Tuesday, March 11, 2008

‘Don Gil(ipollas)’

Mi cuate Pedro Aguirre es, en cierto modo, un outsider. Le fascinan las biografías de los megalómanos, mamó de la teta partidaria un montón de veces, jura que está escribiendo una novela y es alguien a quien no quisieras de enemigo. De vez en cuando escribe sobre sus andanzas patidistas. Un gran amigo –Juanete-, que hoy pasa por una desgracia que en verdad lamento, sabe perfectamente la admiración que yo tenia por Gilberto Rincón Gallardo, a quien aquí Pedrito desnuda muy a su manera. Disfrútenlo:

“En 1999, cuando Democracia Social (DS) consiguió el registro como partido político nacional, me integré a su comisión ejecutiva como secretario de Relaciones Internacionales. Ya he hablado sobre la experiencia de DS y de cómo surgió, casi de inmediato, una división entre los “güeros”, académicos con educación universitaria y con posgrados en el extranjero que tenían una idea más o menos moderna de lo que debe ser un partido de izquierda; y los “apaches”, con más experiencia como militantes de organizaciones sociales, algunos procedentes del Partido Comunista y de sus distintos avatares, otros ex operadores del Pronasol que, en general, tenían una visión más tradicional de la política, una más orientada al “chambismo” y al agandalle. Ninguna manera quiero decir que fue una guerra entre güeros buenos y apaches malos. Los güeros pecaron de soberbia excesiva desde el primer día, además de asumir la típica actitud “progre” de “espíritu de cruzada” que tanto detesto. No faltaban entre ellos algunos oportunistas y corruptos. Entre los apaches había uno que otro con buenas ideas y con trabajos políticos respetables. Eso sí, tanto tirios y troyanos asumían esa molesta actitud solemne de tomarse demasiado en serio -que tanto afecta a nuestros políticos e intelectuales- y de pretender ser los “padres de la Patria” y los inventores del hilo negro. Pese a contar con una amplia trayectoria como apache, su servidor no pertenecía a ninguno de los dos grupos. De hecho, mi vocación socialdemócrata ya empezaba a menguar. Campeaba en mi ánimo un agudo cinismo. En el mítico Seminario de la Trinidad, celebrado en 1996 en este balneario tlaxcalteca y que, según cuenta la leyenda, dio origen al partido, presenté una ponencia intitulada “¿Vale la pena ser socialdemócratas?” en donde exponía la aguda crisis que ya entonces aquejaba a esta opción política. Poco caso me hicieron. Aún así le entré con mis cuates, pero yo más en el ánimo de vacilar y de pasármela cool. Mi propuesta, ya como militante del partido, era postular a Muñoz Ledo a la presidencia en una estrategia muy pragmática a la que bauticé como “el oso del pandero”. Consistía en utilizar el reconocimiento político que, a la sazón, aún gozaba Porfirio como progenitor de la socialdemocracia mexicana, pasearlo por todo el país tal y como hacen los circos ambulantes con los osos que tocan el pandero para exhibirlo como atracción pública, asegurar el registro y, de ahí, encerrar a Porfirio en un psiquiátrico. Me volvieron a ignorar. Los inocentes güeritos creían que Jesús Silva Herzog iba a ser su candidato. Como se sabe, sólo fueron cruelmente utilizados. Después se les ocurrió tratar de postular a Patricia Mercado, ¡ah! pero no contaban con la perfidia de quien fue el gran lastre del partido: su presidente, Gilberto Rincón Gallardo. En efecto don Gil y su inmensa vanidad plantearon un problema desde el principio y es que DS nació bastardeado por la corruptora ley electoral que impera en México y que obliga a los partidos a celebrar una serie de onerosas asambleas para obtener el registro y, además, le otorga a los partidos que han obtenido el registro recursos económicos excesivos antes de que demuestren en las urnas su presencia (o ausencia) real ante la sociedad. Lo primero orilla a pactos corporativos y de otra índole, con lo que se pierde la sustancia ciudadana que debe tener un partido moderno, y lo segundo provoca que a los partidos se acerquen una caterva de vividores que sólo buscan hacer su modus vivendi a costa de las prerrogativas. ¡Vaya infames!
Ricardo Raphael y ese cuatito violento e intolerante suyo que es Sergio “porro” Ramírez se enojan y me amenazan con abogados y tremendos castigos cada que se los recuerdo, pero ellos saben perfectamente bien que la Secretaría de Gobernación instruía a autoridades locales para que ayudaran a DS en la celebración de las asambleas. Eso me consta y les consta a todos los ex dirigentes del partido. Obviamente, una organización así nace con deudas demasiado tenebrosas que tarde o temprano se deben pagar. A DS le tocó pagar cuando, después de que se desechó la candidatura del oso del pandero y de que Silva Herzog nos tomara el pelo y nos dejará como las novias más pendejas del pueblo, y todo parecía apuntar hacia una candidatura de Patricia Mercado, don Gil salió con que él reclamaba la candidatura para sí, a pesar de que había reiterado que se abstendría de participar en el proceso. Para conseguir su propósito, Gil empezó una vergonzosa campaña de