Friday, April 04, 2008

Como funciona México


Cómo Funciona México
Un maestro en una escuela les deja como tarea a sus alumnos investigar de que manera funciona el país
Por la tarde, al llegar a casa uno de los niños pregunta: papa, ¿como funciona México?
-- te lo voy explicar con un ejemplo, toma tu cuaderno y escribe.
‘Mi papa es el gobierno, porque en la casa manda él. Mi mama es la ley, porque ella impone el orden.
Mi abuela es la prensa, porque esta enterada de todo. La criada es el pueblo porque hace el trabajo duro.
Yo soy la juventud. Y mi hermanito es la esperanza del mañana’.
-- ahí esta, ya tienes tu tarea resuelta
A medianoche, el niño se levanta al baño, escucha ruidos en el cuarto de servicio y sorprende a su padre con la criada. Asustado corre al cuarto de su madre y la encuentra dormida. Va a la habitación de su abuelita pero ésta se encuentra viendo la televisión. Al volver a su habitación encuentra a su hermanito con el pañal sucio y exclama con asombro:
-- ¡ahora entiendo todo! El gobierno chingandose al pueblo. La ley dormida. La prensa perdiendo el tiempo en pendejadas. La juventud desorientada y la esperanza del mañana hecha mierda


La bici del Cura
En la misa dominical al momento del sermón, el cura del pueblo muy enojado y apoyándose en el púlpito dice con tono muy grave:
- El sermón de hoy lo voy a dedicar a ustedes, ladrones, porque ayer sábado me robaron la bicicleta. Cosas como éstas no pueden suceder en este pueblo, y menos en esta comunidad, en la que todos nos conocemos desde pequeños y donde Dios ha sembrado su semilla de dicha y felicidad. Pero eso no quita, ni minimiza, lo que han hecho el día de ayer. ¡Me robaron mi bicicleta!.
El primer mandamiento dice: 'Amarás a Dios, sobre todas las cosas', pero ustedes no aman a Dios, porque el que roba no ama a Dios, pinches ladrones!
El segundo mandamiento dice: 'No usarás el nombre de Dios en vano', pero el que roba reniega de Dios, pues sin mi bicicleta ahora tengo que caminar bastante para llegar a la otra comunidad y poder predicar su palabra.
El tercer mandamiento dice: 'Santificarás el Domingo como día del Señor', pero ustedes no santifican nada porque son unos sacrílegos ojetes, que me han robado la bicicleta sin ninguna consideración.
El cuarto mandamiento dice: 'Honrarás a tu padre y a tu madre', pero ustedes parece que no tuvieran ni uno ni la otra, pues si los tuvieran les hubieran enseñado a no robar.
El quinto mandamiento dice: 'No matarás', pero ustedes han matado la ilusión que tenía con mi bicicleta nueva, de manera que ahora mismo me van diciendo quién fue el hijo de la chingada que me robó.
El sexto mandamiento dice: 'No fornicarás'... En eso, el curita se queda pensativo unos segundos y dice sorprendido: ¡Ay, cabrón! ya me acordé dónde dejé la bicicleta.

Tuesday, April 01, 2008

Los jóvenes de hoy


Al recordar lo que fue el movimiento estudiantil de 1968, uno de sus dirigentes más claros, Marcelino Perelló, le dijo a El Universal a finales de septiembre del año pasado: “La diferencia entre los jóvenes del 68 y los de hoy es que para los de ahora la felicidad está en compartir un Ixtapa con amigos. A mi generación el dinero nos valía madres. Nadie estaba ahí porque quisiera dinero, ni siquiera los que hoy tienen hueso político. Nadie pensaba en dinero… Nuestra lucha era ideológica y la perdimos. Los de ahora sí tienen ganas de hacer cosas, pero no tienen con qué o con quién… No es su culpa, sino nuestra, porque no supimos heredarles nada”.

