Cortos Mexicanos, Programa 5
DAVID
Miercoles 16 de Marzo.05
Cineforo de la UdG
22.30 horas
PAIS: MEXICO AÑO: 2004 - CORTO
DURACION: 14 min
FORMATO: 35MM - COLOR ASPECT RATIO: 1.85
SECCION: SECCION OFICIAL:
CORTOMETRAJE MEXICANO EN COMPETENCIA
DIRECTOR: ROBERTO FIESCO
PRODUCTOR: INSTITUTO MEXICANO DE CINEMATOGRAFIA
INTÉRPRETES: INSTITUTO MEXICANO DE CINEMATOGRAFIA
GUIÓN: ROBERTO FIESCO JULIAN HERNANDEZ
BASADO EN UN CUENTO DE: LUIS MARTIN ULLOA
FOTOGRAFÍA: ALEJANDRO CANTU
MONTAJE: EMILIANO ARENALES
SONIDO: ARMANDO NARVAEZ AURORA OJEDA
ARTE: JORGE ADRIAM ESPINDOLA JAVIER ESCOBAR PILAR RUIZ FERNANDO ARROYO
MUSICA: ERIKA AVILA
COMPAÑÍA PRODUCTORA: INSTITUTO MEXICANO DE CINEMATOGRAFIACOMPAÑÍA DISTRIBUIDORA: INSTITUTO MEXICANO DE CINEMATOGRAFIA
SINOPSIS: UN JOVEN ESTUDIANTE MUDO BUSCA ENTRAR A UN CINE EN UNA DE SUS PINTAS ESCOLARES PERO CAMBIA DE IDEA AL CONOCER A UN HOMBRE DESEMPLEADO QUE INTENTA COMUNICARSE CON EL. ENTRE MENSAJES Y JUEGOS LOS DOS HABRAN DE DESCUBRIR ALGO QUE NO IMAGINARON.
Tuesday, March 15, 2005
Monday, March 14, 2005
Lecturas en el Expiatorio
El grupo de promoción y difusión cultural
El viaje
y la Secretaría de Cultura
a través de su Dirección de Literatura
invitan
a su ciclo de lecturas 2005
Enpalabrados
Aullidos de la palabra viva
Explanada del Expiatorio
A un costado del Café Fénix
8:00pm.
Jueves 31 de marzo
Aullidos de la palabra viva
Explanada del Expiatorio
A un costado del Café Fénix
8:00pm.
Jueves 31 de marzo
Cástulo Aceves (narrativa)
Hugo Plascencia (poesía)
Luis Martín Ulloa ( narrativa)
Leticia Cortés (poesía)
Nota de última hora
Nota de última hora
El accidente de Quintana & Santana, según fuentes no informadas y completamente ebrias, se suscitó a unos pasos de la conocida Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara.
Tomando en cuenta la situación, el director de la dependencia, el Rey del Mambo Baeza, ha declarado que el choque no fue un simple accidente, sino una intervención artística en el espacio público.
Así las cosas, pronto veremos a nuestros héroes en un museo —probablemente el Récord Guiness, por la cantidad de encontronazos viales que han suscitado.
Se sabe que los dos integrantes de la banda ya planean, en confabulación con otros personajes nada artistico del mundillo gutural, nuevos performances en las calles de la ciudad... Esté pendiente
El accidente de Quintana & Santana, según fuentes no informadas y completamente ebrias, se suscitó a unos pasos de la conocida Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara.
Tomando en cuenta la situación, el director de la dependencia, el Rey del Mambo Baeza, ha declarado que el choque no fue un simple accidente, sino una intervención artística en el espacio público.
Así las cosas, pronto veremos a nuestros héroes en un museo —probablemente el Récord Guiness, por la cantidad de encontronazos viales que han suscitado.