chantajes, dramas, lloriqueos, corrupciones y traiciones indignos del tenaz y estoico luchador social que se supone este señor era y que desembocaron en su imposición como candidato. Don Gil es uno de esos pequeños personajes que abundan en la izquierda mexicana. Dueño de una vanidad desproporcionadamente más grande respecto a sus méritos reales, fatuo y egocéntrico, don Gil utilizó al partido para alcanzar objetivos personales. Todo en él es fama pública. No es ni un intelectual brillante, ni un político destacado, ni un tribuno carismático. Su éxito en el debate presidencial se debió a que, por lo menos, tuvo la lucidez de hacer caso a los güeros, que le plantearon como estrategia usar un discurso novedoso sobre derechos de las minorías, legalización de drogas, derechos de las mujeres y otros temas que habían sido tradicionalmente soslayados del debate público nacional. De hecho, la gran aportación de DS fue esa, e indiscutiblemente fue mérito de Ricardo Raphael, Jorge Javier Romero, Jorge Hernández Tinajero, Hernán Gómez. La novedad de este discurso dirigido a las minorías “modernas” prendió muy a pesar de don Gil, que pretendía utilizar un discursito panfletario de izquierda más tradicional, ya saben “obreros, campesinos, estudiantes, todo el pueblo, al poder”.
Muchos errores se cometieron en la campaña. En lo personal, diré que fue una gran experiencia que me enseñó a desconfiar de la ley electoral, a calcular los limites y alcances del discurso “progre” y a lamentar la excesiva solemnidad de los “intelectuales” de mi generación. Son unos petulantes. Perdimos por un pelo el registro. Lástima. Por mi parte, participé poco en la campaña. Tipos mesiánicos como Rincón me repelen. A regañadientes supo aceptar el discurso que le pospusieron. Tras la elección, no tardó en enseñar el cobre aceptando el primer huesito que le ofreció Fox, a quien había denostado durante su campaña como un “peligroso y autoritario populista de derecha”. ¡Hipócrita! Qué chiquitos son nuestros políticos y a qué personajillos tan mediocres encumbramos ante lo oprobiosos que son los demás. También contribuyó a mi apatía el lamentable desempeño de Ricardo Raphael como secretario general del partido. Fue autoritario, arrogante y personalista. Tuve serias diferencias con él, sobre todo respecto a la dirigencia en el DF, la cual no conseguí debido a que los güeros desconfiaban de mi abierta posición pro Porfirio. ¡Vaya demócratas! Además, Ricardo se rodeó de incondicionales tan prepotentes como aduladores. Francamente se trataba de una tribu deleznable. Se sentían adalides inmortales de la democracia cuando sólo eran una punta de chavitas y chavitos ignorantes y fatuos. Como secretario de Internacionales, y atendiendo la dura tarea de divulgar por el orbe la muy vernácula idea de la socialdemocracia, viajé a Buenos Aires, Bruselas, París, Londres, Washington, Ámsterdam, Rio de Janeiro, etc. Pero hacer mi chamba sólo me granjeó reproches de parte de los grillos del partido. ¿Porque viaja tanto?, preguntaban abierta o soterradamente. ¿Pero que esperaban los imbéciles? ¿Qué el secretario de Relaciones internacionales promoviera al partido en Tlapan y la Colonia del Valle?
Como siempre me pasa, me dio por hacer chistes de la campaña y de su insigne candidato. Estando en Washington don Gil insistió mucho en visitar el Lincoln Memorial. Fuimos a que el candidato depositara un ramo de flores. Cuando salíamos del acto, los periodistas me preguntaron por qué había ido justo ahí. “Muy fácil, no ven que es el Lincoln…pleto?' En otra ocasión asaltaron a nuestro candidato a mano armada a las afueras de su domicilio. Se llevaron su camioneta y dejaron tirado a Rincón en el suelo quien, furioso e impotente, gritaba a sus atracadores mientras estos se alejaban a toda prisa, “Ya verán, sinvergüenzas, ya los alcanzará el largo brazo de la justicia”. En su visita a la UNAM, de donde fue expulsado de forma violenta, varios porros del CGH empezaron a arrojar botellas hacia donde estaba el candidato. 'Cuidado Gil, no vaya a ser que una botella te pegue y te desfigure el rostro', advertí con tono inocente. Por este estilo y aún más sangrones todavía eran mis chistes. Un humor negro que mucho molestaba a mis ñoñazos correligionarios. DS cayó víctima de una ley corruptora, de la vanidad de Alcocer y Gil, del oportunismo de los apaches y de la soberbia de los güeros. Es cierto que, en alguna medida, gracias a estos últimos brotaron a la palestra pública temas nuevos, pero también es verdad que estos muchachitos cayeron en la autocomplacencia, se enamoraron de sus temas y convirtieron en monotemáticos los esfuerzos posteriores que han emprendido para construir un partido pretendidamente socialdemócrata (México Posible, Alternativa facción anti Begne). Por mi parte, es cierto que aporté poco a DS, pero es que es muy escaso lo que se puede colaborar siendo secretario de relaciones internacionales de un partido en gestación. Lo único que se puede hacer es viajar mucho, y yo viaje mucho. Cumplí con mi sagrada obligación. Hice lo que me correspondía ¿O no?”.