Fama y mesas de novedades


Escribe Fernando Escalante Gonzalbo en un sugerente ensayo cuyo titulo es A la sombra de los libros. Lectura, mercado y vida pública (Colmex, 2007):


Es difícil escoger, ante una mesa de novedades, ante los anaqueles de la biblioteca o una librería: ayudan algo el género, el tema, el formato, muy poco las solapas o la cuarta de forros. En general, lo decisivo suele ser que el lector/comprador sepa algo del libro, que haya oído hablar de él o haya leído un comentario elogioso, que reconozca al autor. Digámoslo de nuevo: la fama es fundamental. Para fabricarla, cuando no la trae consigo el personaje, las compañías editoriales tienen que "colonizar" los varios espacios que sirven de referencia habitual para saber de libros: suplementos de periódicos, revistas, programas culturales, premios; ese proceso es el que da motivo a la mayor parte de los escándalos del mundo editorial (reseñas "publicitarias", premios arreglados) porque implica subordinar a la lógica comercial los mecanismos de valoración del campo literario.

Peculiar sistema de justicia

En México es común que una persona pueda permanecer en la cárcel durante varios años a pesar de encontrarse bajo proceso y de no tener sentencia en su contra. La presunción que existe en otros países de que toda persona es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad no se aplica en nuestro país. La ley actúa bajo el supuesto de que toda persona acusada de un delito grave es culpable, si al final el juez la declara inocente, la autoridad no le ofrece siquiera un “usted disculpe”. En otros países la mayoría de los procesados puede recurrir al pago de una fianza para conservar la libertad mientras se lleva a cabo su juicio. Solamente se niega la fianza a los acusados considerados de alta peligrosidad. En México se mantiene en la cárcel, sin derecho a fianza, a toda persona acusada de un delito grave. Se define esta gravedad sobre la base de la pena carcelaria que tendría que cumplir la persona en caso de ser encontrada culpable. Lo anterior significa que en le sistema mexicano de justicia primero se castiga y después se averigua. Si una autoridad desea dañar a alguna persona inocente o vengarse de ella por cualquier razón no tiene más que presentar una acusación por un delito grave en su contra. Debido a que el criterio para otorgar un auto de formal prisión es mucho más débil que el que se necesita para obtener sentencia, es relativamente fácil utilizar a la justicia para castigar a inocentes o incluso para cobrar cuentas personales.
‘El establecimiento de los juicios orales en México sacudirá la forma de enseñar, ejercer, practicar y administrar la justicia y el derecho. Ese solo cambio, tanto en las aulas como en los juzgados, las fiscalías y los despachos, obligará a transformar un sistema que, de opaco, burocrático y lento, frecuentemente denegaba la justicia o, peor, la corrompía. El hecho de sacudir un sistema que, de injusto, había socavado la confianza en la justicia es un paso importantísimo del cual hay que felicitarse’.

Tuesday, March 25, 2008

Una frase en el McMullens


Antes un apunte que se me ocurrió ayer en la noche cuando ya tenía preparada esta entrada: vuelvo a la realidad luego de mis pocos días de descanso, y cuando digo que vuelvo a la realidad lo digo en serio: ya llegamos al ejecutado 23 y al robo bancario 34, por López-Dóriga me entero que en Iraq ya se echaron al soldado número 4 mil y del lado de los civiles van en 90 mil los muertos en los ¿5 años? de ocupación, esto por no hablar de la cantidad estratosférica de asesinatos que han ocurrido en lo va del año en Chihuahua y que ayer leí en Reforma. Bienvenidos a nuestra realidad, pues. Ahora si lo que había escrito originalmente…
Noche del sábado 22 de marzo en el McMullens. Sentado con mi cuñado viendo el video Sunday Morning de Maroon5 me comenta que fue ésa canción de la que se sirvió un amigo suyo para darle sonido a una video hecho a base de fotos de su hijo ya que –supongo que separado de su mujer- sólo podía verlo los domingos. Yo me puse a pensar allí mismo en medio del bar cuáles canciones son las que uno pone para sus personas especiales pero aquí no me refiero a nuestras parejas o amantes, sino a otro tipo de aprecio, como el que le dedicamos a los hermanos, amigos o sobrinos. No he hecho el ejercicio lo suficiente como declarara alguna, ahora mismo solo pienso en una estrofa de una canción de Muse que a mí me gusta mucho: “My life, you electrify mi life”.