Se sabe que los dos integrantes de la banda ya planean, en confabulación con otros personajes nada artistico del mundillo gutural, nuevos performances en las calles de la ciudad... Esté pendiente
El Reportero del Amor
Thursday, March 10, 2005
Quintana & Santana crash show
Quintana & Santana crash show
By El Reportero del Amor
“Me duele aquí”. Esas fueron las primeras palabras de Juan Quintana, que al tiempo señalaba su frente, después del accidente. Claro que no podía mover las piernas y que la sangre se agolpaba en la cabeza. Es probable, por supuesto, que este último síntoma tuviera que ver más con las ingentes cantidades de alcohol que había bebido que con el choque. Pero esas son especulaciones y el hecho, evidente, es que el auto rojo se había convertido en basura al estrellarse contra un igual (otro carro, se entiende). El caso es que, vivitos y coleando, destaparon sus cervezas —porque la salida nocturna tuvo como fin abastecer de alcohol una fiesta de dudosa reputación. No era, como se podría pensar, un viaje de placer— y comenzaron con el recuento de los daños. Una lata se había apachurrado e Isaí tenía fuertes dolores en la nalga izquierda. “Esa siempre me duele, no se apuren”, sugirió. Juan, ensimismado, se preguntaba a qué hora podrían dejar la escena del crimen para ir a degustar, en forma vergonzante, exóticas bebidas en brazos de ninfetas aromatizadas con los efluvios de la beodez.
Los del otro auto, más ebrios que los cómplices nocturnos de Juan, no atinaron a decir palabra.
(Aquí va una elipsis, siempre recomendable para saltar sucesos engorrosos).
El ejecutivo de seguros le preguntó su nombre a Juan.
—Quintana, Juan Quintana —señaló.
—¿Quiénes lo acompañaban en el auto?
—Isaí y Santana.
—¿Quitana y Santana? ¿Como el famoso grupo?
Juan torció la boca y se desmayó. En la ambulancia. Quintana y Santana, unidos de las manos (izquierda y derecha, respectivamente), languidecieron.
El médico sugirió, por mero afán alternativo, que las heridas de Juan podrían curarse con una sesión de orinoterapia, a lo que sus amigos accedieron con facilidad.
—¡Órale! ¡No me orinen los zapatos! —gritó, ya en casa, el malhadado Quintana.
Pero, igual, los amigos ejecutaron chorreantes y espumosas micciones en zapatos, glúteos y cabellera.
Hoy en día, Quintana se abstiene de comentar el suceso. El único rastro que queda del accidente es su parsimonioso andar de hombre elefante que, dicen los que saben, no fue causado por el choque, sino por la acidez en la orina de sus serviles amistades.
¡Te queremos, Quintana, te queremos!
Nota: Esta crónica ha sido editada para evitar las partes sicalípticas, que las hubo, en el desarrollo de los hechos.
By El Reportero del Amor
“Me duele aquí”. Esas fueron las primeras palabras de Juan Quintana, que al tiempo señalaba su frente, después del accidente. Claro que no podía mover las piernas y que la sangre se agolpaba en la cabeza. Es probable, por supuesto, que este último síntoma tuviera que ver más con las ingentes cantidades de alcohol que había bebido que con el choque. Pero esas son especulaciones y el hecho, evidente, es que el auto rojo se había convertido en basura al estrellarse contra un igual (otro carro, se entiende). El caso es que, vivitos y coleando, destaparon sus cervezas —porque la salida nocturna tuvo como fin abastecer de alcohol una fiesta de dudosa reputación. No era, como se podría pensar, un viaje de placer— y comenzaron con el recuento de los daños. Una lata se había apachurrado e Isaí tenía fuertes dolores en la nalga izquierda. “Esa siempre me duele, no se apuren”, sugirió. Juan, ensimismado, se preguntaba a qué hora podrían dejar la escena del crimen para ir a degustar, en forma vergonzante, exóticas bebidas en brazos de ninfetas aromatizadas con los efluvios de la beodez.
Los del otro auto, más ebrios que los cómplices nocturnos de Juan, no atinaron a decir palabra.
(Aquí va una elipsis, siempre recomendable para saltar sucesos engorrosos).
El ejecutivo de seguros le preguntó su nombre a Juan.
—Quintana, Juan Quintana —señaló.
—¿Quiénes lo acompañaban en el auto?
—Isaí y Santana.
—¿Quitana y Santana? ¿Como el famoso grupo?
Juan torció la boca y se desmayó. En la ambulancia. Quintana y Santana, unidos de las manos (izquierda y derecha, respectivamente), languidecieron.