Juan Camilo Mouriño





Juan Camilo tiene que renunciar. Parte de la sociedad lo mira con sospecha y está en riesgo de dejar de ser un interlocutor válido para una porción considerable de la oposición. Ha perdido autoridad. Miente cuando afirma que los contratos que suscribió son legales y éticos. Panistas tan hipócritas, se llenan la bocota hablando de moral y de ética cuando la realidad es que tratan a estas dos palabirtas como putas. No es legal porque ha violado la ley de responsabilidad de los funcionarios públicos. Y menos es ético porque sacó provecho de su condición dual -persona pública/persona privada- "con la que pudo firmar contratos en beneficio de su familia cuando ya tenía presencia e influencia en el ámbito de los energéticos". Es cierto que el presidente Calderón debe de tener a secretarios que sean de su total confianza. Pero además sus secretarios deben tener cierta probidad y eficacia demostrable. ¿O acaso los 'cuadros políticos' del PAN están tan pobres, tan flacos, que no hay de quién más echar mano? ¿Ya se acabaron los politicos panistas, ya no hay mas de donde escoger y por lo mismo no hay de otra mas que recurrir a los cuates, a los amigos y a los compadres aunque éstos sean una bola de escuincles babosos? El secretario de Gobernación (ja! hasta risa me da escribirlo) se está convirtiendo -para el Presidente- en un "fardo imposible de llevar". Mouriño tiene que irse. Aunque en política lo más difícil es irse con dignidad.