Chucho contra el Sr. Pingüino



El texto del lunes de Jesús Silva-Herzog Márquez me resultó harto provocador. Imaginé el gesto de Jesús al terminar el artículo. Desconozco su manera de escribir. Si lo hace a solas y en silencio o con el movimiento de su casa a sus espaldas, si al finalizar de redactar lo escrito haya puesto un gesto solemne o una risita burlona. Hace algún tiempo sostuvo un par de rounds con Ortiz Pinchetti, ahora suelta unos buenos piconazos contra Arturo Nuñez, además de dar cuenta de un par de ideas sobre la actividad política (‘es penoso lo que las figuras públicas han hecho de sus biografías’, ‘son tiempos para la política mezquina’, o este axioma perredista: ‘la aclamación esta por encima de los votos’) y un recuento de los momentos de amlo. ¿Hasta cuando los ratoncitos amarillos seguirán encantados por el flautista de Macuspana?



Biografía y miseria política
Jesús Silva-Herzog Márquez

Reforma lunes 24 de marzo de 2008


Es penoso lo que las figuras políticas han hecho de sus biografías, pero es más penoso lo que esas biografías han hecho de la política mexicana. Ahí está el caso deplorable -y triste, me atrevo a decir- de Arturo Núñez, un reformista sensato y experimentado, curtido en el proceso de cambio electoral; un hombre que era interlocutor válido para todas las fuerzas políticas y que quemó su respetabilidad en los fuegos del resentimiento. Que haya renunciado al PRI para protestar por la candidatura de su entrañable enemigo es entendible y aún plausible. Bien hizo en salirse de un partido que postulaba a quien no le merecía respeto. Es un acto de congruencia abandonar un barco conducido por un truhán. Tampoco me parece criticable que haya aceptado la oferta de un partido al que antes había criticado. Es comprensible que quien renunciaba a un partido, ejerciera su derecho de seguir militando en política. La libertad supone ese derecho de cambiar de opinión y de trinchera. Ciertamente, habría sido bueno que el político expusiera públicamente sus razones para aceptar la invitación de quienes tildó de empresarios de la reclamación. En silencio cambió de camiseta y aceptó disciplinadamente el obsequio de una candidatura. Lo que resulta más que cuestionable es la cadena de silencios posteriores. Nada dijo Arturo Núñez frente a la mentira del caudillo perredista de que había sido víctima de un robo electoral. Pocos como él podían aquilatar la dimensión del fraude de López Obrador al llamarse "presidente legítimo". Pocos como él podían calibrar la demencia de embestir contra las instituciones que no son instrumentos de unos, sino el domicilio de todos. Y en sus silencios, Arturo Núñez se volvió cómplice de la peor agresión contra el pluralismo mexicano desde que Vicente Fox quiso eliminar a su adversario empleando los instrumentos del Estado.Son tiempos para la política mezquina. Tiempos de infamia y decepción. Quien ayudó a construir las instituciones de la democracia mexicana miró callado cómo su nuevo padrino pretendía dinamitarlas. Nada dijo Arturo Núñez de las mentiras, las incongruencias, las invenciones de López Obrador tras la votación. Nada dijo de las convocatorias a la ruptura institucional. Nada dijo de la invitación del cacique a mandar al infierno a las instituciones. Nada dijo del intento de romper la continuidad republicana el 1o. de diciembre del 2006. Nada dijo frente a ese abierto propósito de dar, desde el Congreso, un golpe de Estado e impedir el relevo presidencial. Nada ha dicho Arturo Núñez del propósito de su mecenas de bloquear por la fuerza la actuación del Congreso mexicano y de sustituir con la fuerza, la voz de la diversidad nacional alojada en el Poder Legislativo.¿Qué marañas de la historia o la psicología explican que un respetable servidor público, un político inteligente y probo se convierta en el disciplinado secuaz de un caudillo que representa las antípodas de sus convicciones esenciales? ¿Vale un asiento en el Senado esa indignidad?Ahora el taciturno lópezobradorista fue llamado a fungir de árbitro en la contienda perredista. Pero, ¿cómo se defiende la institucionalidad de un partido que se ha empeñado en demoler la institucionalidad del país, cuando a su líder se le antoja? ¿Cómo podría defender las reglas partidistas quien no protestó por la ruptura de las reglas nacionales? ¿Con qué autoridad puede defenderse la legalidad en un partido que considera Presidente a quien fue aclamado en una asamblea de simpatizantes, por encima de los votos, las actas, las reclamaciones, los recuentos, las revisiones, las declaratorias del IFE y las sentencias del Tribunal Electoral? Axioma perredista: la aclamación está por encima de los votos. El encargo a Arturo Núñez resultó una represalia a quien no tuvo el valor de defender las instituciones nacionales, cuando los suyos atentaban en su contra. Dice Núñez que la elección del PRD del domingo pasado fue una vergüenza. Parece que tiene razón. Habrá sido una vergüenza pero nadie puede decir que sea una sorpresa.El tono de la arenga de López Obrador sería catastrófico para cualquier organización política. No solamente ha proyectado el mensaje de que las reglas son estorbos o trampas, sino que ha pintado el paisaje del país con dos lápices: uno pinta a los patriotas, aquellos que le aplauden, lo vitorean y lo ensalzan. El otro pinta a los traidores, a los enemigos de México, a los cómplices de la usurpación. Naturalmente, esa narración requiere una constante actualización de lealtades y una permanente cacería de sospechosos -adentro y afuera. Los perredistas fueron cómplices de esa retórica cuando el otro era el PAN, el usurpador, el pelele, los de arriba. Ahora esa campaña los tiene en la mira. Los traidores, los "moderados" (terrible insulto), los dialoguistas son señalados como el cáncer que hay que extirpar.Incapaz de articular una explicación razonable de lo que pasa en la elección de su nuevo partido, Arturo Núñez apuntó el dedo al perverso de fuera: hay manos de fuera metidas en el cochinero. No sabemos cuáles sean los indicios de Núñez pero su búsqueda parece equivocada. Los problemas democráticos del PRD no provienen de manos -sean internas o externas. Las contrariedades no derivan de la intervención de extremidades: son efecto de un problema vertebral: un partido sin reglas, que no puede debatir sin excomuniones y cuyo gran líder es, también adentro, una figura polarizante. Pedir institucionalidad a un partido que ha mandado las instituciones al diablo es una ingenuidad. Y pedir congruencia democrática de quien ha callado frente al sectarismo es absurdo. La miseria de nuestras biografías confecciona la miseria de nuestra política.