El médico sugirió, por mero afán alternativo, que las heridas de Juan podrían curarse con una sesión de orinoterapia, a lo que sus amigos accedieron con facilidad.
—¡Órale! ¡No me orinen los zapatos! —gritó, ya en casa, el malhadado Quintana.
Pero, igual, los amigos ejecutaron chorreantes y espumosas micciones en zapatos, glúteos y cabellera.
Hoy en día, Quintana se abstiene de comentar el suceso. El único rastro que queda del accidente es su parsimonioso andar de hombre elefante que, dicen los que saben, no fue causado por el choque, sino por la acidez en la orina de sus serviles amistades.
¡Te queremos, Quintana, te queremos!
Nota: Esta crónica ha sido editada para evitar las partes sicalípticas, que las hubo, en el desarrollo de los hechos.
Friday, March 04, 2005
Cuarto de Muñecas, espero comentarios
Cuarto de Muñecas
Me levanto, o mas bien, me desprendo de su cuerpo que yace dormido y desnudo después de una larga, larguísima noche.
No puedo acercarme, hay algo en ella que me asquea. La observo de pie al costado de la cama, le miro la piel marchita, tan joven y tan gastada a golpes, por tanta noche bajo luces artificiales o entre penumbras. Quisiera tocarla pero su piel esta seca de tanto humo que se le ha metido en el cuerpo.
Soy incapaz de entenderla y la odio, y quisiera tomar una de las botellas en la mesa y tasajearla hasta que termine vacía y huir entre los ríos de su sangre por el suelo. Partirle la madre para desaparecer las dos.
Aun la recuerdo llegando hace unas horas al cuarto tras los pasos de Él, de quien ella es incapaz de alejarse, no solo porque trae marcados sus dientes en el cuello y los puños en el rostro, sino porque lo tiene adentro, metido por todos lados. En sus oídos siguen como un eco igual los susurros que las mentadas de madre. Lo tiene en los ojos como una estampa, porque no sabe ver sino la imagen de Él que adora y a la vez aterroriza. Tiene metida su verga en el dolor de la primera vez y en los hijos no nacidos.
La recuerdo débil como un trapo, cubriéndose el rostro tras horas de gritos y súplicas “Es que ya nadie me ve, ¿qué hago?” y un golpe seco la tumba en el suelo. Ya no tiene lágrimas, se le han acabado en orgasmos y despedidas, desde hace tiempo el que llora es su cuerpo en sangre, en olores, en sudores que mezcla con los de otros.
Un golpe, y otro y otro hasta que Él, el dueño del juego respira, se desnuda y su verga excitada exige también venganza de ese cuerpo que yace débil.
Yo lo miro desde dentro de ella, con los ojos cerrados y veo las gotas de sudor que caen sobre el cuerpo en el que habito.
Lo odio y la odio y me odio y entre los tres hay un asco tremendo pero estamos pegados a través de los pechos, de los sexos y de las miradas que no se distraen y permanecen atadas la una a la otra. Nos vemos a la cara con ganas de escupirnos o empujarnos pero preferimos guardar silencio.
Sigo aquí frente a ella con ganas de despertarla y que me vea, sin la emoción con la que descubrió su cuerpo en la adolescencia hace años frente al espejo. Pero no puedo y camino por la habitación de un lado a otro. Quiero huir de ese cuerpo que me llama, que necesita que entre en ella de nuevo para poder despertar.
Llaman a la puerta una vez, dos, hasta que retumba un golpe fortísimo que me hace correr, jalar la perilla y abrir. Nos vemos, es ella y soy yo. Me aterrorizo. Imposible bajar la mirada. Intento caminar de frente y salir de la habitación pero ella mueve su cabeza como diciendo “no” y mira hacia la cama, hacia mi cuerpo que aun permanece inmóvil y tendido y me empuja hacia adentro de la habitación. Cierra la puerta y me quedo en medio, sé que falta mucho tiempo para ser libre, aunque la odie no es el momento. Debo regresar a mi cuerpo en tanto ella sale del cuarto.
Patricia Bazaldúa
Me levanto, o mas bien, me desprendo de su cuerpo que yace dormido y desnudo después de una larga, larguísima noche.
