una tarea titánica.
El objetivo sería exigir la cancelación de las listas incoherentes de sustancias y plantas prohibidas, como la cannabis o la coca, que son tan naturales como la vid o el tabaco y crecen por todas partes. Un cambio de 180 grados permitiría poner el acento sobre políticas de salud pública de prevención y reducción de riesgos. Las normas globales de libre mercado se podrían aplicar perfectamente a los estupefacientes con un control de calidad y regulaciones nacionales como para cualquier producto farmacéutico.