Los amos de México

Para figurar en el elenco de los más ricos del mundo es preciso superar la barrera de mil millones de dólares. Once mexicanos se hallan en esa situación. Su fortuna, reunida, se aproxima a los 100 mil millones de dólares, la décima parte del PIB. El mexicano más rico de todos, Carlos Slim, ocupa el segundo lugar, sólo adelantado por Warren Buffet. A gran distancia de Slim aparecen en la lista 10 mexicanos más. Alberto Bailleres (quien hizo crecer los negocios paternos, a los que incorporó El Palacio de Hierro, la gran tienda famosísima desde hace pocos años por sus campañas de publicidad) tiene casi 10 mil millones de dólares (es el 85º más rico del mundo). También a la metalurgia se dedica el Grupo México, de Germán Larrea, cuyos bienes suman poco más de 7 mil millones de dólares y aparece como tercero en la porción mexicana y 127 en la general. El cuarto es Ricardo Salinas Pliego, que posee más de 6 mil millones. Jerónimo Arango (247 en la lista mayor, quinto en la local) ex propietario de Aurrerá posee más de 4 mil millones; Isaac Saba (lugar 6/573) dueño de 2 mil millones; los mil 700 millones de dólares de Roberto Hernández, ex accionista de Banamex, -dejó de ser el principal banquero, pero aún se beneficia de haberlo sido-, le permiten ocupar el lugar siete en México y el 707 en el mundo. Emilio Azcárraga, en octavo lugar, heredó la primera cadena de televisión, y la salvó de la ruina es dueño de mil 600 millones lo que lo hace empatar en posición con Alfredo Harp Helú. En el décimo lugar aparece Lorenzo Zambrano, dueño de casi todas las cementeras del mundo cuyas acciones en Cemex le permiten poseer mil 500 millones de dólares. Ocupa el lugar 785 en el mundo. Estas cifras muestran que si bien no es verdad que menos cada vez tienen más, muestran también que son muy pocos. Todos han acrecentado su capital mediante el consumo: todos, día a día, contribuimos a mantener sus posiciones estratégicas, todos, querámoslo o no, contribuimos a su bonanza. Son los personajes que modelan nuestras vidas.