No puedo acercarme, hay algo en ella que me asquea. La observo de pie al costado de la cama, le miro la piel marchita, tan joven y tan gastada a golpes, por tanta noche bajo luces artificiales o entre penumbras. Quisiera tocarla pero su piel esta seca de tanto humo que se le ha metido en el cuerpo.
Soy incapaz de entenderla y la odio, y quisiera tomar una de las botellas en la mesa y tasajearla hasta que termine vacía y huir entre los ríos de su sangre por el suelo. Partirle la madre para desaparecer las dos.
Aun la recuerdo llegando hace unas horas al cuarto tras los pasos de Él, de quien ella es incapaz de alejarse, no solo porque trae marcados sus dientes en el cuello y los puños en el rostro, sino porque lo tiene adentro, metido por todos lados. En sus oídos siguen como un eco igual los susurros que las mentadas de madre. Lo tiene en los ojos como una estampa, porque no sabe ver sino la imagen de Él que adora y a la vez aterroriza. Tiene metida su verga en el dolor de la primera vez y en los hijos no nacidos.
La recuerdo débil como un trapo, cubriéndose el rostro tras horas de gritos y súplicas “Es que ya nadie me ve, ¿qué hago?” y un golpe seco la tumba en el suelo. Ya no tiene lágrimas, se le han acabado en orgasmos y despedidas, desde hace tiempo el que llora es su cuerpo en sangre, en olores, en sudores que mezcla con los de otros.
Un golpe, y otro y otro hasta que Él, el dueño del juego respira, se desnuda y su verga excitada exige también venganza de ese cuerpo que yace débil.
Yo lo miro desde dentro de ella, con los ojos cerrados y veo las gotas de sudor que caen sobre el cuerpo en el que habito.
Lo odio y la odio y me odio y entre los tres hay un asco tremendo pero estamos pegados a través de los pechos, de los sexos y de las miradas que no se distraen y permanecen atadas la una a la otra. Nos vemos a la cara con ganas de escupirnos o empujarnos pero preferimos guardar silencio.
Sigo aquí frente a ella con ganas de despertarla y que me vea, sin la emoción con la que descubrió su cuerpo en la adolescencia hace años frente al espejo. Pero no puedo y camino por la habitación de un lado a otro. Quiero huir de ese cuerpo que me llama, que necesita que entre en ella de nuevo para poder despertar.
Llaman a la puerta una vez, dos, hasta que retumba un golpe fortísimo que me hace correr, jalar la perilla y abrir. Nos vemos, es ella y soy yo. Me aterrorizo. Imposible bajar la mirada. Intento caminar de frente y salir de la habitación pero ella mueve su cabeza como diciendo “no” y mira hacia la cama, hacia mi cuerpo que aun permanece inmóvil y tendido y me empuja hacia adentro de la habitación. Cierra la puerta y me quedo en medio, sé que falta mucho tiempo para ser libre, aunque la odie no es el momento. Debo regresar a mi cuerpo en tanto ella sale del cuarto.
Patricia Bazaldúa
Son de Marzo
El grupo de promoción y difusión cultural El viaje y Casa Vallarta tienen el honor de invitarlos a la presentación del libro Son de marzo editado por la Universidad de Guanajuato, que se llevará a cabo el viernes 11 de marzo a las 20:30 horas. Avenida Vallarta 1668.
La presentación estará a cargo del escritor Luis Martín Ulloa y los autores:
Carlos Alberto Cortés
Marco Antonio Gabriel
Hugo Plascencia
Entrada libre. Cóctel de cortesía
La presentación estará a cargo del escritor Luis Martín Ulloa y los autores:
Carlos Alberto Cortés
Marco Antonio Gabriel
Hugo Plascencia
Entrada libre. Cóctel de cortesía
Wednesday, March 02, 2005
ODIO A BANAMEX
Yo era en extremo feliz durante mi infancia... no solo por los encantos de la época que todos conocemos, sino porque la cuestión del dinero era cosa facil de resolver, de hecho habia variadas opciones.