Alves y Compañía


“Aquella tarde, Godofredo da Conceiçao Alves, próspero comerciante, volvía a casa ansioso por festejar con su Lulú el cuarto aniversario de bodas. Había encargado de camino la cena, y acariciaba con entusiasmo una pulsera de oro y rubíes en forma de serpiente que representaba en su imaginario amor eterno. Entró sigilosamente al advertir que la puerta estaba abierta. Ya podía ver la cara de alegría, de sorpresa, que su preciosa mujer pondría al recibirlo, los abrazos y besos, las palabras de afecto. Excitado como se encontraba, apenas podía dominarse. Avanzó hacia el salón tan escurridizo como una sombra para convertirse súbitamente en estatua muda, en escenografía inútil. La deliciosa Lulú yacía extasiada en los brazos de Machado, su socio. Ese cuerpo lechoso y rubicundo en los brazos de quien Alves había educado y protegido. ¡Y en el sofá amarillo que tanto le gustaba! El universo se desmoronaba y volvía a erigirse en un segundo.”


José Maria Eça de Queirós

Con irreverencia destructora, Eça de Queirós desgrana las tribulaciones morales del marido traicionado que oscila entre una sangrienta venganza y el terror a la casa vacía. Noches vagabundas, días salpicados por el ridículo, abatimiento suicida, el estómago revuelto y la pregunta ¿por qué? Mientras los vecinos arriba, felices, tocan el piano.

Friday, March 07, 2008

Veinte preguntas


El blog vecino subió hace unos días una serie de preguntas con sus respectivas respuestas. Aquí algunas de las mías:

¿Un defecto que no puedes dominar?
Decirle sus verdades a los tartufos, a los puritanos, a los charlatanes y a los cínicos.

¿Cuál es tu precio?
El suficiente para tenerle asegurados el resto de sus días a mi familia cercana, para viajar, para parrandearme con los que me quieren y me aceptan como soy; para contratarle un show diario de los Backyardigans originales a mi sobrino con su respectiva dotación de papas.

¿De quién sientes envidia?
De Vincent Cassel por estarse tirando a una vieja tan buena como la Bellucci.

¿Qué despierta tu ira?
La rapacidad de los políticos y que me despierten cuando duermo.

¿Qué obra de arte te ha impresionado?
Los Desastres de la guerra de Goya.

¿Dónde te gustaría vivir?
Me daría un poco de güeva vivir en un país como Finlandia o Suecia, donde nunca pasa nada. Supongo que sería bueno experimentar, vivir en un pueblo con mar -ya que nunca he vivido cerca de la costa- pero lo mejor sería vivir en el campo cerca de una ciudad grande.

¿Algo hermoso?
Demyan (mi sobri), que es el ser más hermoso que hay en este desastre que es la humanidad.

¿Cuál es tu asignatura pendiente?
Ganarme la lotería.

¿Crees en la eternidad del alma?
No. Cada vez me convenzo más de que no hay más vida que esta.

¿Cómo te gustaría morir?
Como sea. A mí la muerte me produce terror, pero la vida también, asi que…

¿La cualidad que prefiero en una mujer?
Inteligencia, sentido del humor y buenos pechos.

¿Lo que más aprecio en mis amigos?
Que me toleran y me toman en cuenta.

¿Tus heroínas favoritas en la vida real?
Una es mi mamá; la otra es mi hermana, mi gran cómplice a la que amo tanto y que aquí me tiene contestando estas preguntas.

¿Qué es lo que más te disgusta de tu apariencia?
Todo. Estoy hecho un asco y soy un caos.

¿Qué es de lo que más te arrepientes?
De no haber hecho y dicho ciertas cosas con la claridad necesaria.

¿Cuál es tu posesión más preciada?
Mis libros, mis discos, mis dvds y mis ensayos que serán mi única herencia… todo lo demás es efímero.