Los hay otros como Olegario Vázquez Raña, quien dejó la venta de muebles para entrar en la fabricación de armas y después hacerse dueño de la industria hospitalaria, gran competidor en hotelería y buscador de influencia política con un diario, una cadena de radio y un canal de televisión. María Asunción Aramburuzabala, está en el negocio de la cerveza, cuya principal marca es la de mayor consumo en el mundo. Lorenzo Servitje, creó en México el pan de caja, con el emblema del inocente osito Bimbo, que ha perdido toda inocencia. Los Ramírez, controlan desde Morelia el consorcio Cinépolis, uno de los tres que dominan la exhibición cinematográfica en el país. Roberto González Barrera, saltó de ser un fabricante de tortillas a la condición de dueño del único banco de importancia en manos nacionales. Y Jorge Vergara, quien además de vender dudosos suplementos alimentarios, compró en condiciones irregulares el equipo de futbol de la más intensa tradición.

Wednesday, March 19, 2008

El inmaculado (ó el Duce de Macuspana) habló


"Que se oiga bien, lo digo con absoluta responsabilidad: si se entrega la renta petrolera a particulares, nacionales y extranjeros, no habrá forma de mejorar las condiciones de vida y de trabajo del pueblo y se estaría cancelando la posibilidad de transformar a México por la vía pacífica. El despojo del petróleo dejaría latente el riesgo de una confrontación violenta, lo cual nos puede llevar a más sufrimiento, inestabilidad política y social, al predominio del uso de la fuerza y no necesariamente a la emancipación del pueblo. El petróleo ha sido un instrumento de paz y de estabilidad política, precisamente porque ha estado en manos de la nación… Nos llamarán alborotadores, violentos, intransigentes, dirán que queremos que le vaya mal al país y volverán a decir que somos un peligro para México".


López Obrador (advirtiendo sobre el riesgo de violencia, en caso de que se apruebe la reforma a Pemex).

Otro 21 de marzo

El 19 de diciembre de 1948, según A. Taracena, cerca de dos mil sinarquistas se reunieron en un mitin ante el hemiciclo a Juárez en que fue insultada su memoria: “éste gran ladrón, Juárez, fue el responsable de todo lo sucio que hay en este tiempo porque se dedicó a robar templos como ése de Corpus Christi que tenemos enfrente”. Un muchacho miembro de la Unión Nacional Sinarquista se trepó sobre la estatua y después de escupir tres veces sobre la cabeza de Don Benito, lo cubrió con un velo negro. El maestro de ceremonias, Carlos González Obregón, explicó esa acción a los presentes: “no queremos mirar a ese bandido ni queremos que él no mire a nosotros”. Desde hace poco más de medio siglo el 21 de marzo es día de descanso obligatorio en desagravio de Juárez.

Los partidos: mezquinas máquinas del poder




Ricardo Monreal: "De cara a la renovación de la dirigencia nacional, dos visiones y proyectos de partido se enfrentan... Dialogar o desconocer. Negociar o impugnar. Acordar o denunciar. Participar o resistir. Pactar o romper. Integrarse o aislarse. Las instituciones o la plaza..." (Milenio, 12 de febrero).


No es poco lo que une al PRD.
1) Como cualquier otro partido quiere llegar a gobernar el país.
2) Ha probado ser una plataforma eficiente para alcanzar cargos electivos y ser un referente obligado del debate político.
3) Otro elemento unificador es el del registro que genera prerrogativas y derechos, es decir, dinero, franquicias postales, exenciones fiscales, y la capacidad de postular candidatos a todos los cargos de elección en el país.
Esa gama de intereses compartidos los mantendrá unidos.