Una, los domingos, una dotacion de dinero semanal proporcionada por tíos, abuelos y cuanto adulto te encontrases en el séptimo día. Otra era sustraer de mi pequeña pero siempre bien dotada alcancia con forma de cocinerita, las cantidades, nunca monumentales, que necesitaba.
Ella, siempre disponible, se limitaba a guardar monedas de cinco y diez pesos que despues yo, a escondidas de mis padres, hurtaba en secreto para ir corriendo a la tiendita de la esquina.
Nunca... nunca... nunca... me cobro por retiros y habia tanta confianza entre ella y yo que tampoco habia necesidad de que me entregara estados de cuenta o identificarme para realizar las operaciones.
En cambio, ahora que somos tan modernos, nos vemos en la necesidad (no gusto) de dejar en manos de una maquinaria pesadisima e inutil, la administracion de nuestros dineros y por lo cual pagamos un costo muy alto.
No solo los cargos infinitos por un abanico de tramites del cual no podemos deshacernos, ademas, debemos hacerles todo el trabajo, sacar copias, hacer cartas, llamadas, faxes... olvidense del papperless, de la modernidad electronica... GATTACA ES UN SUEÑO LEJANISIMO
El hecho es que suiero volver a mi alcancia y a mi colchon... que vayan conmigo a todos lados y en quien pueda confiar plenamente
Una, los domingos, una dotacion de dinero semanal proporcionada por tíos, abuelos y cuanto adulto te encontrases en el séptimo día. Otra era sustraer de mi pequeña pero siempre bien dotada alcancia con forma de cocinerita, las cantidades, nunca monumentales, que necesitaba.
Ella, siempre disponible, se limitaba a guardar monedas de cinco y diez pesos que despues yo, a escondidas de mis padres, hurtaba en secreto para ir corriendo a la tiendita de la esquina.
Nunca... nunca... nunca... me cobro por retiros y habia tanta confianza entre ella y yo que tampoco habia necesidad de que me entregara estados de cuenta o identificarme para realizar las operaciones.
En cambio, ahora que somos tan modernos, nos vemos en la necesidad (no gusto) de dejar en manos de una maquinaria pesadisima e inutil, la administracion de nuestros dineros y por lo cual pagamos un costo muy alto.
No solo los cargos infinitos por un abanico de tramites del cual no podemos deshacernos, ademas, debemos hacerles todo el trabajo, sacar copias, hacer cartas, llamadas, faxes... olvidense del papperless, de la modernidad electronica... GATTACA ES UN SUEÑO LEJANISIMO
El hecho es que suiero volver a mi alcancia y a mi colchon... que vayan conmigo a todos lados y en quien pueda confiar plenamente
La rueda
La rueda
Revista de literatura y artes visuales
Presentación del número 7, este próximo viernes 4 de marzo de 2005 en el Café ÁGORA, ubicado en Av. Juárez entre Ocho de Julio y Mezquitán, junto al Exconvento del Carmen, a las 8:30 de la noche
La presentación estará a cargo de los escritores Ulises Zarazúa y Miguel Reinoso, así como del director de la revista Sergio Fong
Músico invitado Iván Antillón
Revista de literatura y artes visuales
Presentación del número 7, este próximo viernes 4 de marzo de 2005 en el Café ÁGORA, ubicado en Av. Juárez entre Ocho de Julio y Mezquitán, junto al Exconvento del Carmen, a las 8:30 de la noche
La presentación estará a cargo de los escritores Ulises Zarazúa y Miguel Reinoso, así como del director de la revista Sergio Fong
Músico invitado Iván Antillón
RICARDO YAÑEZ
Ricardo Yáñez estará presentando su libro Vado
en la joseluisa, este miércoles a las 8:30 de la noche
Chapultepec, ente López Cotilla y La Paz
CentroGuadalajara, Jalisco
en la joseluisa, este miércoles a las 8:30 de la noche
Chapultepec, ente López Cotilla y La Paz
CentroGuadalajara, Jalisco
LO QUE ESCRIBIRÉ AYER
Jueves de Erotismo
03.03.05
Bar Zanto
Juárez 590 casi esq. con 8 de Julio
22.00 hrs
03.03.05
Bar Zanto
Juárez 590 casi esq. con 8 de Julio
22.00 hrs
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