¿Qué te hace reír?
Jugar con mis perros, los capítulos viejitos del Chavo del 8 –donde salía Kiko y Don Ramón- y los chistes que cuenta Polo Polo a quien considero un genio.

¿Qué te hace llorar?
Algunas canciones, como Let me kiss you (Morrissey), Sognare (División), Roads (Portishead), Aunque no sea conmigo (Bunbury)… y un párrafo de un libro de Saramago que ya les pasaré.

¿Para ti qué es un buen insulto?
El silencio (o el que dice un primo: “habla con mi mano” ó “¿no prefieres una vaisa? Pos vaisa a la ver…”).

¿Cuál es tu posesión más atesorada?
La palabra.

Los mejores discos del 2007

Los mejores discos del 2007
Género: rock

A finales del mes pasado, la revista Rolling Stone publicó la lista de los mejores discos del año pasado según sus lectores. La lista la encabeza Radiohead con In Rainbows por el que la banda dejó que los fans decidieran cuánto querían pagar por él. En la lista también están los canadienses de Arcade Fire con Neon Bible y los muchachos de Sheffield, los Arctic Monkeys con su segundo album Favorite Worst Nightmare. De los que ya son leyendas y que fueron mencionados en la lista se encuentra el reencuentro de los Smashing Pumpkins y su cuestionado Zeitgeist, así como eminencias del rock como Robert Plant.

Radiohead – In Rainbows
Arcade Fire – Neon Bible
Kings of Leon – Because of times
Arctic Monkeys – Favorite Worst Nightmare
LCD Sound System – Sound of Silver
Klaxons – Myths of the Near Future
Robert Plant y Alison Krauss – Raising Sand
Interpol – Our Love to Admire
Björk – Volta
The White Stripes – Icky Thump

Menciones honoríficas:
Editors – An End Has A Start
Smashing Pumpkins – Zeitgeist
Bloc Party – A Weekend in the City

Yo no tengo ni uno de los discos arriba citados (en otras épocas tenía al menos dos o tres cds considerados de los mejores en el año en que se editaron). ¿Soy acaso ya un ruco que vive de glorias pasadas? No lo creo.

Wednesday, March 05, 2008

Política preciosa (botellas de impunidad)


Gracias a Astillero me doy cuenta de que Mario Marín ya tiene chamba pa´ cuando deje la gubernatura. Se ha convertido en conferencista (¡¿?!). Cuenta en sus ponencias cómo salir bien librado de un caso como el Góber precioso. Ante su valiosa experiencia, lo han buscado de Guanajuato, Baja California, San Luis Potosí, Zacatecas, Michoacán y Guerrero para que dé su testimonio… Ahhh pinches priístas, hasta cuándo entenderán que seguirán siendo un partido sin moral mientras continúen cobijando y apapachando a políticos como este malviviente. ‘El buen sentido indicaría que un ciudadano cuerdo no votaría por el candidato del partido que considera más corrupto, pero la realidad dice otra cosa: hoy se votar por los corruptos y los mentirosos, no por los pendejos’.

Dado que considera su caso como un ejemplo extraordinario de supervivencia política e impunidad judicial, el gobernador de Puebla está en vías de recorrer el país para educar masivamente a los mexicanos en las artes de la manipulación informativa, el sometimiento de jueces, y el cinismo extremo. Mario Marín (que ya ensayó su faceta de conferencista ante priístas de Manzanillo, a los que explicó cómo le hizo para no caerse del cargo) se considera triunfador absoluto en el caso que concentró atención internacional por mezclar en dosis elevadas los ingredientes explosivos de la pederastia y el contubernio de poderes económicos y políticos, para acallar y castigar a una periodista que había investigado y denunciado delitos y complicidades. En realidad, el góber precioso lo que ha hecho es demostrar que, si se sabe aceitar con corrupción y legalismos la maquinaria institucional, desde el poder se puede realizar casi cualquier cosa sin que haya castigo ni consecuencias graves.
Mario Marín parecía un cadáver político cuando se conocieron las grabaciones telefónicas en las que el empresario Kamel Nacif agradecía al mandatario los retorcimientos jurídicos y administrativos hechos para castigar a una "vieja cabrona" que indagaba asuntos de alta delincuencia compartida en la elite. En el desagradable extremo de la inmoralidad, el pederasta anunciaba a quien consideraba su "héroe, chingao" que le enviaría como regalo un par de bellísimas botellas de coñac.

Clinton vencedora



Hillary Rodham Clinton logró tres victorias -Ohio, Rhode Island y Texas- para arrebatarle a su rival Barack Obama la oportunidad de sacarla de la contienda presidencial demócrata.
John McCain -cuatro veces senador por Arizona y ex prisionero de guerra en Vietnam- se impuso en todas las primarias republicanas, asegurándose la nominación.

Tuesday, March 04, 2008

Marzo es el mes más cruel



El hombre está preso en el Reino de la Necesidad
La atmósfera pesada
Palpar el aire opresivo
Horror silenciado
Par les soirs bleus d’été

No podemos soportar un exceso de realidad
La felicidad es el privilegio de ser bien engañado.
Vivimos en el mundo de lo efímero, lo perecedero, lo desechable. Hoy sabemos que todo nace muerto o se deshace en el aire.

¿Dónde te esconderás de ti?

La ambición suele llevar a los hombres a ejecutar los menesteres más viles: por eso para trepar se adopta la misma postura que para arrastrarse. Jonathan Swift

Hay imitadores que anteceden a los originales. Cuando dos tienen una idea, no pertenece ésta al primero que la tuvo, sino al que la tiene mejor. Karl Kraus

¿Qué tengo yo que ver con las leyes de la naturaleza o con la aritmética, cuando esas leyes y la fórmula de que dos y dos son cuatro no han tenido nunca mi aceptación?. Dostoievski

Comer zacate: El Abogado


Comer zacate: El Abogado
Una tarde un famoso y acaudalado abogado iba en su limosina cuando vio a dos hombres a la orilla de la carretera comiendo zacate.
Preocupado, ordenó a su chofer detenerse y bajó a investigar. Le preguntó a uno de ellos:
- ¿Por qué están comiendo zacate?
- No tenemos dinero para comida. -dijo el pobre hombre- Tenemos que comer zacate.
- Bueno, entonces vengan a mi casa y yo los alimentaré -dijo el abogado.
- Gracias, don, pero tengo esposa y dos piojosos conmigo. Están allí, debajo de aquél árbol.
- Que vengan también, -dijo el abogado.
Volviéndose al otro pobre hombre le dijo: Ud. también véngase, mi amigo
El hombre, con una voz lastimosa dijo: Pero, Sr., yo también tengo esposa y 6 hijos conmigo!
- Que se vengan ellos también. -respondió.
Entraron todos en el enorme y lujoso carro, lo que no fue fácil, aún para un automóvil tan grande como la limusina.
Una vez en camino, uno de los pobres tipos miró al abogado y le dijo:
- Sr., Ud. es muy bueno. Gracias por llevarnos a todos con Ud.
El abogado le contestó:
-¡N'ombre, mano, no tenga pena, estoy feliz de hacerlo!. Les va a encantar mi casa....
¡El zacate está como de metro y medio de alto!

Doctor con especialidad
Un tipo tiene un dolor insoportable en el testículo izquierdo, por lo cual decide ir al médico; pero por el dolor tan grande que sentía se confunde de oficina y entra en el despacho de un abogado. Entonces se escucha la siguiente conversación:
- Doctor, vengo porque me duele mucho el testículo izquierdo.
- Señor, usted está en un error. Yo soy Doctor en Derecho.
- ¡Ay no manches! ¡Qué avanzada está la ciencia, ahora resulta que hay un doctor para cada huevo!

El alcalde de Miami pide cotizaciones para pintar la fachada del Ayuntamiento, y le entregan 3 ofertas (de un mexicano, un gringo y un suizo). La del suizo asciende a 3 millones de dólares, la del gringo a 6 millones, y la del mexicano a 9 millones. Ante tales diferencias, se entrevista con los ofertantes, por separado, para que justifiquen su estimado de costo.
El suizo dice que él usa pintura acrílica para exteriores en dos capas, y que cuesta 1 millón; en andamios, brochas, equipos y seguros se va otro millón, y el otro millón restante es la mano de obra.
El gringo justifica su estimado diciendo que él es mejor pintor, que usa pintura de poliuretano con tres capas, cuyo costo asciende a 3 millones. En andamios, otros materiales, equipos y seguros se gastan otros 2 millones, y el millón restante es la mano de obra.
El último, que es el que finalmente gana la licitación ya que el alcalde asegura que es el presupuesto mejor justificado, resulta ser la del mexicano que en corto le dijo:
Mire Alcalde, 3 Millones son para usted, otros 3 para mí, y los 3 restantes se los damos al suizo para que nos pinte la fachada'.

Monday, March 03, 2008

Rumbo al super martes: Las mentiras de Hillary



Las pruebas contra Clinton
por Christopher Hitchens


La semana pasada, al ver el nombre Hillary en un titular –acerca de una vida de grandes logros– sentí cómo un ratón correteaba por el ático de mi memoria. Después, logré recordar cómo fue que, en el pasado, una y otro Hillary se mencionaban en una misma frase. En un viaje de buena voluntad de la primera dama por Asia en abril de 1995 –esa clase de viaje banal que ahora ella reivindica como parte de su "experiencia" en política exterior–, la señora había estado en Nepal y había coincidido brevemente con el fallecido sir Edmund Hillary, conquistador del Everest. Siempre dispuesta a sacar el mayor provecho del momento, anunció que su madre le había puesto Hillary en homenaje a aquel famoso e intrépido explorador. La afirmación funcionó y fue repetida en otras ocasiones, e incluso apareció en las memorias de Bill Clinton casi una década más tarde, como un ejemplo más de la tradición de valentía de la que participa la senadora por Nueva York. La senadora Clinton nació en 1947, y sir Edmund Hillary y su compañero Tenzing Norgay no coronaron el Everest hasta 1953, de modo que la historia era evidentemente falsa y finalmente se vino abajo ante una rápida comprobación de las fechas. Una portavoz de la senadora Clinton llamada Jennifer Hanley lo dijo en una declaración de octubre de 2006 en la que reconoció que la fábula era falsa pero, de todos modos, enternecedora: "Fue una tierna historia familiar que su madre contaba para inspirarle grandeza a su hija. Con grandes resultados, puedo decir."
Perfecto. Funcionó, en otras palabras, pese a ser inventada mucho después de que sir Edmund se convirtiera en un personaje famoso, pero ahora ya no sirve y su falsedad puede atribuirse sin dudarlo a mamá. Pero ¿no es todo –todos y cada uno de los episodios y detalles de la saga Clinton– exactamente así? ¿Y no es una parte de ello un poco más grave? Para la senadora Clinton, algo es verdad si valida el mito de su lucha y su "grandeza" (su arrogante ambición) y sólo deja de ser verdad cuando deja de servir ese ilimitado objetivo. Y se supone que todos debemos aplaudir la habilidad y la valentía a cara descubierta con que se hace. En las primarias de New Hampshire de 1992, mintió a sabiendas acerca de la incontenible vida sexual de su marido y le dejó eternamente en deuda con ella. Ahora eso se considera como una pura decisión inteligente de su parte. En los caucus de Iowa de 2008, él le devuelve el favor diciendo una inmensa mentira acerca de su historial relacionado con la guerra de Iraq, afirmando falsamente que se opuso a la intervención desde el principio. Esto es considerado como un puro error táctico de su parte: está intentando ayudar a su esposa con demasiado énfasis. La pareja feliz se ha unido ahora en una explicación igualmente mendaz de lo que pensaban sobre Iraq y de cuándo lo pensaban. ¿Qué hace falta para que rompamos este embrujo barato y nos despertemos y preguntemos qué diablos estamos haciendo cuando convertimos el drama familiar de los Clinton –una vez más– en una parte central de nuestra vida política?


¿Qué hay que olvidar o pasar por alto para desear que este clan disfuncional ocupe de nuevo la Casa Blanca y se halle de nuevo en posición de alquilar el Dormitorio Lincoln a donantes de dinero para su campaña y para utilizar el Despacho Oval como salón de masajes? Hay que ser capaz de olvidar, primero, lo que les sucedió a los que se quejaron, o dijeron la verdad, la última vez. Con frecuencia, gente que trata de demostrar lo madura que es y lo poco escandalizada que está afirma que lo único que Clinton hizo para que se le iniciara un proceso de destitución fue mentir acerca del sexo. Eso no es cierto. En realidad, aquello sobre lo que mintió, en el perjurio que también le valió la inhabilitación como abogado, fueron las mujeres. Y lo que eso implicó fue una sostenida campaña de difamación, apoyada por sabuesos y empleados del gobierno, contra mujeres que creo que estaban diciendo la verdad. En mi opinión, Gennifer Flowers estaba diciendo la verdad, al igual que Monica Lewinsky, al igual que Kathleen Willey, al igual, no lo olvidemos, que Juanita Broaddrick, la mujer que dice que fue violada por Bill Clinton. (Para más información sobre esto, ver el capítulo "¿Hay un violador en la Casa Blanca?" en la versión de bolsillo de mi libro No One Left To Lie To [Ya no queda nadie a quien mentirle]. Este ensayo, puedo decir modestamente, nunca ha sido cuestionado por parte de ningún miembro del legendario equipo de "respuesta rápida" de Clinton.) Pero uno no para de leer que ambos Clinton, incluida la mujer que ayudó a intensificar las calumnias contra sus maltratadas hermanas, son magníficos en los "asuntos de la mujer".
Uno también oye constantemente que esa horrible ocupación compartida de la mansión ejecutiva fue buena y que dio "experiencia" a la despreciada y muy engañada esposa. Bueno, la principal "experiencia" fue dar al traste con la planificación de la seguridad social de la nación haciéndola considerablemente peor de lo que era antes y dar pie a la peor opción posible, la llamada HMO [Organización para el Mantenimiento de la Salud], combinando el mayor de los dispendios capitalistas con la mayor de las burocracias socialistas. La catástrofe resultante fue responsabilidad de la mujer que ahora parece pensar que le da derecho a la presidencia. Pero hubo otra "experiencia", esta vez en calidad de colaboración, que es más significativa. Durante el debate en el Senado sobre la intervención en Iraq, Clinton hizo un uso considerable de sus conocimientos y su "experiencia" para decir que sí, que Saddam era sin duda una amenaza. No lo afirmó así a partir de la posición adoptada por el gobierno de Bush sino que puso énfasis en el punto de vista, adoptado tanto por su marido como por Al Gore cuando gobernaban, de que una última confrontación con el régimen baathista era inevitable. Ahora bien, no importa especialmente si uno estaba de acuerdo o no con eso (yo lo estuve y lo estoy). Lo que importa es que desde entonces ha alterado su postura e intentado, con la ayuda de su marido, hacer que la gente olvide cuál fue esa postura. Y esto, en un grave asunto de honor y seguridad nacionales, sólo para influir en su posición a corto plazo. ¿No debería esto ser suficiente para descalificarla como opción? Indiferente a la verdad, dispuesta a utilizar tácticas de estado policial y vulgares libelos contra testigos inconvenientes, inepta en el sistema de salud y cambiante y olvidadiza con la seguridad nacional. Las pruebas contra Hillary como aspirante a la presidencia son evidentes. Por supuesto, frente a todas estas consideraciones uno puede preferir la nueva idea, de moda y con la gravedad propia de los medios de comunicación, de que podría echarse a llorar.